Campeones de la mesura y de la entrega

Argentina ya ganó. No importa el resultado contra de la final contra Alemania. Podrá ganar o perder en goles. Pero el paso de la Selección por Brasil es un éxito para todos. Antes del Mundial pedimos en esta cuenta que el equipo tuviera apego a los valores del deporte, a la disciplina, a la mesura, más que a la frivolidad y a los intereses políticos y comerciales de los pícaros de esta dirigencia.
Los hombres de Alejandro Sabella dieron la mejor respuesta. Su presentación en todos los partidos, dentro y fuera de la cancha, fue sobria, mesurada y humilde. Ejemplar. Demostró entrega, actitud de superación y de sacrificio. Inteligencia. Sentido común. Compañerismo, unión, responsabilidad, seriedad, transparencia y lealtad con el adversario. Un ejemplo para tantos pibes que miraron este como su primer Mundial.
Sólo Marcos Rojo tuvo dos amarillas y una fecha de suspensión. No hubo un solo expulsado. Ni una patada fuera de lugar a un rival. Recibió golpes y los asumió con hombría y frialdad. Jugó al fútbol, mal, regular o bien. Jugo y jugó.
No discutió fallos adversos, no hizo declaraciones altisonantes, su DT y los jugadores hablaron lo justo ante los periodistas. Sus declaraciones fueron atinadas, no contestaron agresiones, incluso cuando sus rivales derrotados los menospreciaron. Hablaron en la cancha. Jugaron fuerte cuando y cómo correspondía. Fueron ordenados, aunque no hayan brillado siempre.
Reconocieron errores, fueron de menor a mayor, superaron obstáculos. Por eso, Argentina puede volver como Campeón. Gane o pierda. Sólo queda un partido: el último esfuerzo. Por eso, muchachos, pueden jugar tranquilos, como saben, con dientes apretados, sí, pero diviértansé, disfruten el momento. Aquí los esperaremos siempre con los brazos bien abiertos. Nuestros pibes no los olvidarán. Nosotros tampoco.

Programa emitido el sábado 12 de julio

La negociación del gobierno argentino con los holdouts. El rechazo de la oposición a que Amado Boudou presida el Senado. Argentina en la final del Mundial. Interna Kiciloff- De Vido. Los números que preocupan en economía, la inflación que no se detiene. Custodios de Boudou atacaron a periodistas en Tucumán.  Cristina, Putin y los acuerdos nucleares.

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Apertura: Mariano Obarrio y Carlos Burgueño

Entrevista a Silvia Montero, Senadora Nacional (UCR- Mendoza).

“Va a ser violento para él -por Amado Boudou- ir a todas las sesiones”

Gerardo Puig desde Rio anticipando la final ante Alemania

Entrevista a Liliana Franco, periodista Ámbito Financiero.

“El martes se vuelve a hablar de economía”

Carolina Ponce de León, periodista agredida físicamente por la custodia de Boudou tras el acto del 9 de julio en Tucumán.

“Vicepresidente, nos están golpeando. ¿Es necesario que nos traten así?”

Mariano Obarrio.  En qué se basa la alianza que propician Cristina y Putin. 

 

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El Gobierno analiza cómo serían los festejos si la Argentina gana el Mundial

La Nación, 12 de julio
En medio de una agenda de política exterior, la presidenta Cristina Kirchner analiza con hermetismo y prudencia la posibilidad de que el Gobierno se sume a los festejos si la selección argentina de fútbol obtiene mañana la Copa Mundial de Brasil 2014. En la Casa Rosada señalaron ayer que si hay un triunfo argentino la TV Pública transmitirá el recibimiento popular espontáneo a los futbolistas en Ezeiza, que llegarían pasado mañana, luego del mediodía.
También se especulaba con que habría una caravana triunfal del micro de los jugadores desde el aeropuerto de Ezeiza hasta la Plaza de Mayo, con una posible escala en la sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), sobre la calle Viamonte.
El plan se definirá una vez que se conozca el resultado del partido entre las selecciones de Argentina y Alemania, que se jugará mañana, a las 16.

“Van a esperar y en caso de triunfo decidirán lo que hacen. Para que no diga que mufa a la selección”,

confió a LA NACION un miembro del oficialismo.
La Presidenta ordenó a todos sus ministros y colaboradores total hermetismo para que la culpa de una posible derrota no sea atribuida al Gobierno por la superstición popular. “No vamos a ser yeta”, decían en Balcarce 50.
La mandataria no irá al estadio Maracaná para ver el match pese a haber sido invitada por su par de Brasil, Dilma Rousseff, ni enviará a sus principales funcionarios. Se especulaba ayer que sólo podría enviar a un funcionario de segunda línea de la Secretaría de Deportes, aunque los voceros del titular del área, Carlos Mauricio “Camau” Espínola, negaron una decisión en ese sentido.
Todas las fuentes oficiales descartaron que esté decidido recibir en la Casa Rosada a los integrantes del equipo de Alejandro Sabella para saludar a la gente desde los balcones históricos. Está por verse si un triunfo de la selección puede torcer esa decisión.

