Sbatella congeló cuentas de ex militares para limpiar al pais en el GAFI

por Mariano Obarrio

En los últimos dos años, el gobierno de Cristina Kirchner congeló decenas de cuentas bancarias de ex militares acusados de crímenes de lesa humanidad, algunos prófugos, y lo presentó ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) como avances contra “la financiación del terrorismo” para salir de la “lista gris” del lavado de dinero, lo cual logró el viernes 24 de octubre pasado.
Esos congelamientos de dinero se llegaron a aplicar sobre la pensión de ex militares de la dictadura de los 70 y sus familias, mujeres e hijos, por acusarlos de “Terroristas de Estado”.

0010267261El jefe de la Unidad de Información Financiera, José Sbatella, fundamentó esos procedimientos en leyes y normas que responden a la Resolución 1373 del 2001 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) que ordenaba congelar activos de quienes financiaron el atentado a las Torres Gemelas.

Pero uno de esos controvertidos congelamientos fue anulado en 2013 por el juez federal Claudio Bonadío, que rechazó la teoría de que fueran potenciales terroristas en actividad. Su fallo, lapidario, fue confirmado por la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal. Este es otro de los fallos de Bonadío que pusieron nerviosos a los K. En rigor, Sbattella libró desde 2012 decenas de inmovilizaciones, para sumar casos ante el GAFI, que había acorralado al país. Es que el GAFI había incluido a la Argentina hace cuatro años en su “lista gris” por no cumplir los estándares bonadio-2requeridos en materia de lavado de activos y financiación del terrorismo. Pero en junio el organismo la relevó del “monitoreo intensivo” y el viernes 24 de octubre la sacó de esa incómoda nomina y le dio una certificación internacional.
En cambio, el Gobierno nunca presentó al GAFI casos de lavado que podrían complicar a funcionarios y empresarios allegados a la Casa Rosada.

En septiembre de 2013, Bonadío anuló los congelamientos sobre activos de Jorge Olivera y Gustavo de Marchi, condenados por delitos de lesa humanidad y prófugos de la Justicia. En su resolución descalificó las medidas de Sbattella y el fallo fue confirmado por la Sala II de la Cámara de Apelaciones. Pero Sbattella continuó ordenando a los bancos el bloqueo de fondos y pensiones de decenas de militares prófugos y sus familiares como si fueran terroristas equiparables a Osama Ben Laden (ver aparte).
Todas los congelamientos se fundamentan en el decreto 918 de 2012, que reglamenta la ley 26.734, de lavado de dinero para el terrorismo, y en la resolución 29/2013 de la propia UIF.

En octubre de 2012, Sbatella, había celebrado que el GAFI “felicitó a Argentina” porque “en menos de dos horas le aplicamos por primera vez el congelamiento al ex marino Jorge Vildoza, prófugo desde hace 22 años y apropiador de un niño”. Y subrayó que “lo novedoso es que Argentina está aplicando la ley a los delitos de lesa humanidad, que son imprescriptibles”.

patricia-bullrichSegún un informe que envió al GAFI la presidenta de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich, de Unión PRO, existe una “Politización e ideologización de los funcionarios responsables”.

Evocó allí el fallo de Bonadío y dijo que el “hecho de que los delitos cometidos (…) hayan sido calificados como crímenes de lesa humanidad no implicaba ‘que la conducta de quienes hoy pudieren estar asistiéndolos económicamente para continuar prófugos pueda estimarse una hipótesis de financiamiento del terrorismo del art. 306 del Código Penal, único caso en el cual la ley autoriza a la UIF a disponer por sí congelamientos patrimoniales”.

La legisladora recordó que Bonadío señaló que “las autoridades administrativas son ignorantes de la ley por considerar terrorismo a delitos de hace más de 30 años cuando no había calificación penal semejante” y lo consideró  “otra muestra de abuso de poder realizada en nombre de una Nueva Justicia Legítima”.

Los Congelamientos

El 3 de septiembre de 2014, el jefe de la UIF, José Sbattella, dictó las resoluciones 370, 371, 372, 373, 374, 375 y 376, por las que dispuso “el congelamiento administrativo de los bienes y dinero de” por seis meses de Angel Spada, Horacio González Llanos, Luis Kyburg, Ricardo Aleks, Walter Eichhorn, Vicente Navarro Moyano, Ernesto Luchini, José Riveiro, Alberto Silva, Héctor Giménez, Jorge Linares, Mario Ocampo, Humberto Romero Tello, Alberto Rimoldi Fraga, Miguel Britos y Julio Tula, entre otros.

