LIMA O PUEBLA: FERNÁNDEZ, PRESO DE LA GUERRA ENTRE EL PRAGMATISMO Y LA IDEOLOGÍA POPULISTA

EN BUENOS AIRES, SE REUNE MAÑANA EL GRUPO DE PUEBLA, DE LIDERES PROGRESISTAS DEL POPULISMO. AYER EL GRUPO DE LIMA RATIFICÓ EN BRASILIA QUE QUIERE DEMOCRACIA EN VENEZUELA. FAURIE MANDO UNA SEÑAL CLARA A LOS EE.UU. FERNANDEZ AGRAVA SU CRISIS CON BOLSONARO, POR LULA

___________________________________________

Por Mariano Obarrio

El populismo y los gobiernos promercado están en guerra en América Latina. En Curitiba fue liberado de su detención Luiz Inacio Lula Da Silva y arremetió contra Jair Bolsonaro. En Buenos Aires se reúne este fin de semana, sábado y domingo, el Grupo de Puebla liderado por el presidente electo Alberto Fernández y apoyará a Lula y al régimen venezolano de Nicolás Maduro. Y en Brasilia el Grupo de Lima, de países alineados con la centroderecha., ratificó que quiere destituir a Maduro y confirmaron su apoyo al presidente encargado, Juan Guaidó.

Mientras tanto, la región es un polvorín. En Chile no cesan los disturbios de los activistas de izquierda, algunos dicen que fogoneados por el Grupo de Puebla, el Foro de San Pablo o Cuba, Ayer incendiaron la Casona Schneider, construido en 1915, que ahora es la sede de la Universidad Pedro de Valdivia. Veintitrés compañías de bomberos apagaban las llamas. Pero también destruyeron parte del edificio de la embajada argentina en Chile. Quizás fue para celebrar la reunión en Buenos Aires de los líderes del Grupo de Puebla.

El peronismo ofrece señales a dos puntas y participa activamente de este choque de civilizaciones, que tiene final abierto. Mientras Fernández se dará un baño de populismo con el Grupo de Puebla, sus aliados, el diputado electo del Frente de Todos Sergio Massa y el embajador Jorge Arguello, se encontraron ayer en el Club Americano con el embajador de los Estados Unidos, Edward Prado, y una decena de diputados republicanos.

Estaban allí los congresistas Steve Scalise (Nueva Orleans), Larry Bucshon (Indiana), Guy Reschenthaler (Pensilvania), Frank Lucas (Oklahoma), Mike Rogers (Alabama), Jenniffer González-Colón (Puerto Rico), Dan Newhouse (Washington), Denver Riggleman (Virginia), Michael Waltz (Florida) y Aumua Amata Coleman Radewagen (Arkansas). Una delegación representativa de las políticas que busca consolidar el gobierno de Donald Trump en la Argentina, el mejor aliado de Mauricio Macri

Es posible que el canciller del gobierno de Fernández sea el ex gobernador bonaerense Felipe Solá, que lo acompañará al Grupo Puebla desde la mañana. Pero Arguello logró que Fernández hablara el viernes último por teléfono con Trump y acuerde reunirse en diciembre en Washingtón, reunión clave para la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Una guiño a la izquierda y un volantazo hacia la derecha, como aconsejaba Perón.

El canciller del gobierno de Mauricio Macri, el saliente Jorge Faurie, dio una señal clara hacia los Estados Unidos y dijo en Brasilia que “el Grupo de Lima es la prueba de que existe firme solidaridad latinoamericana frente a atropellos y abusos”. Se refería a los atropellos de Maduro sobre el pueblo venezolano. Seguramente Maduro será defendido en por los líderes populistas del Grupo de Puebla donde estará Fernández.

Pero Fernández le garantizó a Trump que no abandonará el Grupo de Lima, donde ayer estuvo Faurie como líder de la región e hizo un discurso abiertamente contrario a Maduro. El presidente electo de la Argentina, paralelamente, celebró la liberación de Lula, acusado de corrupción por el Lava Jato, y lo invitó a su asunción el 10 de diciembre próximo, lo cual agravó su crisis con el presidente brasileño Jair Bolsonaro, que escaló su condena a Fernández en los días recientes. Bolsonaro ya había avisado que no vendrá a esa misma asunción, ni enviará a su vicepresidente. Nadie sabe cómo hará Fernández para deshacer ese nudo de miles de millones de dólares en el comercio bilateral.

Al salir de su prisión luego de 580 días detenido por ser procesado por corrupción en el Lava Jato, Lula tomó el micrófono y arremetió contra Bolsonaro. “Ustedes eran el alimento de la democracia que yo necesitaba para resistir el descaro y la canallada que un sector podrido del Estado brasileño tuvo conmigo y con la sociedad brasileña”, dijo el líder del PT, emocionado. “Salgo con el mayor sentimiento de agradecimiento. Tengo ganas de probar que este país puede ser mucho mejor cuando tenga un gobierno que no le mienta por Twitter como Bolsonaro miente. Brasil no mejoró, Brasil empeoró”, aseguró Lula.

