La Policía Federal se sumó a la “campaña del miedo”

http://www.lanacion.com.ar   miércoles 17 de noviembre de 2015

La campaña del miedo llegó hasta la Policía Federal. Dos altos oficiales de esa fuerza de seguridad que depende del gobierno de Cristina Kirchner instaron mediante dos cartas muy duras a no votar al candidato presidencial de Cambiemos, Mauricio Macri, porque todos los agentes y la institución podrían sufrir gravísimas consecuencias por el traspaso de parte de la fuerza a la Ciudad, con impacto en la “seguridad del país y de la región”.

Los dos altos mandos militantes de la Policía Federal Argentina (PFA), que hacen campaña para el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli , son los comisarios generales Sebastián Juan Carlos Seggio, superintendente de Planificación y Desarrollo, de quien depende el área de Prensa, y Arturo Héctor Jesús Martínez, superintendente federal de Bomberos.

Ellos difundieron dos mensajes elocuentes por sus cuentas de Facebook en las últimas horas.

En una carta titulada “Las cosas claritas.”, Martínez dijo que conocía el plan y aseguró: “Lo ví. y vienen por todo”. Seggio aseguró que dividirán la PFA con consecuencias sobre la seguridad.

Una fuente policial agregó a LA NACION que “se están extendiendo las reuniones en las jefaturas y bajando línea”. Esto se produce en un contexto en el que muchos efectivos son muy críticos de la Casa Rosada.

La oficina de prensa de la PFA informó que no respondería sobre los controvertidos mensajes ante la consulta de LA NACION. El secretario de Seguridad, Sergio Berni , y sus voceros tampoco respondieron aún a los llamados ni a los mensajes de texto.

Por otro lado, a las 10.46 de anteayer, Seggio posteó en su Facebook que si gana Macri “según trascendió, no se traspasarían sólo las comisarías sino también los cuerpos de infantería, tránsito, montada, administración, bienestar” y aseguró que se dejará “para la función federal un 20% de sus recursos”.

El jefe policial sostuvo que “esta propuesta llama la atención en un contexto de países con graves problemas de seguridad interpretándose esa idea como un factor que pondría en peligro a todos los ciudadanos e incluso a la región”.

Seggio informó que entre el 11 y 12 de noviembre hubo una reunión de jefes policiales en Panamá y que la Argentina fue considerado “uno de los países más seguros del mundo”. En una nueva versión de la “sensación de inseguridad” del relato kirchnerista, aseguró que “entre lo real y la percepción están los medios de difusión que no son neutrales porque tienen fines de lucro siendo empresas que miden la oposición como un factor que genera mayores ingresos a sus medios”.

El jefe policial dijo entonces que “se entiende entonces porque se busca exagerar la percepción negativa de la seguridad en países como la Argentina, y máxime cuando su gobierno se opone a los monopolios de ese tipo de empresas”.

Agregó que “trascendió en esa reunión (de Panamá) la próxima elección de gobernantes en nuestro país y las propuestas de cada uno de ellos; la más llamativa para los representantes era la de uno de ellos que sostiene la idea de dividir la Policía Federal de Argentina (por Macri), a través de un traspaso que constituye la división de la Institución”.

Fue entonces que agregó: “Según trascendió no se traspasarían sólo las comisarías sino también los cuerpos de infantería, transito, montada, administración, bienestar; dejando para la función federal un veinte por ciento de sus recursos. Esta propuesta llama la atención en un contexto de países con graves problemas de seguridad interpretándose esa idea como un factor que pondría en peligro a todos los ciudadanos e incluso a la región”.

Arturo Martínez, jefe de Bomberos, había escrito su mensaje el lunes último a las 21.28. En la carta “Las cosas claritas.”, aseguró: “Conozco el plan del traspaso a competencia de la Ciudad de gran parte de la Policía Federal Argentina… lo vi… y vienen por todo”.

En tono alarmista, Martínez aseguró que “el que crea la mentira que sólo se hará el traspaso a la Ciudad de las Comisarías está engañado… vienen por La Caja de Retiros, el (hospital) Churruca-Visca, el Cuerpo Guardia de Infantería, Montada, Tránsito, los Cuarteles de Bomberos Urbanos y áreas Técnicas, gran parte de Científica, D.O.U.C.A.D (Dirección de Operaciones Unidad Control Antidisturbios), las Comisarías, gran parte de Investigaciones, Administración, Comunicaciones, los Círculos Policiales…”

El oficial concluyó que “así, la Gloriosa se convertiría en una cáscara vacía reducida a una mínima expresión que al poco tiempo, debilitada perdería su razón de existir”.