CUMPLEAÑOS

De todos modos, la Presidenta, que hoy recibirá al presidente ruso, Vladimir Putin, no estará el lunes en Buenos Aires. Celebrará en Río Gallegos el cumpleaños de su nieto, Néstor Iván, y desde allí partirá al día siguiente a Brasilia para participar de la Cumbre de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
Precisamente, su viaje a Brasil es otro motivo central que explica la prudencia de Cristina: no quiere herir susceptibilidades entre sus inminentes anfitriones. El gobierno de Rousseff transita por un mal momento político debido al clima negativo que sobrevuela en ese país por el revés que tuvo la selección brasileña, que fue derrotada en su propio país por 7 a 1 contra Alemania en la semifinal y quedó fuera de la final del Mundial, que ya había tenido cuestionamientos internos.
Los voceros del ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, descartaron que se disponga un feriado o un asueto administrativo para el lunes con el fin de alentar la afluencia a los festejos populares.
Por otra parte, los colaboradores del titular de la Unidad Bicentenario de la Casa Rosada, Javier Grosman, aseguraron que esa área, que depende de la Secretaría General de la Presidencia, Oscar Parrilli, no está organizando ningún festejo particular para pasado mañana.
“Hasta ahora se definió que la TV Pública televisará el recibimiento de los jugadores en Ezeiza y luego una caravana hasta Plaza de Mayo”, confió a LA NACION una fuente del área de comunicación. “Se supone que si somos campeones se llenará la Plaza. Solo entonces se definirá qué hacer. No está previsto que se los reciba en la Casa Rosada”, añadió.
“La directiva fue no hablar de posibles triunfos para no ser mufa, ni tampoco ir al Maracaná”, añadió el vocero de un ministro.
“También se ordenó ser prudentes en los festejos por parte de los funcionarios, para no molestar al gobierno brasileño, que nos recibirá el martes en el Brics. El clima no es bueno en Brasil y menos con los argentinos”, aseguró. Por eso, la apuesta por ahora es el “festejo espontáneo popular”.

EVO, MUJICA Y MADURO, EN LA CENA CON PUTIN

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, llegará hoy al país en visita oficial, procedente de Cuba, y será recibido por Cristina Kirchner, a las 13, en su despacho de la Casa Rosada. Ambos mandatarios firmarán acuerdos bilaterales y el encuentro será previo a la cumbre del bloque de potencias emergentes Brics, que se realizará el miércoles en Brasil.
En honor al visitante, la Presidenta ofrecerá, a las 20, una comida en el Museo del Bicentenario, a la que invitó especialmente a sus pares de Bolivia, Evo Morales; Uruguay, José Mujica, y Venezuela, Nicolás Maduro.
Putin afirmó en las últimas horas, en una entrevista con Prensa Latina, que la Argentina es el principal “socio estratégico” de su país en América latina, aunque estimó que no veía que el bloque Brics, conformado por Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica, pudiera sumar por ahora como miembro a la Argentina.
“Nuestros enfoques acerca de las principales cuestiones de la política internacional son parecidos o coincidentes”, declaró el presidente de Rusia, al destacar sus coincidencias con nuestro país.

El gesto de Randazzo fue eje de comentarios

La Nación, 11 de julio de 2014

El gesto de indiferencia y frialdad del ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, hacia el vicepresidente Amado Boudou durante el acto del Día de la Independencia en Tucumán, anteayer, fue la comidilla de todos los ministros de Cristina Kirchner durante la jornada de ayer, el día después, durante la que Boudou, además, no pudo presidir la sesión del Senado.

“El Flaco (Randazzo) está en carrera para las elecciones presidenciales de 2015 y buscó evitar el abrazo del oso, con un gesto de diferenciación para posicionarse”,

confió a LA NACION un ministro que admitió la atmósfera de tensión que existe en el Gobierno por ese gesto.

“Fue una actitud de un candidato a presidente. Esto evidencia que Randazzo se ocupa más de su futuro que del presente del Gobierno”, añadió otro funcionario. Muchas llamadas hubo ayer para comentar el video en el cual Randazzo evitó saludar a Boudou cuando éste le dio un beso. El ministro del Interior atinó a saludarlo con un gesto circunspecto y una sonrisa forzada. “El gesto fue lapidario”, dijo otro ministro.

Si bien hubo versiones que indicaban que Randazzo y Boudou tuvieron momentos de tensión en el vuelo de regreso, tres fuentes lo negaron. Otras fuentes dijeron que el ministro se mostró “natural” en ese vuelo.
“El desprecio de Randazzo ante Boudou fue para la tribuna”, dijo otro funcionario con jerga futbolera. Incluso, algunos interpretaron en el Gobierno, en medio de una prolongada ausencia de Cristina Kirchner por una faringolaringitis que no cede, que esa frialdad creó la atmósfera propicia para que Boudou no pudiera presidir el Senado en la sesión de ayer.
“Su ausencia en el Senado fue contradictoria con el acto en Tucumán”, señaló una fuente oficial. Y abre una incógnita sobre el futuro rol del vicepresidente Boudou. En el Gobierno aseguran que actos institucionales, con audiencias controladas como el de anteayer, tienen “cero riesgo” de que se desate un escándalo.
En cambio, sesiones como la del Senado pueden terminar en un acto político de la oposición. “Pero en algún momento tendrá que volver al Senado”, reflexionaban ayer en Balcarce 50. Pronostican que Boudou tendrá muy bajo perfil cuando deba reemplazar a la Presidenta en su viaje a Brasilia, el martes, para la Cumbre de los Brics.