En su extremismo, Bolsonaro y Fernández están a punto de romper el Mercosur y de complicar el intercambio comercial que existe entre ambos países. Fernández asegura que no quiere romper la relación bilateral, pero sus gestos conducen hacia ello. En medio de todo, el ex vicecanciller Eduardo Valdes, amigo de Fernández y de Arguello, suele decir que “hay que desideologizar las relaciones internacionales y fundarlas sobre la base de intereses”. Como hicieron Francia y Alemania luego de la Segunda Guerra. La idea es buena. Pero en aquella postguerra Francia tenía a Charles De Gaulle y Alemania a Konrad Adenauer, dos estadistas. Bolsonaro y Fernández tendrán que probar que lo son.

En Brasilia se celebró hoy la XVI Reunión de Cancilleres del Grupo de Lima, que abordó la crisis en Venezuela y redobló su pedido de “restauración de la democracia en ese país”. Todos contra Maduro. Faurie dijo que su gestión “contribuyó a visibilizar la situación de Venezuela” y dijo: “Es uno de mis mayores orgullos en estos años como canciller haber colaborado para defender la libertad y los derechos humanos de los venezolanos”.

El canciller de Macri dijo que el Grupo de Lima fue la “primera expresión de la comunidad internacional” en denunciar graves violaciones a los derechos humanos, que luego fueron ratificadas por el informe de la Alta Comisionada de la ONU para los DD.HH., Michelle Bachelet. Curiosamente, Bachelet es progresista. Recordó Faurie que el gobierno de Macri impulsó el respaldo internacional al presidente encargado, Juan Guaidó, además de haber acreditado a su representante Elisa Trotta como Embajadora en nuestro país.

En la Declaración del Grupo de Lima los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú y Venezuela (Guaidó) reiteraron y reforzaron su apoyo al Presidente Encargado Juan Guaidó, a la Asamblea Nacional, como autoridades legítimas y democráticamente electas y reclamaron la realización de elecciones presidenciales libres, entre otros 23 puntos.

En tanto mañana sábado 9, en abierta contraposición al Grupo de Lima, Alberto Fernández inaugurará junto a su posible futuro canciller Felipe Solá en el hotel Emperador el Grupo de Puebla, cuya agenda diseñó el ideólogo de izquierda progresista chileno Marco Enriques-Ominami.

La futura estrategia para la región de la izquierda progresista será abordada por José Mujica, José Luis Rodríguez Zapatero, Dilma Rousseff, Rafael Correa, Ernesto Samper, Fernando Lugo, Leonel Fernández, el candidato presidencial uruguayo Daniel Martínez quien ganó la primera vuelta de las elecciones, Fernando Haddad, Cuauhtémoc Cárdenas, Clara López Obregón, Jorge Taiana (ex Canciller); Julián Domínguez, Carlos Tomada, José Miguel Insulza, Álvaro García Linera, Celso Amorim y Carol Proner, entre otros. Ahora Fernández tendrá que elegir entre las ideologías, el populismo o el pragmatismo para acordar los problemas de la deuda privada y con el FMI.

MACRI PROPONE A PATRICIA BULLRICH PARA PRESIDIR EL PRO Y CALMAR LAS PELEAS INTERNAS

EL PRESIDENTE LO CONVERSO CON RODRIGUEZ LARRETA Y CON VIDAL. SERÍA UNA FORMA DE PREMIAR A LA MINISTRA DE SEGURIDAD Y NEUTRALIZAR LAS TENSIONES ENTRE MARCOS PEÑA Y LA GOBERNADORA. MACRI APUNTA A UN LIDERAZGO NACIONAL DE LA COALICIÓN CON LA UCR Y LA CC

____________________________________________

Por Mariano Obarrio

El liderazgo de Juntos por el Cambio está en plena discusión. El presidente Mauricio Macri les hizo saber a los principales referentes del PRO que propondrá a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, como la próxima presidenta de ese partido nivel nacional, cargo que ejercerá hasta abril próximo el senador misionero Humberto Schiavoni. Sin embargo, el recambio podría adelantarse para organizar la estrategia parlamentaria para el próximo mandato.

Si Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal lo aceptan, Bullrich podría ser la nueva titular del partido. Mientras tanto, Macri buscará, sin grandes cargos institucionales, ejercer el rol de jefe político de la toda la oposición para capitalizar el 40% de los votos que obtuvo en las elecciones. Por ahora, Larreta, Vidal y Bullrich le reconocen ese papel.

Patricia Bullrich, ministra de Seguridad

La elección de Patricia Bullrich sería un reconocimiento y un premio a su gestión en Seguridad. El Presidente considera que la ministra fue eficiente y resultó siendo un pilar clave del Gobierno, con resultados positivos que no pudo exhibir en la economía.

Por otra parte, la presidencia partidaria de Bullrich resolvería parte de las tensiones internas. En los días previos a las elecciones del 27 de octubre había trascendido que Rodríguez Larreta podía impulsar a Vidal para el PRO. Pero la gobernadora bonaerense quedó enfrentada con el jefe del gabintete, Marcos Peña, tras la “derrota digna”.

Vidal interpretó que los trascendidos a la prensa de la Casa Rosada sobre su responsabilidad por mal resultado en Buenos Aires salían del equipo de comunicación de Peña. “La quieren hacer culpable a María Eugenia porque perdió en el conurbano”, confiaron en la Casa Rosada.