Mediante la resolución 220/14, del 15 de mayo último, había congelado los bienes y dinero de Roberto Bravo, también por seis meses. Un año antes emitió la norma 184/13 que congeló las cuentas de Carlos Arroyo y el 23 de mayo de 2013 la 180 que prorrogó por seis meses la inmovilización dispuesta en 2012 a las cuentas de Ada María Palermo, Fernando Delgado, Aldo Alvarez, Roberto González, Pedro Salvia, Juan Linares y otros 40 acusados más.

Por la resolución 288 congeló los bienes de Marta Noemí Ravasi y de diversos fideicomisos. Son solo algunos ejemplos de órdenes –la 352, 513, 524, 437 todas de 2013-, que comprenden a decenas de bloqueos.

El 2 de agosto de 2013, Sbatella firmó la orden 295 que congeló los bienes de Lucas De Marchi, Facundo De Marchi, Alejandro Berazategui, Alberto Berazategi, Vicenta Britez Lezcano, Sebastián, Mariano, Javier y Martin Olivera Ravasi, al complejo Darwin SRAL, Palupa SA y Prepaga Legal SRL por seis meses. Luego del fallo de Bonadío, Sbatella debió firmar una notificación masiva a los bancos para “hacer cesar todo lo relativo a los congelamientos dispuesto en las resoluciones 284, 288, 295, 296 y 352 donde se habían inmovilizado a los De Marchi y Olivera y sus allegados.

Escuchá a Mariano Obarrio los sábados de 9 a 11 en Unas Cuantas Verdades por Radio El Mundo AM1070

MafaldaAllumeRadio

Una política diferente para recuperar las Malvinas en paz, sin un solo tiro, y para siempre

