Planchas, motos y lavarropas. Estrategias del Gobierno para promover el consumo ante eventual default

La Nación, domingo 27 de julio de 2014
El gobierno de Cristina Kirchner evalúa un plan de emergencia para el caso de que no se logre un acuerdo con los fondos buitre y caiga en defaultel miércoles próximo por no poder cumplir con el fallo del juez Thomas Griesa, que ordena pagarles a aquéllos US$ 1500 millones, y tampoco con los tenedores de bonos de los canjes de 2005 y 2010.
Según confiaron altos funcionarios del Gobierno, las medidas que baraja están dirigidas a sostener el consumo, el empleo y el financiamiento interno, que podrían quedar afectados por esa cesación de pagos.
La primera orden de la Presidenta fue no admitir el default. Seguirá negociando con los fondos NML Elliott y Aurelius hasta diciembre, cuando expira la cláusula RUFO, gran obstáculo para pagarles a los holdouts. Quiere así que pase diciembre y acordar desde enero una forma de pago a los “buitres” sin que los bonistas reclamen igual trato, en una catarata de juicios que el Gobierno estima en US$ 120.000 millones.
Si no hay antes un acuerdo, desde el miércoles la Casa Rosada negará el default. Dirá que ya pagó a los bonistas el vencimiento del 30 de julio, por US$ 1100 millones, y que fue Griesa el que congeló los fondos por no pagar a los holdouts.
Ese día, 30 de julio, las calificadoras de riesgo declararán el default selectivo porque vencerá el plazo de gracia para cumplir con los bonistas. Pero la Presidenta lo desconocerá y ordenará pagar los próximos vencimientos, aunque sean bloqueados por el juez, lo cual denunciará en todos los foros internacionales. Esto se comenzará a comprobar pasado mañana cuando participe de la Cumbre del Mercosur, en Caracas, Venezuela.
Buscará así dejar en evidencia a Griesa y a los “buitres” ante la comunidad económica internacional.
El Gobierno dirá que pese al eventual default con los bonistas seguirá negociando con los “buitres” y reclamándoles hasta diciembre la reposición del “stay”, la cautelar que suspendería el pago a los holdouts y permitiría regularizar la situación con los bonistas. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, confirmó ayer esta estrategia. “La Argentina necesita tiempo y ese tiempo se llama stay.” Agregó que “los argentinos tienen que estar tranquilos, la vida sigue andando”.
El secretario legal y técnico, Carlos Zannini, eligió en Córdoba, en un encuentro de la militancia, apuntar a los fondos buitre. “Son una sarna del sistema financiero internacional y su verdadera intención es el megayacimiento de Vaca Muerta.”
El Gobierno todavía apuesta a que antes del miércoles, a último momento, los “buitres” acepten reponer el “stay” o que Griesa destrabe los pagos a los bonistas y se evite el default, un reclamo que comparte con los bancos pagadores Bank of New York Mellon (BONY), Euroclear y Clearstream, Citibank y JP Morgan, que piden certezas sobre el destino de los depósitos. Fuera de esas alternativas, no quedan otras por parte de la Casa Rosada.
El ministro de Economía, Axel Kicillof, podría hablar por teléfono en estas horas con el mediador propuesto por Griesa, Daniel Pollack. En la Casa Rosada y en Economía no confirmaron ayer si enviados de la cartera económica volverán a Nueva York antes del miércoles.
Mientras tanto, en Balcarce 50 estudian nuevas medidas de aliento al consumo y darles más dinamismo a los planes Procrear (créditos para viviendas), Procreauto (automóviles) y Progresar (jóvenes ni-ni). Se analiza además aumentar la aplicación de los planes de Recuperación Productiva (Repro) para evitar despidos: el Ministerio de Trabajo paga parte de los salarios a las empresas para que no despidan trabajadores.
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, se buscaría impulsar actuales planes de crédito de fomento (10.400 millones de pesos) para emprendedores y microemprendedores y sumar otras medidas de aliento al consumo. Si se retrae el financiamiento, se intensificará la asistencia al propio Tesoro con más transferencias de la Anses y del Banco Central y con una mayor emisión monetaria ante un mayor déficit fiscal.
Se buscarán también fortalecer las reservas a través del “swap”, o intercambio de monedas de US$ 11.000 millones, que la Argenitna firmó con China, hace más de una semana.
En el Gobierno aseguran que habrá desde el miércoles 60 días para negociar. En ese lapso, los bonistas podrían pedir la aceleración del bono, esto es, juntar un 25% de tenedores y reclamar que los vencimientos de 2033 o 2038 se adelanten en 24 horas.
La preocupación de la Presidenta se focaliza en la posibilidad de que se registre una mayor caída del PBI, las inversiones, el crédito, el consumo y haya despidos. Por eso exhortó a comprar motos, planchas y lavarropas.