La culparon de “provincializar” la campaña luego de las PASO y no darle apoyo a Macri, además de perder por amplia diferencia el segundo y tercer cordón del conurbano. “La elección se perdió allí”, dicen. En las tiendas de Vidal replican: María Eugenia le dio apoyo al Presidente y también le dio luz verde a los intendentes de Juntos por el Cambio para que corten boleta y salven sus municipios.

“Vidal tuvo la grandeza de impulsarlos para que Cambiemos mantenga 62 intendencias con el corte de boleta y si le tocaba quedar afuera a ella, al menos que los votantes pudieran votar a los intendentes nuestros. No hicimos la política de ‘o nos salvamos todos o ninguno’”, aseguran muy adentro del equipo de Vidal.

María Eugenia Vidal, en el cierre de campaña bonaerense

En ese contexto de tensiones, la presidencia de Vidal en el PRO podría causar mayores fisuras. Por otra parte, Peña impulsaba que el propio Macri fuera presidente del partido apenas dejara la presidencia de la Nación. Pero esa alternativa no convenció al Presidente, que se quiere elevar como líder de toda la coalición de los tres partidos. Y era una manera, también, de avivar tensiones entre Vidal y Peña.

Pasado el mal momento de la derrota, Macri, Vidal y Larreta quieren sobreponerse a las duros enfrentamientos internos y todos respetan el liderazgo de Macri. Aunque algunos en Juntos por el Cambio temen que Macri sufrirá los ataques del nuevo gobierno de Alberto Fernández y eso podría desgastarlo y bajar la espuma de su “derrota digna”.

Por eso, el Presidente encontraría ahora como mejor salida entronizar a Patricia Bullrich como la nueva presidenta del PRO. No es una figura allegada a Peña ni a Vidal, sino una dirigente con muñeca política propia y con razonable trato con todas las partes.

Cerca de Patricia Bullrich aseguraron que nunca “le ofrecieron ni le comunicaron nada al respecto”. Sin embargo, los trascendidos alcanzan a las más altas esferas macristas. Cerca de Macri y de Larreta revelaron que “Mauricio propuso a Patricia para la presidencia del PRO y Horacio no se va a oponer a esa designación”.

Cerca de Vidal aseguran que “María Eugenia no está en esas negociaciones” y añaden que su objetivo es crear una fundación para dedicarse a los temas bonaerenses y la política provincial. El macrismo conserva una buena porción de legisladores para negociar con el futuro gobierno provincial de Axel Kicillof.

Macri no quiere que se produzca con Patricia Bullrich el mismo efecto negativo que tuvo su designación de Cristian Ritondo como jefe del bloque de diputados del PRO. El Presidente se reunió ayer con el diputado electo Omar De Marchi, de Mendoza, que había planteado sus discrepancias con la designación a dedo de Ritondo. También hubo pipa de la paz entre Ritondo y De Marchi, para limar asperezas. Se propusieron trabajar juntos.

Omar De Marchi, diputado electo de Mendoza

El intendente de Lujan de Cuyo había dicho por Twitter: “Ningún hombre es lo suficientemente bueno para gobernar a otro hombre sin su consentimiento”. Esto lo dijo Abraham Lincoln hace 120 años. No es bueno enterarse por los diarios sobre quien podría presidir el Bloque de Diputados de Juntos por el Cambio que pronto integraré”.

El cuestionamiento obedece a que Juntos por el Cambio ganó las elecciones presidenciales en Mendoza y en cambio las perdió por amplio margen en Buenos Aires. Sin embargo, Ritondo será jefe del bloque habiendo encabezado la lista de diputados bonaerenses. Está claro que los dirigentes del interior cuestionan el sistema inconsulto de toma de decisiones que siempre ejerció la Casa Rosada.

Cristian Ritondo, futuro jefe del bloque de diputados de PRO

A eso se suma que en la UCR existe un núcleo que quiere disputarle a Macri el liderazgo de la oposición. El presidente de la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, es un aliado de los sectores más duros del radicalismo que cuestionan a Macri. Entre ellos, el dirigente Enrique “Coti” Nosiglia y el senador electo porteño Martín Lousteau.

Todos ellos sostienen que la coalición gobernante, que pronto se convertirá en opositora, debe discutir los liderazgos de manera horizontal y que los 40 puntos de Macri no son sólo del Presidente, sino de muchas fuerzas políticas, entre ellas el radicalismo.

Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza

En cambio, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, el diputado Mario Negri y el senador Luis Naidenoff, estos dos últimos jefes de sus bancadas parlamentarias, sostienen que Macri es el líder de toda la oposición. Es por ello que en diciembre próximo será clave quién se quede con la presidencia del comité nacional de la UCR. Cornejo quiere ser reelegido, pero también se postulan Nosiglia y Morales.

Todos tienen diferentes visiones sobre el futuro de Juntos por el Cambio y el papel de Macri como jefe de la coalición que también integra la Coalición Cívica, que no termina de reponerse ante la renuncia a la política de su líder natural, la diputada Elisa Carrió, que desde marzo dejará su banca. En el fondo de toda esa discusión estará la estrategia con miras a las elecciones legislativas de 2021 y las presidenciales de 2023.