Por Mariano Obarrio

Al revés de la tensión actual, hay que reemplazar el enojo patriotero por la sensatez patriótica. El tema Malvinas hay que enfocarlo desde un acercamiento a los isleños humano y cultural. Si consideramos que las Malvinas son argentinas, como lo son, entonces los nacidos allí son argentinos y deben tener los mismos derechos que los nacidos en el Continente y ser tratados como tales y no como enemigos. Derecho a la educación, al comercio, a tener un DNI, a salir y entrar del Continente como se viaja desde Buenos Aires hacia Entre Ríos y hasta casarse con otro argentino o argentina y tener sus hijos, naturalmente argentinos. Deben ellos conocer el asado, el fútbol, la cultura, el teatro, la literatura, el cine, la política, los conflictos sociales y la economía de nuestro país, que en realidad es “su” país. Hay que educar a 3000 mil isleños en la cultura argentina. Former guerrilla leader and Uruguay's leading presidential candidate Jose Mujica gestures during a Reuters interview in MontevideoPepe Mujica lo dijo con su estilo campechano, pero su abordaje es realista. Debería tomarse el conflicto desde la idea de una completa distensión e integración. Defender la soberanía no supone pelearse con la otra parte o amenazarla y presionarla. La soberanía es integración. Y sobre todo si del otro lado hay argentinos.
La visión beligerante genera el efecto contrario al deseado. Una potencia no puede dar muestras al mundo de que es llavada de las narices por un país con muchísimo menor poder militar. Nunca cederán nada. Inútilmente, recurrimos a intimaciones patoteriles cuando nuestro potencial enemigo sabe bien que nuestras Fuerzas Armadas son casi inexistentes, que no tienen poder de fuego para sostener una escalada, y se aprovecha para refregarnos en la cara de manera humillante una flota poderosa, una enorme base militar en las islas, y hasta se valen de colaboración de nuestros vecinos como Brasil y Chile, que por sus propios intereses estratégicos vulneran un acuerdo del Mercosur para ayudar a sus buques.
Estamos pues en el peor de los mundos. Nos engañamos a nosotros y obligamos a nuestros vecinos a mentirnos. Estamos condenados a patalear sin fuerza para hacerlo porque nuestras instituciones para la Defensa han sido diezmadas por el enemigo interno: el populismo antimilitarista. Habría que pensar entonces en la distensión desde la relación entre la Argentina continental y los isleños, como una mejor islas-malvinas-falklandssalida, al menos más digna y decorosa. Diseñar así un programa de becas de trabajo y de estudio para visitantes malvinenses, isleños, que consistiría en estadías de diversa duración en el Continente, y que tendría una mirada en perspectiva, a 30 o 40 años, para que se disuelvan los viejos recelos y desconfianzas entre ellos y nosotros.
Serían programas de tres o cuatro semanas -puede haber más extensos también- con cursos para todas las profesiones y oficios existentes en las islas, en los que se les mostraría la cultura y la política en la Argentina, con visitas turísticas, asistencia a espectáculos culturales y deportivos, viajes a distintas provincias y invitaciones a cursos y seminarios sobre la víabilidad de integrar las actividades en las islas con las del continente. Las becas podrían ser individuales o en grupos de 10 o 15 malvinenses de entre 24 y 50 años, para apuntar a los profesionales o a los que ya están en el mundo laboral.
sheep1Se los recibiría en nuestros claustros universitarios, en ONGs, en el Congreso, en las dependencias públicas por funcionarios oficiales y por dirigentes políticos, sociales y empresariales, en reuniones de una hora/hora y media, en donde cada anfitrion daría una charla sobre lo que hace y así se produzca un intercambio con preguntas y respuestas y se abriría un diálogo con un posterior contacto vía tarjetas de presentación. Por supuesto, se les garantizaría el alojamiento y la comida, ya sea en diversos hoteles, pensiones o casas de familias.
Ese tipo de becas, que podrían ser solventadas con una partida relativmente módica del Presupuesto nacional, se aplican en los Estados Unidos o en Alemania, entre otros países, y están dirigidos a profesionales o técnicos de todo el mundo. Son considerados como una parte sustancial de la política exterior de esos países ya que conciernen a su relacionamiento con la sociedad civil de otros países. Nosotros deberíamos exhibir todo lo bueno de la Argentina continental a los malvinenses, que no es poco. El 80 por ciento de ellos cambiarían su forma de pensar acerca de nosotros y eso sería un excelente paso para comenzar un diálogo desde otro lugar. Y esto sin pretender adoctrinarlos ni hablarles de soberanía, ni de los recelos antiguos, sino de futuro y de integración positiva. Este programa incluso podría ser bienvenido y respaldado por el Reino Unidos, porque también ese país busca la distensión entre las partes. Los reclamos de soberanía correrían por un carril diplomático completamente diferente, en todos los foros internacionales y en las Naciones Unidas como es histórico. No se renunciaría a nada. Mientras tanto se deben reequipar nuestras FF.AA. y se pueden negociar con el gobierno británico temas estratégicos que vayan acercando las posiciones y los intereses: combustibles, petróleo, pesca, o comunicaciones.
Incluso un primer objetivo de la estrtegia podria ser instalar una delegacion de nuestra Cancillería en las islas, que se encargaría de hacer de enlace y de compartir negocios, producción y organizar distintas actividades culturales y políticas. Con el tiempo, las Malvinas podrían ser un territorio de paz, desarrollo y producción, en el cual los intereses económicos y estratégicos de unos y otros vayan configurando la agenda de la soberanía real.
islas-malvinas1Se lograría así integrar a las islas a la vida de los argentinos y de los isleños. ¿Para qué queremos las islas si no nos interesamos por lo que pasa allí ni nos interesamos por la suerte de sus pobladores, que una vez más, son argentinos, nacidos en nuestro territorio? En pocas décadas se iría aflojando la tensión y los isleños podrían ver con mejores ojos la intervencioón progresiva de la Argentina continental en las islas, sobre todo si ello depara mejoras económicas para ellos y para todos. Sería indispensable entonces tener un puente aéreo con las islas desde el continente. Muchas ideas se podrían poner en marcha sin recurrir solamente a la monótona reivindicación anual ante las Naciones Unidas ni a las intimaciones patoteriles que son vistas como una seguidilla de señales de impotencia. Démosles verdadera integración a los isleños y alguna vez tendremos mejores resultados. Nuestros hijos, así, verán a las Malvinas bien Argentinas.

Escuchá a Mariano Obarrio los sábados de 9 a 11 en Unas Cuantas Verdades por Radio El Mundo AM 1070 

MafaldaAllumeRadio