CÓMO SERÁ EL MODELO SI NO HAY ACUERDO
Preparan un escenario con default hasta diciembre

Negar el default
Cubrir todos los vencimientos con los bonistas hasta diciembre para no admitir el default.

Aliento al consumo
Profundizar los planes Procrear (créditos para viviendas) Procreauto (automóviles) y Progresar (jóvenes ni-ni).

Evitar despidos
Aumentar planes de Recuperación Productiva (Repro) para evitar despidos: el Ministerio de Trabajo paga parte de los salarios a las empresas para que no despidan trabajadores.

Financiamiento a pymes
Impulsar más planes de crédito de fomento (10.400 millones de pesos) para emprendedores, microemprendedores y microempresas.

Déficit fiscal
Aumentar el financiamiento al propio Tesoro con giros de la Anses y del Banco Central. Mayor emisión monetaria..

Del editor: qué significa. El Gobierno apuesta todavía a ganarles la pulseada a los holdouts y tensa la cuerda de esa negociación, pero sabe que los buitres tienen paciencia.

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CRISTINA QUEDÓ ENCERRADA EN SU PROPIO “CERROJO”

La Doctora tiene razón en ser prudente con la cláusula RUFO, pero quedó entrampada allá en 2010 en una encrucijada gracias a la impericia de todo su Gobierno mientras que muchos decían que había que encontrarle una solución definitiva al caso del los holdouts. Ella subestimó el peligro porque consideraba que el 7% no podía reclamar el 100% de los bonos defaulteados si el 93% de los acreedores se había conformado con un pago menor con una quita del 65%.
Más aún, sostenia en público en sus actos con la militancia y con los empresarios que los Fondos Buitres había perdido el derecho a ingresar a un canje similar a los de 2005 y 2010 e hizo votar la Ley Cerrojo por la cual ni siquiera podían aspirar a una reestructuración similar. “No cobrarán un solo dolar”, exclamaba a cuatro vientos, aplaudida por sus aduladores.
Reivindicaba la épica de un país quebrado y oprimido pero que alardeaba de un “modelo” con record de recaudación y crecimiento a tasas chinas mientras celebraba el incumplimiento con los acreedores soberanos.
Por su falta de estrategia, de sentido común, terminó por encerrarse en este laberinto del cual ahora ella no sabe cómo salir y hace pocos días imploró a los Buitres que ingresaran en el canje al que ella misma le había puesto cerrojo cuando se sentía fuerte por la aprobación de ese 93%. Terminó presa de su propio candado. Entrampada en su cerrojo.
En caso de haber mostrado desde un principio voluntad de inclurilos en el canje, algun juez podría haber contemplado la situación de un país en apuros, pero con buena fé para pagar, y quizás el juicio terminaba en lo que ella hoy pide: que los Buitres cobren en los mismos términos que los bonistas de 2005 y 2010. Pero les negó cobrar siquiera un dolar, les negó el canje y alardeó de haber enriquecido al país como nunca en la historia argenitna. Era obvio que algun juez, alguna vez, le diría: si tan bien le fue, entonces Pague. Y que los Buitres no iban a retroceder así nomás.