REUNIÓN FERNÁNDEZ-LAVAGNA: COMO ES EL CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL QUE PROPONE LAVAGNA Y PARA QUÉ SIRVE

SE TRATARÍA DE UN ORGANISMO DE DIÁLOGO, CONSENSO Y POLÍTICAS DE MEDIANO Y LARGO PLAZO ENTRE EMPRESAS, SINDICATOS Y SECTORES SOCIALES; TENDRÍA 26 MIEMBROS, 6 DE SINDICATOS, 6 DE EMPRESAS Y 14 DE DIVERSAS ORGANIZACIONES E INSTITUCIONES CIVILES Y RELIGIOSAS. TAMBIÉN HABLARON DE POLÍTICAS PARA LA PRODUCCIÓN

___________________________________________

Por Mariano Obarrio

El presidente electo Alberto Fernández se reunió el jueves último con el ex candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, en la casa de éste en el barrio de Saavedra. Según allegados a ambos dirigentes, los temas que dominaron el encuentro fueron la deuda, las políticas de aliento al consumo, a la recomposición del salario real, la producción, las inversiones, las Pymes y la creación por ley de un Consejo Económico (CES) y Social para fijar pautas de precios y salarios, tarifas y políticas de mediano y largo plazo.

Si bien reina el hermetismo en el núcleo duro de ambos dirigentes, Fernández le podría ofrecer a Lavagna la presidencia o la coordinación del CES. Ese organismo fue el caballito de batalla de la campaña electoral del ex ministro de Economía y hasta presentó un proyecto de ley en ese sentido.

También Fernández podría tomar varias de las propuestas que Lavagna formuló en el programa económico previo a las PASO, de suba de ingresos: jubilaciones y salarios. Y de rebaja de impuestos, promoción de créditos y renegociación de la deuda. Consultado un allegado íntimo de Lavagna sobre esa reunión se limitó a decir: “No hay nada, gracias”. Sin embargo, no cerró las puertas a que en algún momento “haya algo” para anunciar.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner

En el “albertismo” prenden velas a que Lavagna acepte algún tipo de participación de las futuras políticas de consenso económico y social porque le daría al gobierno de Fernández un plus de apoyo de una base política electoral y mucha credibilidad entre la gente y los sectores clave de la economía. Lavagna tiene buenos índices de popularidad en las encuestas. Y en lo político también le serviría al Presidente para equilibrar las presiones del kirchnerismo radicalizado hacia políticas más populistas.

Según el proyecto de ley de Lavagna, el futuro CES sería un “ámbito de diálogo abierto y de generación de consensos estratégicos de políticas públicas generales y específicas en todos los niveles”. Estaría integrado por 26 miembros, 6 de los sindicatos, 6 de organizaciones empresariales, y 14 representantes de colegios, consejos, entidades representativas de profesionales y otras instituciones, incluidos movimientos sociales y credos religiosos. No estarían representados los partidos políticos porque su ámbito de discusión natural es el Congreso, según sostienen en Consenso Federal.  

El proyecto contiene 5 capítulos y 26 artículos. Será un órgano colegiado, conformado por miembros nombrados por las instituciones que representan, conforme a condiciones y plazos que se regulen. El Presidente y el Vicepresidente del CES serán designados por el Poder Ejecutivo Nacional con acuerdo del Senado y tendrán un mandato de dos años, renovable por un sólo período de igual duración. Todos los miembros trabajarán “ad-honorem”.

Roberto Lavagna

Los objetivos del CES son “diseñar políticas de mediano y largo plazo, consensuadas entre todos los sectores”, Para ello, buscará “crear un espacio de participación ciudadana, que canalice inquietudes, problemáticas y propuestas en lo productivo, social y político, y generar un espacio de cooperación entre los sectores económicos y sociales”.

También busca “fomentar la interacción y la comunicación entre los agentes políticos, económicos y sociales; analizar e investigar sectores sociales y económicos, las disparidades regionales; hacer el seguimiento de soluciones, formación de capital humano y físico, y la inserción estratégica en el plano internacional”. Tendrá una Asamblea Plenaria y Comisiones de Trabajo y tendrá recursos de la Ley de Presupuesto.

Serán funciones del CES diseñar un Programa Nacional de Desarrollo Sustentable e Inclusivo; emitir opinión sobre los proyectos de Ley, proyectos de Decretos y/o proyectos de inversión públicos o privados. También se le confiere competencia para elevar proyectos de ley sobre temas económicos, laborales, sociales, productivos, ambientales, o de cualquier otra política pública que tengan impacto a nivel nacional. Los aprobados por acuerdo del Consejo, serán remitidos al Poder Ejecutivo para que los envíe al Congreso en un plazo máximo de 10 días hábiles.

En sintonía con esos objetivos, la economista Mercedes Marcó del Pont señaló en su último informe de la Fundación de Investigación para el Desarrollo (FIDE) conocido ayer que “el pacto social debe apuntar a recuperar el crecimiento y el empleo”. Y opinó que “el acuerdo social requiere de un compromiso muy fuerte de la dirigencia sindical y empresarial en torno a la prioridad de dar sustento al proceso de estabilización y recuperación del crecimiento y el empleo. Es evidente que para que esos objetivos sean alcanzados el pacto social debe trascender un simple compromiso de precios y salarios.”

