No es lo mismo “grieta” que “polarización”

Por MARIANO OBARRIO

No es lo mismo la grieta que la polarización. La grieta es la división de una sociedad en conflicto permanente y profundo, con posturas irreconciliables y antidemocráticas. Es la disolución del pacto de convivencia y la desintegración social. La polarización, en cambio, es la confrontación pacífica entre dos maneras de pensar y entre dos proyectos políticos y económicos. Puede ser también una estrategia electoral de comparación y contraste entre ambas. Pero puede darse en un país integrado y en convivencia sana con instituciones democráticas.

La grieta es la división maniquea entre buenos y malos, entre Patria o Antipatria, entre pueblo o antipueblo. Es el uso de los recursos del Estado para perseguir al que piensa diferente, sea la prensa, el campo, los militares, la Iglesia o “la derecha” o “la izquierda”.

La grieta supone intolerancia y conflicto exacerbado, radicalización y  eliminación cívica del otro. Es el conflicto permanente. Nosotros contra ellos, sin lugar ni reconocimiento para el otro, en una antinomia virulenta. Muy frecuentemente también recurre a la manipulación de la prensa, los empresarios amigos, el Congreso o la Justicia para descalificar o sacar al adversario de la escena.

La grieta no es democrática y reniega de las instituciones; sus cultores consideran a éstas herramientas secundarias y muchas veces perjudiciales; más bien las utilizan en su provecho para sostener al líder propio y para defenestrar al adversario, escracharlo, escupirlo en público, construir un relato y una demonización permanente.

La polarización, en cambio, es un estado latente en cualquier sociedad democrática, en la que conviven proyectos diferentes, distintas maneras de pensar, más de izquierda y más de centroderecha, pero pueden tolerarse entre sí, se reconocen como compatriotas y no se utilizan malas artes para eliminarse, descalificarse o demonizarse. Es lo que ocurre en todas las democracias sanas.

Las elecciones en los Estados Unidos, o en España, o en Gran Bretaña, y en la mayoría de los países democráticos, se juegan entre dos corrientes muy pronunciadas, una centroizquierda socialdemócrata y una centroderecha más conservadora o liberal en lo económico. Republicanos contra demócratas, socialistas contra populares, conservadores contra laboristas, blancos contra colorados, y así siguen los ejemplos.

Cuando llega la época de elecciones, necesariamente unos tratan de capitalizar el descontento de parte de la sociedad contra su adversario y por eso marcan la diferenciación, el contraste y utilizan los argumentos más a mano que encuentran para convencer a la franja independiente de que los vote. Ayer en la Argentina había una grieta, un intento de demonizar al adversario, acusarlo de represor, de liberal, obligarlo a que sus empresas se perjudiquen, someterlo a juicios injustos, inventados y vincularlo con las peores miserias. Y muchas veces sobre la base de la mentira y la corrupción.

Hoy existe polarización en la sociedad. Unos creen que era mejor ese pasado. Otros creen que hay que salir de esa trampa paralizante. Y sobre esa polarización entre institucionalidad democrática y populismo a la venezolana se montan los líderes que competirán en la próxima elección: Macri, Cristina, Massa o Randazzo. Las elecciones serán parte de esa polarización, pero se vá diluyendo la grieta porque la mayoría de la sociedad comprende que más allá de las diferencias somos todos argentinos y vamos a tener que tolerarnos e integrarnos, más tarde o más temprano. Y está bien que así sea.

 

 

 

Macri armó listas para discutir de corrupción contra Cristina Kirchner – Programa 24 – 06 – 2017

Apertura

Mariano Obarrio

 

Entrevista I

Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad

 

Entrevista II
Juan Pablo Allan, Senador provincial PBA (Cambiemos) 

 

Entrevista III

Claudio Zuchovicki, Economista

 

Pese a las críticas y a los costos, PASO a PASO se construye la democracia

En los últimos días hubo fuertes críticas al sistema de las PASO porque cuestan 2800 millones de pesos y no permitirán seleccionar candidatos dentro de los partidos o frentes políticos. Lo primero que hay que advertir es que lo malo no es el sistema, sino los dirigentes políticos que no lo aprovechan y se niegan a competir pese a que ellos sancionaron la ley.

La primera es Cristina Kirchner, que impulsó las PASO como Presidenta en 2010, y ahora reniega del sistema. El segundo es Mauricio Macri, que llegó a Presidente gracias a una PASO y permitió que su delfín Horacio Rodríguez Larreta le niegue las PASO a un socio de Cambiemos, la UCR.

Más allá de si Martín Lousteau sea o no afiliado del radicalismo, la Coalición o el Pro, que no lo es. La UCR tenía derecho a competir.