Programa emitido el sábado 26 de julio

¿Se puede evitar el default técnico? ¿Qué pasa después del jueves 31 de julio? ¿Hay posibilidad de acuerdo con los buitres? ¿Cuáles son las opciones que planteó el Gobierno? La opinión de los expertos y de la oposición.

Escuchá los audios de Unas Cuantas Verdades haciendo click en los títulos o entrando en:  yourlisten.com

Mariano Obarrio - UCV

Apertura: Editorial de  Mariano Obarrio. Las opciones que planteó el Gobierno.

José Antonio Diaz y Mariano Obarrio:  

Porqué ni Cristina ni Axel quieren firmar un acuerdo con los holdouts.

 ¿Hay opción a un nuevo stay?   

¿Qué pasaría si Argentina entra en  default?

Entrevista a Sergio Massa, Diputado Nacional- Frente Renovador

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Sergio Massa

“La inflación es una fábrica de pobres”

 

Entrevista a Remes Lenicov, ex Ministro de Economía

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Remes Lenicov

Entrevista a Daniel Marx, ex Secretario de Finanzas

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Daniel Marx

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“Hasta aquí llegamos”

La Nación sábado 26 de julio

Luego de la reunión de ayer en Nueva York, sin resultados positivos, el gobierno de Cristina Kirchner consideraba que ya no quedan alternativas de negociación posibles para ofrecerles del lado argentino a los fondos NML Elliott y Aurelius para acordar una forma de pago de los 1500 millones de dólares que éstos reclaman, sin que se dispare la cláusula RUFO, lo cual desataría una avalancha de juicios de los bonistas de los canjes 2005 y 2010.
Por ese motivo, en la administración kirchnerista está cada vez más presente la posibilidad de que el miércoles próximo, el 30 de julio, la Argentina podría entrar en default, aunque la Presidenta no admitirá la cesación de pagos.
Es que ese día vencerá el plazo de gracia para que esos bonistas cobren un vencimiento girado el 26 de junio y que el juez de Nueva York, Thomas Griesa, impidió que reciban hasta que el Gobierno no cumpla el fallo que ordena pagarles a los fondos buitre.

“Hasta aquí llegamos. No hay más propuestas para ofrecer que lo que ya se ofreció, al menos de nuestro lado. Pueden surgir otras alternativas en estos días, hasta el 30 de julio, que se estudiarán y para eso seguirá el diálogo”,