Mercedes Marcó Del Pont

La ex presidenta del Banco Central, que podría ocupar un cargo clave en el gobierno de Alberto Fernández, referente económica de Matías Kulfas y de Cecilia Todesca, pidió además incluir cuestiones vinculadas con el desempeño productivo, como la productividad y las condiciones para la acumulación productiva.

En las conversaciones con Fernández, Lavagna repasó también parte de las medidas propuestas durante la campaña electoral, enfocadas a mejorar el poder adquisitivo, el consumo, la producción y las inversiones, especialmente en las Pymes, que fueron su foco de las recorridas de campaña. Para “ponerle plata al bolsillo de la gente”, sus principales ejes fueron bajarle los impuestos a la pequeña y mediana empresa, darle mayor poder adquisitivo a los trabajadores y jubilados, bajar el impuesto a las ganancias para los trabajadores, regular el mecanismo de ajuste de la cuota para aquellos que ha hayan tomado un crédito UVA según el aumento de salarios y no la inflación; devolución de impuestos a quienes compren con tarjeta de crédito y de débito, aumentar las jubilaciones y el salario mínimo de los trabajadores.

El ex candidato de Consenso Federal promueve el “cero por ciento” de impuesto a las ganancias a las Pymes que reinviertan sus utilidades. Para las grandes, piensa en distintos mecanismos: amortización acelerada y devolución inmediata del IVA sobre bienes de capital instalados. Busca abaratar el proceso de inversión y creación de empleo.

También apunta a eliminar impuestos de los servicios públicos para bajar el costo de las boletas de gas y de energía eléctrica. Todo eso buscaría derivar recursos al consumo. También planea un programa de capacitación en oficios para beneficiarios de planes sociales, que se coordine entre organismos del Estado, el sector privado, los sindicatos y la sociedad civil, orientado a reconvertirlos en trabajadores con formación técnica y actitudinal.

Además, Lavagna propone renegociar el acuerdo con el FMI para extender los plazos del pago e impulsará la recompra de bonos del 2020 al 2024 incluido. Eso buscaría aliviarles la carga al próximo gobierno y al siguiente. Sobre la reforma previsional, apuntaría a elevar la edad jubilatoria, y a avanzar en una reforma laboral preservando derechos adquiridos y en un contexto de crecimiento para generación de empleo, como en Vaca Muerta. De todo esto, habrá que ver qué está dispuesto a aceptar Fernández en el caso de que ambos decidan trabajar juntos para el próximo gobierno.

VACA MUERTA, ACUERDO LABORAL, DEUDA Y PACTO SOCIAL, LAS RECETAS DE FERNANDEZ PARA LA CRISIS

Vaca Muerta

ALBERTO FERNANDEZ COMBINARÁ MEDIDAS ORTODOXAS Y HETERODOXAS; VIAJARÁ A LOS ESTADOS UNIDOS PARA VISITAR A TRUMP; ACELERARÁ UN RÉGIMEN ESPECIAL PARA INVERSIONES EN PETROLEO Y GAS, RENEGOCIARÁ LA DEUDA Y EL ACUERDO CON EL FMI. NEGOCIARÁ CON LA CGT

Por Mariano Obarrio

En los días previos a la transición del mando, el presidente electo Alberto Fernández prepara un conjunto de medidas, proyectos de ley y decisiones políticas orientados a reactivar la economía, lograr el equilibrio fiscal, el superávit comercial y generar dólares. El principal motor de la economía que imagina el presidente del Frente de Todos es un desarrollo más rápido del programado para las inversiones en el yacimiento de Vaca Muerta de petróleo y gas no convencional. Quiere que ese proyecto sea el motor de la recuperación económica como la soja lo fue durante el gobierno de Néstor Kirchner.

También imagina una reforma laboral acordada por sectores para mejorar la creación de empleo, avalado por la CGT; la renegociación de la deuda privada y una reprogramación con el FMI; una reforma tributaria para bajar la presión fiscal y favorecer a la producción, y la creación de un Consejo Económico y Social para acordar precios, salarios, tarifas y políticas de mediano y largo plazo. En ese organismos se gestionará “Un nuevo contrato social”, según dicen en el entorno del presidente electo.

En el entorno de Fernández dan por seguro que no impulsará ninguna  reforma constitucional, como propuso un sector del kirchnerismo más radicalizado. También aseguran que los controles de cambio permanecerán por mucho tiempo y que el Banco Central aplicará medidas ortodoxas y heterodoxas, aunque no dieron por ahora precisiones, en las que trabaja el equipo económico que lidera Matías Kulfas, posible ministro de Economía.

Banco Central

Una de sus primeras acciones de gobierno será viajar a los Estados Unidos, donde se reunirá en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump. La intención es comenzar allí un camino para reprogramar la deuda con el Fondo Monetario Internacional y luego con los acreedores privados. En principio, la intención es la renegociación “a la uruguaya”, es decir con estiramiento de plazos y sin quita de capital e intereses.

