Julio Alak ofreció al Poder Judicial protección para Antonio Stiuso

LA NACIÓN, Viernes 27 de febrero de 2015

El gobierno de Cristina Kirchner “puso a disposición” del juez federal Luis Rodríguez “todos los recursos” del Poder Ejecutivo para garantizar la seguridad del ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio “Jaime” Stiuso , que había denunciado semanas atrás ante ese magistrado amenazas en su contra y contra sus hijas.

La presentación fue formulada hoy por el ministro de Justicia, Julio Alak , que también ofreció al juez Rodríguez incluir a Stiuso en el Programa de Protección de Testigos e Imputados que depende de su cartera.

Luego de la sospechosa muerte del fiscal del caso AMIA Alberto Nisman , el 18 de enero último, la Casa Rosada puso la mira en Stiuso y lo acusó del extraño fallecimiento y de instigar a Nisman previamente a denunciar a la la Presidenta y a varios funcionarios por encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA.

Luego de que aparecieron llamados de Nisman a un teléfono celular de Stiuso, la fiscal del caso por la muerte dudosa, Viviana Fein, citó al agente de inteligencia a declarar como testigo, pero éste dijo que el teléfono que estaba a su nombre en realidad lo usaba el director de Análisis de la ex SIDE, Alberto Massino.

Luego de declarar, Stiuso se fue del país y su abogado Santiago Blanco Bermundez explicó que lo hizo por sentirse amenazado y que en la Argentina corría peligro su vida.

En este contexto, Alak presentó este mediodía un escrito en el que señaló que “sin perjuicio de que el nombrado (Stiuso) ha rechazado la custodia oportunamente ofrecida, resulta necesario extremar todos los recaudos posibles para brindarle la máxima protección estatal”.

La presentación agrega que el Art. 79 del Código Procesal Penal de la Nación establece que “desde el inicio de un proceso penal hasta su finalización, el Estado nacional garantizará a las víctimas de un delito y a los testigos convocados a la causa por un órgano judicial el pleno respeto” del derecho a “la protección de la integridad física y moral, inclusive de su familia”.

Alak indicó que “el Poder Judicial de la Nación es el único poder del Estado que tiene la potestad de adoptar las medidas protectivas necesarias para garantizar la integridad física de las personas intervinientes en el proceso”.

Según informó un comunicado oficial del Ministerio de Justicia, el ministro recordó “las recientes declaraciones del asesor letrado del Sr. Antonio Horacio Stiuso, Dr. Santiago Blanco Bermúdez, efectuadas a través de medios masivos de comunicación, en las cuales manifestó que su cliente está siendo víctima de ‘amenazas’ y ‘hechos de violencia'”.

Es por ello que le ofreció a la Justicia la “más amplia y absoluta disposición de todos los recursos con que cuenta el Poder Ejecutivo Nacional” para proteger al ex agente.

“Por último -agregó Alak en el escrito-, se pone a disposición también la posibilidad de incluir al nombrado Antonio Horacio Stiuso dentro del Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados, dependiente de la cartera a mi cargo, en los términos y condiciones previstos por la Ley 25.764”..

Con la mente en la Asamblea, el Gobierno lo vivió como un alivio

LA NACIÓN, Viernes 27 de febrero de 2015

El gobierno de Cristina Kirchner volvió a vivir ayer sensaciones de desahogo, de euforia y de optimismo. Todos sus funcionarios celebraron en la Casa Rosada el fallo del juez federal Daniel Rafecas como un gran triunfo político: alivió a la Presidenta porque la eximió de concurrir pasado mañana a la Asamblea Legislativa con el peso de estar imputada como posible encubridora de Irán en el atentado a la AMIA.

Por ese motivo, algunos funcionarios consultados por LA NACION arriesgaban ayer que Cristina Kirchner podría dar su respuesta en tono de desquite en su habitual discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso.

