El pacto fiscal es un plan de austeridad general con varios recortes además del jubilatorio. Enterate cuáles son…

La reforma previsional no es el único ahorro fiscal que impulsa el gobierno de Mauricio Macri en el paquete de reformas estructurales urgentes, que firmaron casi todos los gobernadores, incluidos los kirchneristas, como la mandataria de Santa Cruz, Alicia Kirchner.

El recálculo previsional reducirá $ 60.000 millones el gasto de la Anses, que hoy es financiado por los aportes jubilatorios y por los impuestos que recauda el Tesoro.

Pero hubo otros ahorros presentes y futuros contenidos en la ley de consenso fiscal, la ley de responsabilidad fiscal y la reforma tributaria.

El gobierno nacional y los provinciales acordaron varios puntos:

1-Las provincias desistieron de 56 juicios por $ 340.000 millones.

2-La provincia de Buenos Aires archivó un juicio por $ 400.000 millones en la Corte Suprema.

3-El Banco Nación transferirá $ 20.000 millones al Tesoro y el 20% de utilidades futuras. Es un ajuste en su capacidad crediticia.

4-La Nación le girará a Buenos Aires $ 40.000 millones más en 2018 y $ 65.000 millones desde 2019.

5-La Nacion le dará a todas las provincias un bono de $ 80.000 millones a una tasa de 6% en 11 años: $ 5000 millones en 2018 y $ 12.000 millones desde 2019. La deuda se pagará con recursos públicos.

6-La ley de responsabilidad fiscal obligará a todas las provincias a ahorrar $ 300.000 millones hasta 2023.

7-Las provincias deben rebajar impuestos por $ 150.000 millones, por Ingresos Brutos y Sellos.

8-La Nacion deberá ceder en coparticipación a las provincias el impuesto al revalúo de bienes de capital ($ 25.000 millones).

9-Por la reforma La Nacion reducirá impuestos en 1,5% del PBI, $ 150.000 millones, en cinco años, por la reforma tributaria. Ya redujo $ 200.000 millones en 2016 y 2017.

10-La Nación le cederá 60.000 millones a la Anses por la pérdida del impuesto al cheque.

11-La Nacion prevé un ahorro fiscal en la reducción de cargos jerárquicos de 1000 millones de pesos, lo cual implicará rebajar muchos cargos al rango inferior o directamente desafectarlos. Tal vez es lo primero que debería haber hecho y haber comunicado con todos los detalles para predicar con el ejemplo.

Los 15 errores políticos del Gobierno que provocaron un incendio por la reforma previsional

La ex presidenta Cristina Kirchner quiere incendiar el país y provocar la caída de Mauricio Macri con el pretexto de la reforma previsional, desesperada por que ella y muchos más pueden ser detenidos por causas judiciales. Pero el Gobierno le dio servido en bandeja un menú de errores por su falta de sensibilidad política que siempre terminan en crisis.

Enumeramos aquí una lista de 15 descuidos del Gobierno en este turbulento fin de año.

1-Puso a los jubilados en el centro del ajuste de la economía. Es el sector más sensible y cualquier reforma previsional siempre es problemática. Un error comunicacional imperdonable en cualquier Gobierno. El proyecto puede ser bueno, necesario o urgente. Pero esa bandera “no vende” y se le dio una “bandera” de batalla apetecible a la oposición.

2-Lo hizo en el mes de diciembre, que es particularmente sensible en la Argentina por el recuerdo del 2001. Subestimó los riesgos de la oportunidad y la relación el costo-beneficio.

3-No lo explicó ni comunicó bien, prefirió soslayarlo porque supuso que contaba con los votos suficientes. Debió explicarlo gráficamente, con criterio didáctico, dar números y explicar lo que se busca. Este proyecto es uno más de tantos recortes acordados con los gobernadores, pero no lo supo decir.

4-Se confió demasiado de su reciente triunfo electoral; supone que le daba capital político para cualquier iniciativa. Considera que “no hay nadie enfrente” y que “el peronismo está fragmentado y debilitado”.

5-Recien ahora advirtió que ante los errores políticos el peronismo se puede unificar para ejercer su poder de daño y victimizarse, aunque no pueda tener un candidato atractivo.

6-No conoce al peronismo, no termina de conocerlo.

7-No tiene negociadores confiables con el peronismo, ni interlocutores válidos en el PJ. Miguel Pichetto los decepcionó.

8-Presumió que el acuerdo con los gobernadores bastaba para alinear a los diputados sin hacer un punteo uno por uno para asegurarse el voto o el quórum.

9-No termina de aplicar el ajuste sobre la política antes de exigírselo a los jubilados o a los sectores laborales. El recorte de gastos del Estado debería empezar por los privilegios: reducir algo de los 3500 cargos jerárquicos del Estado, los 740.000 empleados públicos de la Nación, los 3,6 millones de la Nacion, provincia y municipios, los miles de autos con chofer para cargos menores, los edificios públicos, los alquileres de inmuebles, las jubilaciones de privilegio. Hubo declaraciones públicas, trascendidos periodísticos, pero hasta ahora no mostró un plan serio de austeridad.

10-Apuró la reforma jubilatoria dentro del paquete de reformas estructurales en lugar de comenzar por otras: el consenso fiscal, la ley de responsabilidad fiscal, la reforma tributaria y el presupuesto 2018. Eran proyectos menos irritativos, que podían ser sancionados, y podía dar más debate para la reforma jubilatoria o esperar un momento menos crispado para tratarla.

11-No se decidió a ofrecer un bono compensatorio y cuando lo hizo ya estaba en medio de la crisis de violencia y no sirvió de nada. Tarde y mal.

12-Se demoró demasiado en tomar medidas de fondo durante todo este año, porque privilegió la campaña durante 2017. Había medidas que se podían adelantar y generar rédito incluso en plena campaña, como el ajuste de la política y de los privilegios. Por eso debió correr contra reloj en diciembre para aprobar todo.

13-Se confió demasiado en la buena estrella de Macri.

14-Creyó que hacer política es sólo ganar elecciones con un buen discurso de Duran Barba. Hacer política es crear las condiciones para llevar adelante las medidas de un programa de gobierno. Operar sobre el resto de los actores y atender todos los posibles frentes de conflicto. Garantizar la gobernabilidad es tener la capacidad de que las decisiones se hagan realidad.

15-No se despegó lo suficientes del fallo del juez Claudio Bonadío que procesó a Cristina Krichner y pidió su desafuero y detención. Ese fallo reciente, la semana anterior, irritó aún más los ánimos del kirchenrismo, que aprovechó para denunciar una persecución política y construir un relato según el cual el Gobierno persigue a los opositores, a los trabajadores y a los jubilados y “justificar” así la violencia, que muchos sectores no ven con malos ojos en la Argentina, lamentablemente.