Donald Trump

Para contener el precio de los alimentos en lo inmediato, una gran preocupación por su incidencia en la inflación, Fernández prevé mandar al Congreso una ley de Góndolas para la cual tiene consenso de todos los bloques parlamentarios. Al mismo tiempo se debatirá el presupuesto 2020 sobre la base del que envió el gobierno de Macri, pero modificado. Sin embargo, el gran proyecto de Fernández, el que definirá a la primera etapa de su gobierno, será el de inversiones para Vaca Muerta.

Los colaboradores de Fernández consideran que las exportaciones de hidrocarburos serán las grandes generadoras de dólares del exterior, algo así como las exportaciones de soja lo fueron entre 2002 y 2006, la mejor época de superávits gemelos que lograron los gobiernos de Eduardo Duhalde y luego de Néstor Kirchner, bajo la conducción económica de Roberto Lavagna. Precisamente, Fernández quiere que Lavagna sea parte de su equipo, quizás como presidente del Consejo Económico y Social.

El proyecto de ley para promover nuevas inversiones en yacimientos de hidrocarburos convencionales y no convencionales consistiría en un nuevo régimen de protección a inversiones. Se aplicaría especialmente para Vaca Muerta y se analiza la creación de un fideicomiso del que no puedan tomarse los dólares de los inversores. Se buscaría acelerar de ese modo a 5 años las inversiones previstas para 10 años (28.000 M U$S).

El modelo que está en análisis se tomaría de un esquema similar al de EE.UU. con un régimen especial de facilidades para inversores. En Vaca Muerta se apunta a que sea la punta de lanza de las inversiones y a generar unos 500 mil puestos de trabajo.

También el equipo del Frente de Todos busca promover el desarrollo de la minería, especialmente del litio en provincias como Jujuy y Salta. Para lo cual no se descarta un régimen de protección de inversiones similar.

En materia de facilidades para crear empleo, Fernández analiza con sus equipos tomar de la experiencia del acuerdo de flexibilización laboral que el sindicato de los petroleros, que lidera Guillermo Pereyra, hizo con el gobierno de Neuquén, que luego fue refrenado por el gobierno de Mauricio Macri. Ese acuerdo produjo 30.000 nuevos empleos en el sector del petróleo y el gas. Se buscaría replicar esa experiencia a otros sectores en negociaciones bilaterales, sin llegar a tratar un proyecto de reforma laboral.

Guillermo Pereyra, de petroleros

Todo esto tendría el acuerdo de la CGT, que dirige Héctor Daer, una de los principales bases de apoyo político del presidente electo.

Para bajar la presión tributaria, Fernández imagina una reforma impositiva que beneficie principalmente a las Pymes y aplicaría sólo suba a retenciones a la soja pero no a otros rubros. La reforma fiscal seguramente será parte de la negociación dentro del Consejo Económico y Social que además buscará un congelamiento de precios y acuerdos de suba fuerte de salarios y jubilaciones por seis meses. Con esto procura desindexar la economía y asegurar la paz social para tomar otras medidas.

Beneficios a las Pymes

En materia judicial, Fernández analiza una reforma judicial de unificación de los fueros federal, penal y penal económico para diluir el poder de los jueces de Comodoro Py.

VALDES DIJO QUE ALBERTO “TENDRÁ BUENA RELACION CON LOS EE.UU. Y CON EL GRUPO DE PUEBLA” – PROGRAMA 2 – 11 – 2019

UNAS CUANTAS VERDADES

Primera hora

https://radiocut.fm/audiocut/1era-hora-unas-cuantas-verdades-en-cultura979-9631/

Segunda hora

https://radiocut.fm/audiocut/2da-hora-unas-cuantas-verdades-9316/

_______________________________________________________________________

LOS MEJORES MOMENTOS

MARIANO OBARRIO, APERTURA DE PROGRAMA

https://radiocut.fm/audiocut/editorial-mariano-obarrio-en-cultura979-7604/

________________________________________________________________________

NESTOR GRINDETTI, INTENDENTE REELECTO DE LANUS JUNTOS POR EL CAMBIO

https://radiocut.fm/audiocut/nestor-grindetti-intendente-lanus-en-cultura979/

_________________________________________________________________________

EDUARDO VALDES, DIPUTADO DEL PARLASUR FRENTE DE TODOS

https://radiocut.fm/audiocut/eduardo-valdes-diputado-del-parlasur-en-cultura979/

__________________________________________________________________________

RODOLFO SANTÁNGELO, ECONOMISTA

https://radiocut.fm/audiocut/rodolfo-santangelo-economista-en-cultura979/

___________________________________________________________________________

EL GOBIERNO TENDRÁ EQUILIBRIO FISCAL HASTA NOVIEMBRE, PERO FERNÁNDEZ TENDRÁ DEFICIT DE 200 MIL MILLONES DE PESOS AL 31 DE DICIEMBRE

EL GOBIERNO ACOMODÓ LOS GASTOS E INGRESOS HASTA EL CIERRE DEL MES ACTUAL. PERO EL GASTO ESTACIONAL DE DICIEMBRE IMPLICA UN ROJO DE 0,93% DEL PIB SEGÚN IARAF. DESPUES DE ASUMIR, FERNÁNDEZ DEBERÁ PAGAR MAS

Por Mariano Obarrio

El gobierno saliente de Mauricio Macri asegura que entregará a su sucesor, Alberto Fernández, las cuentas en orden. Sostiene que hasta octubre tiene cumplidas las metas establecidas en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y que a fines de noviembre también se cumplirán. El problema que tendrá Fernández es después de asumir el 10 de diciembre próximo, porque los gastos estacionales de diciembre harán que ese mes el déficit primerio sea de 200.000 millones de pesos, un 0,93% del PBI, según estudios privados.