Cristina Kirchner le hubiera ganado seguramente a Randazzo y hubiera tenido una interna polarizadora y movilizadora que hubiera hecho crecer sus posibilidades en octubre. Larreta podría haber sumado los 45 puntos del Pro y los 20 de Lousteau y le podría haber ganado en octubre al kirchnerismo por 65 puntos de manera aplastante.

Podría haber neutralizado a un derrotado Lousteau para 2019 (para la Ciudad) y en lugar de 5 o 6 diputados podría haber sacado 8 o 9. Y tendría a Lousteau dentro de la lista y del bloque de legisladores. Ahora tendrá 2 o 3 diputados de Lousteau que votaran en contra de Macri en el Congreso. Dejó a un adversario resentido y con excusas para cruzarse a la oposición.

El hecho de que el sistema de las PASO casi no se usará en 2017 no quiere decir que no se haya usado exitosamente en 2015 o que no se vaya a usar en 2019 de manera muy conveniente. Además, en octubre se usarán… Poco, pero se usarán. En algunos distritos puntuales y en el PJ bonaerense, donde se enfrentarán Randazzo contra Ishii.

En 2015, las PASO sirvieron para dirimir un candidato a presidente en Cambiemos, que fue la fuerza que finalmente ganó la elección. Más allá de que Macri sacó mucha ventaja sobre Carrió y Sanz, la interna primaria fue movilizadora y generó expectativas, debate de ideas, y animó la campaña. Entusiasmó a mucha gente que fue a votar. Tonificó la competencia y calentó la esperanza del cambio que muchos querían, incluso los votantes de Massa.

El peronismo iba a ir a una PASO entre Scioli y Randazzo, pero Cristina bendijo a Scioli (con Zannini en su fórmula) y obligó a Randazzo a guardarse. Randazzo ahora no se la perdonó y le exigió a ella a ir a las PASO, y ella abandonó el PJ. Son tan útiles las paso que aterran hasta los propios creadores del sistema. Por algo será.

¿Cómo dicen que no sirven las PASO? Anibal Fernández compitió en las PASO contra Julián Dominguez. Fue también una primaria que movilizó al peronismo y generó fuertes debates y hasta subidos de tono. Gracias a esas PASO, Aníbal ganó y fue candidato. Ese hecho fue clave para Macri y para María Eugenia Vidal, porque polarizó al electorado.

El cambio político que hubo desde 2013, precisamente, se debió a las PASO. En Buenos Aires se enfrentaron Insaurralde (Cristina Kirchner), De Narvaez y Massa. En las primarias, Insaurralde y Massa casi empataron. Y ese mapa modificó la conducta de los electores en octubre. Sobretodo a los de De Narváez que en gran parte se volcaron hacia Massa para castigar a Cristina. Y ese dato fue clave para el triunfo de Massa.

En 2011, el sistema se estrenaba y los políticos no lo comprendieron. Cristina fue sola y toda la oposición fue fragmentada en lugar de unirse y competir en primarias y sacar un candidato fortalecido que pudiera polarizar contra la entonces presidenta. Resultado: ningún opositor superó los 12 puntos y Cristina sacó 51 en la primaria y 54% en la general. Las PASO les hubiera dado a los opositores una manera de emparejar la elección.

Eso lo aprendió Carrió y por eso en 2015 se unió con Macri y obligó a la UCR a formar Cambiemos. Había aprendido de su 1,8% de 2011. Al peronismo había que jugarle unidos y las PASO eran la mejor herramienta.

Las primarias permiten un voto espontáneo a la sociedad en la primaria y un voto más reflexivo en las generales. En ello se parece al sistema de doble vuelta en las elecciones presidenciales. Con ambas vueltas se puede sincerar mejor el humor de la sociedad para elegir el rumbo político que ella misma se quiere dar. Y al existir un doble filtro los votantes tienen oportunidad de corregir su voto si sienten que su opción original no era la mejor.

Sí, eso cuesta un poco más de plata. Pero permite un voto más racional. La democracia también tiene gastos, que se podrían rebajar, por ejemplo:

1- Con la boleta única electrónica (para no tener que imprimir millones de boletas y amortizar las máquinas en varias elecciones),

2- Con la elección uninominal por circunscripción (chau boleta sábana y a votar al que conocemos)

Y con muchos otros mecanismos que la política tradicional no quiere discutir. Ese es el verdadero foco del debate: cómo mejorar el valor de tu voto. Pese a las críticas y a los costos, PASO a PASO se construye la democracia.