En esas largas presentaciones, ella alterna la política, las críticas a sus adversarios y el repaso del estado de la Nación. Podría encontrar el resquicio para fortalecer su denuncia contra lo que ella misma bautizó como el “Partido Judicial”, al que acusa de desestabilizar a su gobierno.

La Presidenta se liberó del peso de la imputación, aunque transitoriamente, y también sacó de esa ceremonia al vicepresidente Amado Boudou, que asistirá a la asunción del futuro presidente uruguayo, Tabaré Vázquez. Eran dos flancos complicados para enfrentar a la oposición en el Congreso.

La línea argumental en la Casa Rosada era ayer dar por esperable y totalmente lógica la desestimación del juez Rafecas de la denuncia contra Cristina Kirchner.

“El escenario es cambiante. Ahora Cristina está totalmente fortalecida por el fallo del juez Rafecas y seguramente esto será aprovechado el domingo ante el Congreso (Asamblea Legislativa)”, dijo a LA NACION un funcionario del primer piso de Balcarce 50. “Seguramente esto impactará también en las decisiones de ella sobre la estrategia electoral. Pero también Pollicita puede apelar y todo puede cambiar”, se atajaron otras fuentes oficiales.

Recién asumido Aníbal Fernández como nuevo jefe de Gabinete, aprovechó para colaborar con la jefa del Estado. “Es una aberración. El mismo fiscal dice que no hay elementos para llamar a una indagatoria. No se podía resolver de otra manera que no fuera ésta, porque es una aberración lo que hicieron”, dijo en sus primeros contactos con la prensa.

El flamante jefe de Gabinete consideró un “disparate” las denuncias de que el diputado y ahora secretario general de la Presidencia, Eduardo “Wado” De Pedro, había negociado con Rafecas la resolución como parte de una estrategia para liberar al juez de las acusaciones que pesan sobre él en el Consejo de la Magistratura.

La diputada Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, había denunciado que De Pedro, consejero por el oficialismo, había pactado el alivio a la Presidenta.

El gran interrogante en el Gobierno ayer era el camino que tomará la Cámara Federal cuando Pollicita apele la resolución de Rafecas. Algunos no desconocían que el juez pudiera haber fallado para colocar la decisión de investigar en la Cámara y así “cubrirse” y liberarse de la responsabilidad. En todo caso, también temían un posible fallo adverso de la Cámara. Por eso, había cierta cautela, pero celebraban que por un tiempo Cristina podrá argumentar que fue injustamente imputada por Nisman y Pollicita, dos supuestos exponentes del Partido Judicial “destituyente y golpista”.

En ese sentido, el ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, intentó capitalizar el fallo de Rafecas: “Siempre dijimos que la denuncia de Nisman contra la Presidenta era un disparate. Hoy lo confirmó un juez. El verdadero golpe contra la Presidenta era que el fiscal que la iba a denunciar apareciera muerto”.

En tanto, Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados, agregó: “La verdad siempre triunfa”..

Capitanich deja una gestión llena de traspiés y encontronazos

LA NACIÓN, Viernes 27 de febrero de 2015

Los resultados de la gestión de Jorge Capitanich como jefe de Gabinete se podrían medir con un ejemplo simbólico: ingresó en noviembre de 2013 como un presidenciable, para anotarse en la carrera de los grandes candidatos de 2015, y regresó ayer a la gobernación de Chaco, como candidato a intendente de Resistencia.

En estos 16 meses pasaron muchas cosas. Para sus detractores, Capitanich pasará a la historia como el vocero más desautorizado y desmentido por su propio gobierno y, a veces, por la realidad.

Pero en Balcarce 50 se lo rescataba ayer como un verdadero “ministro coordinador” entre varias carteras, con “gran capacidad de trabajo”.

La Presidenta lo reivindicó por eso mismo. Sin embargo, los resultados fueron negativos. Capitanich anunció al asumir que eliminaría el déficit fiscal y lograría un superávit en 2014 de 2,5% del PBI. Pero el rojo no sólo se mantuvo, sino que creció hasta el orden del 7 por ciento.

