Cristina derogaría tres leyes si hay acuerdo con los holdouts

LA NACIÓN, domingo 2 de noviembre de 2014

Pese a sus ataques a los fondos buitre, al juez Thomas Griesa y al gobierno de los Estados Unidos, la presidenta Cristina Kirchner madura la idea de un acuerdo luego de enero de 2015 con todos los holdouts, los bonistas que no ingresaron en los canjes de 2005 y 2010, además de los fondos NML Capital y Aurelius. Para ello ordenó analizar la derogación en el Congreso de al menos tres leyes vinculadas con la deuda soberana.

Según confiaron a LA NACION altas fuentes del Gobierno, estas iniciativas se evalúan entre la Presidenta; el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y el ministro de Economía, Axel Kicillof.

En caso de avanzar, las negociaciones durarían hasta marzo, y el 1° de ese mes Cristina podría anunciar esos proyectos durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Incluso, podrían ser el caballito de batalla de la campaña electoral de 2015.

La reapertura de las negociaciones serían en enero de 2015 porque el 31 de diciembre próximo caducará la cláusula RUFO (rights upon future offers), que ahora les permite a los tenedores de bonos de 2005 y 2010 demandar judicialmente igual trato si se les mejora la oferta a bonistas que no hubieran ingresado en aquellos canjes. Ese cepo contaminó toda la negociación con los buitres.

Es por ello que, liberado ese permiso, según confiaron a LA NACION distintas fuentes del Gobierno, la Presidenta analiza derogar al menos tres leyes. La primera es la que dispuso el cambio de lugar de pago de la deuda reestructurada en 2005 y 2010 y mudó el domicilio de Nueva York a Buenos Aires. También revocó el mandato del Bank of New York Mellon como pagador de los bonos. Y lo reemplazó por el Nación Fideicomisos.

Con esto se pretendió eludir el fallo de Griesa, que había trabado el pago a los bonistas de esos canjes por no cumplir la sentencia que favorecía a NML y a Aurelius. La ley se sancionó en septiembre y el 30 de ese mes Kicillof depositó US$ 161 millones en el Banco Nación para cumplir con un vencimiento.

Sin embargo, ningún bonista pasó a cobrar y el canje local, anunciado como una epopeya emancipadora, fue un fracaso. La derogación de esa ley buscaría restablecer al BoNY para regularizar el pago a los bonistas de 2005 y 2010.

La otra que se anularía es la “ley cerrojo” de 2005, que prohibía al Poder Ejecutivo luego del canje de ese año reabrir o mejorar la oferta de esa reestructuración. En 2009 se suspendió para reabrir el canje en 2010 y luego se cerró otra vez.

Esa norma, igual que la del cambio del lugar de pago, prohibía negociar con los holdouts por encima de lo abonado en los canjes. Si hubiera acuerdo en enero, no sólo se reabrirían esos canjes, sino que se mejorarían las ofertas al 7% de los holdouts que no ingresaron en las reestructuraciones que fueron aceptadas por el 92,4%.

La tercera norma que se cambiaría es la de septiembre de 2013, que suspendía la ley cerrojo sin fecha para intentar un canje local que nunca se concretó, pese a ser anunciado por Cristina por cadena nacional en aquellos días.

Esa legislación se revocaría porque también prohibía ofrecer a los tenedores de bonos defaulteados mejores condiciones que las de 2005 y 2010: aún pesaba la cláusula RUFO, que en enero ya no regirá.

El Gobierno evalúa ahora alternativas. Una de ellas consiste en un acuerdo que involucraría a empresas y bancos privados, locales y extranjeros. No sólo se atendería el reclamo de NML y Aurelius reconocido en el fallo de Griesa por unos 1700 millones de dólares. También se atendería al 7% de los holdouts que demandan entre 7000 y 10.000 millones de dólares. Los privados adelantarían los fondos y recibirían un bono del Tesoro..