Esos gastos que tiene el Estado en diciembre son estacionales, porque debe afrontar el pago básicamente de los aguinaldos en los salarios de los empleados públicos, las jubilaciones y las asignaciones universales por hijo. Según el gobierno de Macri, ese rojo primario será del sólo el 0,5% del producto para entonces.

“Si bien todvía no tenemos los números, también se cumple la meta fiscal en octubre y seguramente en noviembre”, dijo una fuente del Ministerio de Hacienda que dirige Hernán Lacunza.

Por otra parte, el Ministerio de Hacienda informó que el resultado acumulado entre enero y septiembre de 2019 arrojó un superávit primario de 22.892 millones de pesos, de 0,1% del PBI, lo cual implica un sobrecumplimiento de las metas del Fondo Monetario Internacional de lograr el déficit cero.

Esto es porque los ingresos totales fueron de 2,824 billones de pesos, un 50% más que en 2018, y los gastos primarios fueron de 2,802 billones de pesos, un 37,9% más que el año pasado.

De ese modo, el ministro Lacunza asegura que desde 2011 es la primera vez que se registra un resultado primario positivo.

Sin embargo, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadín Argañaraz, el próximo presidente deberá tomar “la decisión de cómo financiar todo el déficit primario de 2019”, que se concentrará todo en diciembre por los gastos estacionales. Y confirmó: “En IARAF proyectamos como mínimo del 0,93% del PIB”.

Todo el déficit primario de 2019 se concentrará este año en el mes de diciembre. Esto no pasaba en los últimos años. Se tenía déficit primario durante casi todos los meses previos.

El gráfico de Iaraf muestra que en 2016, 2017 y 2018, el déficit que se fue acumulando mes a mes fue aumentando, pero en todos estos años el último mes marcó la aceleración más relevante. Según el informe de esa consultora, “en 2019, la dinámica mensual del resultado primario marca que hasta septiembre (último dato oficial disponible) se acumuló superávit primario”.

Teniendo en cuenta la estacionalidad habitual entre los gastos e ingresos del presupuesto, en el escenario considerado como el más probable, “esto implica que el déficit primario esperado para este año debiera producirse durante el último trimestre”.

Sin embargo, dice el informe de Iaraf, el ejercicio 2019 no es un año “habitual”. Y menos en diciembre, por cuanto el día 10 de ese mes se producirá un recambio de Presidente. El estudio indica que es un escenario posible que frente al freno de los ingresos tributarios, y para sostener resultados primarios positivos, se decida el “adelantamiento” a noviembre de ingresos no tributarios o de capital por un 0,2% del PIB, que en una situación normal o habitual se hubieran registrado en diciembre.

Esos ingresos, por ejemplo, podrían ser la venta de activos del Fonde de Garantía de Sustentabilidad de la Anses. Esto permitiría a la administración saliente “cerrar” “su” año en noviembre con un resultado primario acumulado positivo. De ese modo le entregaría a la gestión Fernández un esquema de cuentas equilibradas, pero luego debería ser el Presidente entrante el que deba afrontar el déficit de casi 200.000 millones de pesos que se podría producir en el último mes del año.

Esto es así porque todo el déficit concentrado en diciembre verificaría una brecha fiscal primaria de alrededor de un punto del PIB, que expresado en pesos alcanzaría alrededor de $200 mil millones. Por eso, el estudio de Iaraf, dice que “el próximo gobierno deberá definir de arranque cómo financia este desequilibrio”. El acuerdo con el FMI establece una meta de déficit primario de 0,48% del PIB. Por ende, desde el inicio ya es posible que se tenga que tomar una decisión respecto al cumplimiento del acuerdo con el FMI.

TRUMP LLAMÓ A FERNANDEZ Y ACORDARON REUNIRSE EN DICIEMBRE EN WASHINGTON, DESPUES DE LA ASUNCION

EL PRINCIPAL PUNTO DE LA AGENDA SERÁ LA RENEGOCIACIÓN CON EL FMI Y LA DEUDA PRIVADA. TAMBIEN LAS INVERSIONES. LA CONVERSACIÓN FUE “CORDIAL Y CONCRETA” Y DEJÓ PRESUMIR UNA “MUY BUENA SINTONÍA”. EL CONTACTO LO GESTIONÓ JORGE ARGUELLO

Por Mariano Obarrio

En medio de los preparativos para su viaje a México hoy a la noche, el presidente electo, Alberto Fernández, recibió hoy a las 17 el llamado del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y poco tiempo antes había recibido una carta personal de la canciller federal de Alemania, Angela Merkel. Con el presidente Trump, Fernández quedó en un acuerdo muy concreto: Fernández lo visitará en la Casa Blanca pocos días después de que asuma, el 10 de diciembre próximo.