dijo a LA NACION un funcionario de la Casa Rosada.
Pasado el mediodía, luego de recibir el informe de lo conversado en las oficinas del mediador judicial, Daniel Pollack, la Presidenta viajó a Río Gallegos, donde analizará durante el fin de semana con el equipo económico, aunque por vía telefónica, todas las negociaciones que llevaron adelante los enviados del ministro de Economía, Axel Kicillof.
La mandataria decidirá entonces si la comitiva que envió a los Estados Unidos regresará pasado mañana a Nueva York para participar de más reuniones con Pollack o si delega esa participación en los abogados del estudio Cleary, Gottlieb Steen & Hamilton. Pese a que en el comunicado oficial de Economía se anunció que se analizaron alternativas y que continuará el diálogo, no está claro que esa comitiva regrese a Manhattan.
En tanto, anoche esos enviados volvieron a Buenos Aires: eran la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona; el subprocurador, Javier Pargament; el secretario de Finanzas, Pablo López, y el secretario legal y administrativo del Ministerio de Economía, Federico Thea.
“No se sabe si irán el lunes a Nueva York. Es una posibilidad y la definirá la Presidenta. Depende de lo que se analice el fin de semana, pueden seguir las negociaciones por teléfono, o incluso con una llamada del ministro a Pollack”, comentaron a LA NACION en Balcarce 50, donde todo era incertidumbre.
Ninguna alternativa de negociación tuvo éxito. Y la Presidenta no quiere aceptar por ahora la exigencia de hacer un pago inicial a los fondos buitre como garantía de cumplimiento del fallo de Griesa. Ella y los abogados argentinos consideran que cualquier pago violaría la cláusula RUFO (rights upon future offers), que abriría una catarata de juicios de los bonistas.
Hasta ahora las propuestas argentinas rechazadas por los buitres y Griesa para evitar el default con los tenedores de bonos de los canjes 2005 y 2010 fueron cuatro: que los buitres contraten un seguro financiero y se cubran, ellos mismos, del riesgo de que se dispare la cláusula RUFO. Que los holdouts entren al canje con quita del 65%, como el resto de los bonistas. Que los fondos admitan una reposición del stay, la Argentina cumpla con los bonistas, evite el default y luego se negocie un pago desde enero, cuando expire la cláusula RUFO. Y que Griesa destrabe el pago a los bonistas, que quedó congelado. El Gobierno pagará los vencimientos de septiembre y diciembre, y para el juez será difícil sostener ese bloqueo, señalan en la Casa Rosada.
El diálogo de ayer de los enviados y Pollack quedó en el hermetismo total. Pero en el Gobierno aseguran que Cristina y Kicillof están abiertos a nuevas propuestas, aunque hay escepticismo de que haya alternativas superadoras por parte de los buitres. Un sector en la Casa Rosada asegura que existe optimismo de una solución a último momento. “El tiempo es parte de la negociación y en estas cosas a último minuto se destraban. Al juez no le conviene congelar los fondos indefinidamente y a los buitres no les conviene el default”, dijo un funcionario.
En caso de entrar en default, en la Casa Rosada dicen que la Presidenta enarbolará un discurso en la cumbre del Mercosur, el martes, en Caracas, y tratará de continuar negociando más allá del 30, sin darle más dramatismo a esa fecha tope.

“ES COMO IR AL DEFAULT POR UNA LOUIS VUITTON”

La diputada de UNEN Elisa Carrió renovó sus críticas contra el gobierno de Cristina Kirchner y su gestión en la disputa con los fondos buitre y las trabas que enfrenta la negociación durante las últimas semanas. “Lo que quiere Griesa es una garantía de que van a pagar alguna vez. Usted puede poner una garantía de 300 millones de dólares, no es nada. No poner una garantía es como ir al default por una Louis Vuitton”, advirtió con ironía Carrió ayer, en La Rural.
En ese sentido, la diputada insistió en que “hay que depositar una caución como garantía para seguir negociando hasta después de diciembre”. Además, sostuvo que “el daño que [el Gobierno] le está haciendo a la Argentina es terrible. Es todo por venganza, todo por mediocridad, todo por nada”, señaló.

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En Gobierno ven casi inevitable la cesación de pagos hasta diciembre