Antes del acuerdo, la Doctora y los buitres miden sus fuerzas y se extorsionan

La gente de a pie observa y no entiende lo que pasa. La Doctora y los buitres están amenazándose, extorsionándose, en un alarde de chantajismo propio de final de época. El Gobierno y los buitres quieren llegar a un acuerdo por el fallo de Griesa, habrá que ver si lo logran, pero entre tanto se están mostrando lo dientes en una negociación extrema en la que ambos jugarán con fuego antes de llegar a un arreglo.

Los fondos NML y Aurelius han dejado trascender que tienen todas las sociedades de Lázaro Baez en EE. UU. Son 123, administradas por Aldyne y controladas por Helvetic Service Group, dos sociedades atribuidas a Lázaro y a los Kirchner.

Tienen toda la información, deslizan. Con sus números de cuenta, fondos y movimientos financieros. Tambien tienen los titulares de esas cuentas. Y guardan la confidencialidad del secreto en un pedido al juez de Nevada Cam Ferenbach.

La abogada exitosa atinó a identificar al que considera la conexión local de los buitres, el Grupo Clarin, y comenzó a arrinconarlo cuando la batalla con el multimedio parecía terminada.

Hace tres semanas Martín Sabbattela, amanuense de la Doctora, anunció la adecuación de oficio del Multimedio. En el mercado mediático consideran que esto terminaría, de prosperar, en una intervención, ahora sí, del Gobierno sobre las empresas del grupo, donde no se descarta la presencia de la Gendarmería. Pero un juez de primera instancia del fuero Civil y Comercial frenó el avance de Cristina con una precautelar.

Como la movida no era del todo segura, La Doctora reforzó el ataque sobre Clarin y la semana última mandó al Congreso la ley de telecomunicaciones para darle a Telefónica y a Telecom el negocio de la TV por cable y perjudicar a Cablevisión, que es Clarín. Telefónica además podrá retener Telefé. Cristóbal Lopez se podrá quedar con C5N y con Radio Diez. La ley de medios obligaba a Telefonica y a Cristobal a desprenderse de sus medios audiovisuales.

Además, Telecom será comprada por Fintech, el fondo de David Martínez que es otro amigo de la Casa Rosada, precisamente el primer socio de Clarin que aceptó la ley de medios y se fue de Cablevision. Nunca imaginó, pensando con buena fe, que volvería al cable pero por otros medios. Martinez espera la aprobación del Gobierno para consumar la compra del 51% de la sociedad controlante de Telecom.

Cristina está convencida de que Clarín recibe información sistemáticamente de NML para perjudicar a la familia de la Presidenta, hablar de las supuestas cuentas bancarias de Máximo Kirchner y citar los descubrimientos que hacen los estudios especializados en investigación que contratan los buitres. Clarin sería, para la Casa Rosada, el vocero local de los holdouts que quieren tumbar al gobierno de los Kirchner, remover el modelo y hacer un ajuste.

En la Casa Rosada aseguran que el ataque a Clarin también es para negociar y presionar ante las extorsiones de los buitres por la deuda pero en sentido contrario. La Doctora dio un paso más en su defensa y blandió su sarcasmo para asustar al presidente de USA, Barack Obama sacándo a la luz el doble juego de una funcionaria de la Casa Blanca que a su vez es agente representante de los buitres. Aguafiestas como pocos, el Departamento de Estado contestó que no era ninguna novedad esa doble función y no hizo el menor atisbo de haber quedado en evidencia o con preocupación.

La Doctora habia creído haber dado en el blanco. Pero los buitres hacen hablar a testigos en contra de las fortunas de los Kirchner y sus amigos, mientras piden la confidencialidad de todos los testimonios a la espera de una oferta del Gobierno, o de empresas y bancos locales y extranjeros, que quieran hacer buenos negocios y ayudar a la Argentina. Las carpetas y la información tienen valor cuando están guardadas. Es la regla primera del chantajista. Misma regla que la Doctora le aplica a sus adversarios locales. Y cuando no la tiene, intenta confiscarle sus licencias.