En su arenga a los efectivos Martínez aseguró que “las cosas son como son… a abrir bien los ojos muchachos… los más veteranos y los más jóvenes… somos Policías Federales porque para esa función ingresamos y nos capacitamos. Defendamos esa pertenencia porque los políticos de moda que quieren cambiar todo pasan, pero las Instituciones y sus hombres quedan”.

Por las dudas, aclaró: “No soy apolítico… pero soy Policía y mi forma de ver la política siempre quedó en el ámbito de mi vida privada… no sé ni me importan las consecuencias de lo que estoy escribiendo… pero conociendo lo que se avecina quiero darlo a conocer a mis subalternos, porque yo no traiciono mis orígenes ni mi esencia”.

El oficial observó además: “Veo como muchos de mis compañeros con absoluta buena fe van a optar por un cambio… pero creyendo tal vez que ese cambio no los va a afectar y no es así. Van a armar la mano de aquellos que ya secretamente resolvieron que nuestra Institución desaparezca…”.

“Nadie habla del tema… hay incertidumbre… pero pongo blanco sobre negro y anoticio sobre lo que viene… cada uno en el ámbito de la libertad democrática tomará su decisión. Un abrazo a todos”, concluye la extensa carta abierta.

Un oficial de PFA dijo a LA NACION que “es la primera vez que la tropa ve a sus jefes hacer campaña y meter miedo en democracia. Con toda la corrupción que hubo”.

Por Twittter, Cristina convoca a defender el modelo en la calle

En su catarata de tuits, la Presidenta recuerda que Perón volvió el 17 de noviembre de 1972 por la actividad de la militancia, sobre todo en la calle, geografía de las grandes gestas patrióticas. Entonces reivindica la autoconvocatoria de la militancia en el Obelisco del sábado 14-11, que en realidad fue de poca concurrencia porque la cúpula de La Campora la desmovilizó y la boicoteó en señal de retiro de apoyo a Scioli y dicen que Cristina se enojó con la conducción de Larroque-De Pedro.

Por eso, en un mensaje interno a la Plana Mayor ahora ella los convoca a estar en la calle defendiendo el modelo y el candidato al que presiente perdedor, los invita a imitar a los militantes de a pie de La Campora que están haciendo campaña en los colectivos, los estimula con el ejemplo de Néstor Kirchner. Y dice que están en la calle porque defienden algo que quizás dentro de un año no tengan: y enumera todas las políticas del modelo que ella reivindica. Omite decir que no tendrán los cargos y la caja, lo que realmente les importa.

Advierte que una derrota es posible y esas conquistas y derechos podrían desaparecer. Entre ellos los cargos y la caja. Sugiere que en caso de que fueran eliminados los nuevos derechos hay que luchar desde la calle por defenderlos. Y entonces, desliza, El Calafate se convertirá en la nueva Puerta de Hierro y la vuelta de Perón se replicará como la vuelta de Cristina, gracias a la resistencia en la calle, luego de una corta noche de la derecha neoliberal y ajustadora, que le habrá eliminado toda la ampliación de derechos que el pueblo se merece por su trabajo y que la líder repuesta es capaz de devolverle.

Los Pibes están equivocados. No deben quitarle apoyo a Scioli, deben sostenerlo para que Macri no gane por más de 54% y llegue no demasiado fortalecido a la Presidencia. No hay que sobreactuar el boicot porque eso deslegitima internamente ante el resto del peronismo. Para controlar el PJ a futuro no hay que ser traidor ahora.

Pero desde este momento La Doctora asume el papel de la oposición a Macri, casi prescinde de Scioli, convoca a los pibes a la calle, para el regreso épico del modelo ante la segura debacle del ajuste y la devaluación. Para ella, Scioli es un candidato solo necesario para permitir un ajustado triunfo de Macri, un paso necesario para abrir las puertas al regreso y a la mística del proyecto nacional y popular.

Ya lo dijo ella misma: “Cuando vengan con que se vayan todos, yo no me voy a ningún lado. Estaré allí para decirles que tuvieron la oportunidad de crecer”. Ya avisó donde pretende estar.