La Nación, viernes 25 de julio

Tras el nuevo fracaso de la reunión de tres horas en la oficinas del mediador judicial Daniel Pollack, en Nueva York, en el gobierno de Cristina Kirchner comenzó a crecer ayer la sensación de que será inevitable prepararse para un default selectivo y transitorio, un puente hasta diciembre próximo, que permita no negociar con los fondos buitre que reclaman el pago de 1330 millones de dólares, hasta que sea indiscutible que queda despejada la cláusula RUFO.
“Si hay default, será hasta diciembre, cuando vence la cláusula RUFO. Hay que alejar el fantasma de esa cláusula, que complica todo. Hay maneras de hacer ese puente de plata”, dijo ayer a LA NACION un funcionario de uno de los principales ministerios.
Sin embargo, algunos optimistas todavía conservan la esperanza de que a último momento los fondos NML Elliott y Aurelius acepten reponer el stay (medida cautelar) que suspendería la sentencia del juez de Nueva York Thomas Griesa que obliga a pagar a los fondos buitre.
Esa cautelar permitiría seguir cumpliendo los vencimientos con los bonistas de 2005 y 2010 sin caer en default y negociar al mismo tiempo con los buitres una forma de pago desde enero de 2015, una vez que caduque la cláusula RUFO. En caso contrario, en la Casa Rosada imaginan un default hasta diciembre, cuando se despejará esa cláusula.
La cláusula RUFO (rights upon future offers) habilita hasta diciembre a los bonistas que cobran regularmente -el 92,4% de la deuda, que cobra con quita del 65%- a reclamar igual trato si a otros acreedores se les reconoce el 100%. Según el Gobierno, si se disparara esa cláusula, el Estado podría enfrentar reclamos por 120.000 millones de dólares.
La Presidenta considera que el “puente de plata” para llegar a diciembre en cesación de pagos consiste en depositar todos los vencimientos hasta fin de año de la deuda de los bonistas de 2005 y 2010, así como transfirió el pago por 900 millones de dólares el 26 de junio, que luego fue bloqueado por el juez Griesa en función de que también debían cobrar los buitres.
En ese sentido, quedan vencimientos en septiembre y en diciembre próximos, y el Gobierno transferirá el dinero a los bancos intermediarios, agentes pagadores. “Cristina dice que va a pagar o depositar todos los vencimientos, aunque Griesa los bloquee. Ella considerará que la Argentina pagó y no hay default. El problema lo tendrá el juez con los bancos”, dicen en Balcarce 50.
La Presidenta volvió a convocar ayer al ministro de Economía, Axel Kicillof, y a otros miembros del gabinete, para preparar el nuevo encuentro de hoy, a las 10, en comunicación directa con los enviados del equipo económico que estaban en los Estados Unidos.
La reunión fue en el despacho del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Kicillof asistió junto con el secretario de Política Económica, Emmanuel Álvarez Agis. También participó el secretario legal y técnico, Carlos Zannini. Estuvieron conversando unas dos horas, pero no trascendió el contenido.
Sin embargo, en la Casa Rosada comentaron que las únicas salidas del conflicto planteado serían dos: o bien los fondos buitre contratan un seguro que se comprometa a cubrir el costo económico si se dispara la cláusula RUFO, o bien aceptan que el juez Griesa disponga nuevamente la cautelar. “El clima no cambió. Ésta fue la propuesta de ayer en Nueva York y lo sigue siendo”, dijo un vocero oficial.
Anoche, luego de reunirse con la Presidenta, los funcionarios del equipo económico seguían trabajando en línea directa con los enviados a Nueva York, los secretarios de Finanzas, Pablo López, y legal y administrativo, Federico Thea, y la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona.
“La premisa es no negociar porque la propia negociación dispararía la cláusula RUFO. Es por eso que los enviados no aceptaron reunirse con los abogados de los fondos buitre”, dijo un funcionario a LA NACION.
“¿Para qué le pagamos a un mediador? Él es el que debe conversar según lo dispuso Griesa. Nosotros cumplimos con lo que dijo el juez. Si te reunís con los buitres, ya estás negociando y quedás a tiro de la cláusula RUFO. En cambio, hablar con el mediador no nos compromete”, señalaron en Balcarce 50.

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LOS BUITRES: OTRA TRAMPA DEL VOLUNTARISMO