Tuvo fuertes encontronazos con el ministro de Economía, Axel Kicillof; con el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y con La Cámpora, que dirige Máximo Kirchner. Quizás porque proponía una drástica reducción de gastos, de subsidios y subas de tarifas. Fue su gran pelea perdida.

También quiso eliminar gastos en Fútbol para Todos y convocó al productor televisivo Marcelo Tinelli para sanear la televisación del fútbol con publicidad privada. No pudo. La Cámpora lo acusó de quemar las banderas de Néstor Kirchner y de Cristina, y pactar con el Grupo Clarín y Torneos, a quienes acusaban de ser “los secuestradores de los goles”. Tinelli fue echado del proyecto.

La salida de Capitanich quedó sellada cuando hace un mes rompió ante las cámaras un ejemplar del diario Clarín para desmentir una noticia que finalmente se confirmó como cierta. Fue su peor paso en falso. Y la Presidenta desde China comenzó a apurar su salida.

Según pudo saber LA NACION, el objetivo de Cristina es doble: por un lado, dejar a Capitanich que busque apuntalar al PJ en Chaco, como candidato a intendente, para que empuje la boleta del candidato a gobernador.

Por otro, darle al Gobierno en su último tramo mayor capacidad de gestión política, de pelea contra la oposición, los jueces y la prensa. Y mayor facilidad de comunicación, para lo cual Aníbal Fernández ya había comenzado a superponerse con Capitanich. En eso el “Coqui” había fallado por el contenido de sus mensajes como por su oratoria recargada de tecnicismos, muletillas y frases rebuscadas.

En cambio, al jefe de Gabinete saliente se le reconocen en el Gobierno buena gestión administrativa de los expedientes, coordinación entre ministerios y buena interlocución con los gobernadores. Ahora volverá a ser uno de ellos.

Los traspiés de Capitanich no fueron pocos. En diciembre de 2013, anunció que el Gobierno enviaría la Gendarmería a Córdoba para resolver la crisis policial y luego fue desautorizado por Zannini. Finalmente, la crisis se propagó a todo el país y la Casa Rosada envió a los gendarmes.

Se hizo cargo del discurso oficial y no se privó de denunciar cuantas veces pudo “ataques despiadados y golpismo activo” de la prensa y del Poder Judicial.

También anunció “204 objetivos y 272 metas” para 2014, pero nunca rindió cuentas de ellos. En enero de ese año informó sobre un aumento al impuesto de bienes personales y Kicillof lo desautorizó.

Negó las pistas clandestinas del narcotráfico en el interior, pero el secretario de Seguridad, Sergio Berni, terminó confirmando ante el Congreso unas 500. Presentó un acuerdo de rebaja de precios en 18.000 medicamentos y nunca se hizo efectivo.

Anunció que el Gobierno importaría tomates de Brasil para evitar faltantes y luego sufrió la marcha atrás del Gobierno. Habló de cortes de luz programados hace dos veranos y fue negado por Julio De Vido (Planificación), que ya lo había corregido cuando habló de aumentos de tarifas.

También desestimó varias veces la inflación del 40% y denunció que las críticas de la prensa al Gobierno durante el último verano obedecían a un interés avieso para ocultar el éxito de afluencia de turistas a Mar del Plata. Así, su figura se fue diluyendo hasta quedar atrapada en un fuerte descrédito.

FRASES QUE DEJÓ EL JEFE DE GABINETE

16-12-2013

“Hay un efecto contagio. Aumenta la leche y otros servicios aumentan, por ejemplo, el corte de cabello”

13-1-2014

“La seguridad es competencia de las provincias”

1-9-2014

“Queremos saber la verdad, si va a haber tomates o no”

10-9-2014

“La erradicación de la pobreza ha sido abrupta”

7-1-2015

“Se trata de un caso aislado que, a su vez, es un hecho lamentable [sobre la muerte de un niño por desnutrición]”.

Escuchá a Mariano Obarrio los sábados de 10 a 12 por FM CONCEPTO 95.5

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