Lea otras notas de Mariano Obarrio en La Nación.

Un vuelo especial con todo el gabinete, cargado por la expectativa mundialista

La Nación, jueves 10 de julio

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En el avión que transportó al vicepresidente Amado Boudou y al gabinete de la presidenta Cristina Kirchner había cierta tensión y un clima mundialista. La premisa del comandante era salir con puntualidad y regresar temprano: elacto por el Día de la Independencia debía ser breve y austero, sin mucha gente y sin cadena nacional. La jefa del Estado apostó a que todo quedara rápidamente en el olvido. No quería distraer la atención de la gente en un día en que el foco de atención estaba en el partido que la selección argentina jugaría contra su par de Holanda por las semifinales de la Copa Mundial de Brasil. Sin embargo, Cristina Kirchner quería enviar el mensaje hacia fuera y hacia dentro del peronismo deque no iba a esconder a Boudou, pese a su procesamiento. “Tampoco pretendía un fuerte protagonismo del vicepresidente”, confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales. La excusa del Mundial era perfecta para minimizar el impacto negativo que supone que un vicepresidente acusado de cohecho y tráfico de influencias presidiera el acto por el Día de la Independencia. “El Mundial desdramatizó la presencia de Boudou en Tucumán. La gente ayer pensaba en otra cosa. Le quitó visibilidad”, dijo un ministro que viajó en el avión de Austral afectado a transportar funcionarios. El posterior triunfo de la selección de Alejandro Sabella, por penales, llevó alivio al Gobierno. Esa noticia disimularía la fría presencia en Tucumán de Boudou. Según pudo saber LA NACION, Boudou conversó con todos los ministros y secretarios en el avión. Había un clima cordial, nadie se animó a recriminarlo en privado (presienten el apoyo de la Presidenta), pero tampoco hubo calidez hacia el vice.Los funcionarios o legisladores con aspiraciones para 2015 eran los más reacios a acompañar al vicepresidente en su discurso y a aplaudirlo. “De los gobernadores, nadie quería ir -de hecho casi ninguno fue- y a los ministros hubo que convencerlos”, señaló un funcionario. Los viajeros de ayer que son candidatos presidenciales son Florencio Randazzo, ministro de Interior y Transportes; Agustín Rossi, de Defensa, y el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Parecían los más incómodos con participar de la foto con Boudou. Las prevenciones aumentarán conforme avancen otras causas judiciales que afectan a Boudou por presunto enriquecimiento ilícito y la compra de un auto con papeles falsos. “Ya cuando reemplazó a la Presidenta en su operación de cerebro, Boudou no tuvo casi agenda propia. Seguramente cuando ella viaje a Brasil, la semana próxima, se intentará también minimizarlo”, señaló otra fuente. Un ministro señaló que Boudou reemplazará a Cristina cuando ésta viaje el martes a la Cumbre del Brics (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica). Hasta ahora, el viaje está confirmado, aunque sujeto a cómo evolucione su cuadro de faringolaringitis aguda. Cristina no quiere darle licencia a su vicepresidente. Tampoco lo quiere reemplazar en el traspaso del mando porque sería admitir su debilidad. “En el avión, el monotema era el Mundial. El comandante y todos activaron todo para salir rápido, apuraban a todos los pasajeros, para estar puntuales y volver temprano para ver el partido de la Argentina”, dijo un alto funcionario. Despegó a las 9 en punto, llegó a las 11 a Tucumán; regresó pasadas las 13 y arribó a las 15 a la Capital, dos horas antes del match. “Fue un episodio de la previa del Mundial”, describió un pasajero. Boudou tenía orden de Olivos de hacer un discurso relámpago y liquidar el trámite. Viajó en los asientos de primera clase, junto con Randazzo; el jefe del Gabinete, Jorge Capitanich, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, entre otros. Más atrás iban ministros y funcionarios de segunda línea a los cuales Boudou saludó durante el viaje en un recorrido por el pasillo de la aeronave. Ahora, la gran apuesta de Cristina para ganar terreno político serán las visitas de los presidentes de Rusia y de China. “Esos dos jefes de Estados equivalen a un [Barack] Obama. A falta de Obama, compensamos con ellos”, bromeó anoche un ministro. Ante el acorralamiento de la política interna, las causas de Boudou y los fondos buitre, la Presidenta apostará a tomar oxígeno con la política exterior. Además, luego del triunfo de la selección ayer, y si la selección gana el título mundial el domingo, intentará recuperar protagonismo y mejorar el humor social abatido por la recesión económica.. Mira otras notas de Mariano Obarrio en La Nación.

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