Macri y su buena estrella; vuelve a enfrentar un peronismo disgregado

Apertura
Mariano Obarrio

 

Entrevista I
Mariano Miranda, fiscal de Estado de Jujuy

 

Entrevista II
Marcelo Diaz, Diputado bonaerense – Presidente del Bloque GEN

 

Entrevista III
Fernando “Chino” Navarro, Diputado bonaerense – FpV

 

Entrevista IV
Marcela Campagnioli, Secretaria de Educación del Municipio del Pilar (CC- ARI)

Entrevista IV
Claudio Zuchovicky, Economista

Alfonsín planteó que sería “natural” que la UCR y el PRO vayan separados en 2019 – Programa 10 – 06 – 2017

MARIANO OBARRIO. APERTURA

 

RICARDO ALFONSIN. DIPUTADO UCR

 

MARIO SECCO, INTENDENTE DE ENSENADA, REFERENTE DE CRISTINA KIRCHNER

 

JUAN MANUEL ABAL MEDINA, SENADOR DEL PJ, REFERENTE DE FLORENCIO RANDAZZO

 

JORGE BOASSO, PRECANDIDATO CAMBIEMOS UCR-SANTA FE

 

(DYN) ALFONSIN CONSIDERO “NATURAL” QUE LA UCR NO ESTE “JUNTO” AL PRO EN 2019 Y DEFENDIO A LOUSTEAU

BUENOS AIRES, jun 10 (DyN) – El diputado del radicalismo Ricardo Alfonsín apostó hoy por que la UCR no esté “junto” al PRO en el frente Cambiemos en las elecciones presidenciales de 2019 y defendió a Martín Lousteau ante la negativa del oficialismo a dejarlo competir en las PASO de la Ciudad.
“Mi partido parece que se olvida de la dimensión programática, propositiva e ideológica de la política”, dijo, al plantear que “parece que somos noticia únicamente a la hora de discutir cargos y lugares en las listas”.
En sus cuestionamientos al rol de la UCR en Cambiemos, Alfonsín criticó a Ernesto Sanz, uno de los fundadores de la alianza de gobierno, al reprocharle que “piensa que lo más conveniente para esta etapa era un partido callado, que no opinara y actuara casi como un convidado de piedra”. “Ese fue un error que las circunstancias están demostrando y que paga la sociedad: si el partido hubiera sido fiel a aus ideas, hay errores que no se hubieran cometido”, apuntó.
En declaraciones a radio Belgrano, cuestionó: “¿No eramos un frente plural que reunía fuerzas que pensaban distinto? ¿Qué tiene de natural que fuerzas que piensan distinto conformen un frente común en lugar de comeptir entre sí?”.
“Eso no pasa en ningún lugar del mundo, salvo en situaciones excepcionales, como en 2015”, dijo y añadió que “cuando esas circunstancias excepcionales desaparezcan, claro” que el radicalismo y el PRO deberían tomar caminos distintos.
Para el legislador radical, esa fractura “sería lo natural: que cada uno defienda sus ideas y se junte con los que piensa igual, no con los que piensan distinto”.
Consultado específicamente sobre si en 2019 la UCR debería presentarse por fuera de Cambiemos, Alfonsín sentenció: “Que el PRO vaya por fuera de donde quiera. Que no estemos juntos. ¿Por qué hay que responsabilizar a la UCR?”.
Aclaró que la sociedad de Cambiemos podría mantenerse “si el PRO empieza a evolucionar hacia posiciones más socialdemócratas y menos ultraliberales, más de centro izquierda”.
Por otro lado, al defender a Lousteau, planteó: “A los candidatos del partido los elige el partido, no el PRO. ¿Por qué el radicalismo no debe formar parte del frente Cambiemos, si están sumando gente de La Cámpora, FpV y el Frente Renovador en todas las provincias? ¿Cuál es la razón que podría explicar que el PRO se niegue a sumar al radicalismo a Cambiemos en la Capital Federal?”, cuestionó.
A modo de respuesta, Alfonsín analizó que “esas invitaciones tienen un límite” porque “se va a ampliar Cambiemos siempre y cuando no se ponga en riesgo la hegemonía del PRO hacia dentro de Cambiemos”. “Este es el tema por el cual Lousteau no puede competir como candidato de la UCR, que puede llevar extrapartidarios, en Cambiemos. Eso debería ser cuestionado”, concluyó.
NP SMB

K-2447

 

Fecha:_10-06-2017_Hora:_10:22:06
Agencia:_DYX_Categoria:_POLITICA_Prioridad:_Adelanto

El Gobierno y Cambiemos, condicionados por las intrigas de la UCR y Carrió antes del cierre de listas – Programa del 3 – 06 – 2017

MARIANO OBARRIO. APERTURA

 

SEBASTIAN GALMARINI, SENADOR PROVINCIAL DEL MASSISMO

 

NICOLAS MASSOT, JEFE DEL BLOQUE DEL PRO

 

GABRIEL KATOPODIS, INTENDENTE DE SAN MARTÍN, PBA

 

CLAUDIO ZUCHOVICKI, ECONOMISTA