El artífice de la comunicación fue Jorge Argüello, especialista en política internacional de los equipos de Alberto Fernández. Arguello fue representante permanente de la Argentina ante las Naciones Unidas (2007-2011), embajador ante los Estados Unidos (2011-2013) y embajador ante Portugal (2013-2015).

Jorge Arguello, artífice del contacto entre Trump y Fernández

El llamado se venía gestionando en los últimos días entre Arguello y los representantes de Trump. El presidente de los Estados Unidos decidió llamarlo hoy, pese a que estaba ocupado en su defensa por el proceso de impeachment que se le sigue en el Congreso de los Estados Unidos.

La Casa Blanca llamó a la embajada norteamericana en la Argentina y la embajada se contactó con Arguello, que lo puso en contacto con Fernández, que estaba en sus oficinas de México al 300. “Yo lo quiero visitar en la Casa Blanca, Presidente”, le dijo Fernández a su interlocutor. “Yo lo quiero recibir a usted, Presidente”, contestó Trump, que demostró fuerte interés en mantener una relación más que cordial con Fernández.

“La conversación fue cordial y concreta. Se van a llevar muy bien estos dos líderes. El resultado más palpable es que Alberto va a visitar a Trump en Washington, en la Casa Blanca, pocos días después de asumir el 10 de diciembre próximo”, aseguró un colaborador de Fernández muy interiorizado en los detalles de la charla.  Según aseguran allegados a Fernández, la agenda será muy ordenada y trabajada.

Desde la perspectiva de Trump, la necesidad de establecer un diálogo fluido con Fernández está a la vista: necesita ganar un aliado en el conflicto subyacente en la región entre los gobiernos populistas y los países que respetan la economía de mercado y las relaciones con el mundo. En rigor, busca que la Argentina siga perteneciendo al Grupo Lima, integrado por los países que rechazan al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. En ese sentido, Trump buscaría que nuestro país siga, aunque con lógicos matices, la línea trazada por la política exterior de Macri.

“Se llevaron excelentemente bien. Percibimos mucha sintonía y estamos muy contentos”, aseguró otro dirigente del entorno del presidente electo. Los principales puntos de la agenda de la reunión con Trump será la renegociación de la deuda que el gobierno argentino tiene con el FMI y con los acreedores privados. En ambos casos, Fernández es partidario de una reprogramación de los plazos de pago sin quita de capital ni intereses.

El segundo tema podrían ser las inversiones norteamericanas en la Argentina y un punto que Fernández tiene en primer lugar en la agenda: un esquema de protección de inversiones para Vaca Muerta, que se tomaría del modelo norteamericano.

También los allegados a Fernández pusieron de relieve que hoy recibió una carta personal muy amistosa de la canciller de Alemania, Angela Merkel. Tanto los Estados Unidos como Alemania son dos países clave en el directorio del FMI.

Angela Merkel, canciller de Alemania

En la charla con Trump no estuvieron presentes dos asuntos de máximo interés de los EE. UU. en la región: el conflicto por Venezuela por los excesos del régimen de Nicolás Maduro, ni los desplantes injustificados del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que hoy anunció que no vendrá a la asunción de Fernández. Bolsonaro es aliado de Washington y Maduro es el principal enemigo de Trump en la región.

Respecto de Venezuela, Fernández plantea que no acepta la intervención militar ni la injerencia de otros países, pero respalda el informe de la comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, que reveló violaciones a los derechos humanos, asesinatos, persecuciones políticas y torturas.  

Si bien el nombre que se maneja para la Cancillería desde el 10 de diciembre, por ahora, es el de Felipe Solá, que acompañará a Fernández a la visita que hoy emprederá a México, la conversación de hoy entre Trump y Fernández reveló que un lugar clave en la agenda internacional será para Jorge Arguello, un dirigente del peronismo que nació en el territorio porteño y hoy es diplomático y dirige la Fundación Embajada Abierta, un foro de debate y opinión sobre política exterior.

“La percepción es que ambos presidentes se van a entender muy bien porque trazaron objetivos muy claros para la visita de Fernández a Washington. Es una charla que tiene alta significación”, dijeron en el equipo del presidente electo. El motivo formal del llamado de Trump fue felicitarlo por el triunfo en las elecciones del domingo último. Los colaboradores de Alberto Fernández pusieron de relieve que Trump decidió llamarlo en un día complicado por los ataques de la oposición norteamericana en el proceso del impeachment que se le sigue al presidente de los EE.UU.

Trump, frente al Congreso de los Estados Unidos

Según un comunicado difundido por el equipo de Fernández, Trump instruyó a su equipo en el Fondo Monetario Internacional para colaborar con la Argentina. “He instruido al FMI para trabajar con usted. No dude en llamarme”, dijo, según dejaron trascender los colaboradores de Fernández.

“Felicitaciones por la gran victoria. La vimos por televisión”, dijo Trump. “Usted va a hacer un trabajo fantástico. Espero poder conocerlo inmediatamente. Su victoria ha sido comentada en todo el mundo”, agregó el mandatario norteamericano. “Tenemos que hacer cosas juntos”, le contestó Fernández a Trump.