La Presidenta nunca vio venir el problema en el que hoy introdujo a todo el país. Para el populismo del finado Ernesto Laclau, las mayorías convalidan cualquier decisión y más aún si ella va en contra de las malditas corporaciones a las que hay que combatir sin rodeos para revalidar el título de líder de las masas. El conflicto es la legitimación de la facción y la democracia es vencer al otro, doblegarlo y hacerle morder el polvo. Es la imposición autoritaria e inapelable de las mayorías, aunque sean circunstanciales.
Cristina creyó que ese sistema de mayorías también valía para la reestructuración de la deuda soberana. La aceptación del 93% invalidaba por sí mismo el reclamo del 7% que no aceptaba la quita del 65%. Más de una vez vociferó que los holdouts, una minoría humillada por los exitosos canjes, no tenía derecho a cobrar siquiera un solo dolar. Que las demandas judiciales eran ilegítimas y que por lo tanto ni siquiera les cabía el derecho a ingresar tardíamente a un canje similar. Sencillamente debían resignarse a la derrota eterna.
Para la Presidenta era como haber ganado una elección por el 93% en una intendencia: le confería todas las herramientas del poder. Al 7% ni Justicia. Pero no advirtió que en los países donde imperan las leyes, los Jueces no se dejan impresionar por las mayorías y sólo miran si los argumentos de las minorías, así sea un 0,5%, son valederos. Para Cristina, eso nunca podía ocurrir.
Subestimó el poder del 0,5%, así como el 7%. Y en la Argentina,  la Cláusula RUFO que no se conocía hasta hace pocos meses,  Nunca sería un problema. ¿Quién iba a contradecir un canje del 93% a una Presidenta del 54%?

¿Me está hablando en serio?

Lo mismo pensó Cristina cuando denunciaba un golpe de Estado en Honduras y un buen día de 2009 les comentó a los periodistas que viajaría junto a una delegación de la OEA para reponer al gobierno constitucional al día siguiente mientras en las calles la política se dirimía a sangre y fuego.
Un periodista le preguntó si ya tenía definida la ingeniería institucional, jurídica y diplomática para que los golpistas cedieran su lugar para reponer al gobierno de Manuel Zelaya. La Doctora se paró en seco y con una llamarada en su mirada lo increpó: ¿Me estás hablando en serio?
Al día siguiente, el avión en el que viajaban ella, Miguel Insulza, de la OEA, y otros jefes de Estados que iban a liberar a Honduras del golpismo, ni siquiera pudo bajar en Honduras -por el clima de violencia civil y rechazo a cualquier intervención externa- y la OEA tuvo que sesionar en Miami con un pronunciamiento meramente declamativo. El periodista hablaba en serio. Y Cristina no liberó Honduras. El voluntarismo, su figura y su estrella, no alcanzaron.
Comenzaba 2010 cuando la Presidenta anunció que Mercedes Marcó del Pont iba a asumir la presidencia del Banco Central para liberar a esa entidad de las garras de Martín Redrado, un colonizado economista que no aceptaba disponer las reservas para pagar deuda pública. Nuevamente un periodista molesto le preguntó si Mercedes iba a reformar la Carta Orgánica para disponer de las reservas como si fuera dinero del Tesoro y si se tomarían recaudos contra posibles embargos de los fondos del Central en EE.UU, ya que podían ser considerado patrimonio del Gobierno por los Buitres ante la teoría de Alter Ego.
La abogada exitosa atacó al periodista, no lo dejaba terminar su pregunta, y lo pretendió humillar en público. ¿Leyó el proyecto de reforma de la Carta Orgánica o habla porque está colonizado? ¿Quién iba a embargar al gobierno popular?
Dos años despues, la Presidenta anunció la reforma de la Carta Orgánica ante el Congreso, que meses después la votó. Y un año más tarde, los Buitres embargaron la Fragata Libertad. Sólo entonces el Gobierno admitió que los Buitres habían intentado embargar un centenar de propiedades y bienes y que el Estado pudo ganar esas batallas en los estrados judiciales.
Nuevamente el voluntarismo -una forma de mentira de patas cortas en la política- había sido vencido por la realidad. Hasta hace un año, la Señora decía que nunca iba a pagarle un dólar a los fondos buitres, que ningún fallo podía reconocerles ese derecho y que de haberlo no lo iba a cumplir.
Hoy todo depende, lamentablemente, de un milagro del papa Francisco.

La estrategia del gobierno para convencer al mediador

La Nación, jueves 24 de julio
En medio de las últimas horas de turbulencias, la presidenta Cristina Kirchner definió con su equipo económico que los enviados a la reunión de hoy con el mediador judicial Daniel Pollack se plantarán en la postura de no negociar nada hasta diciembre con los fondos buitre ni con el juez de Nueva York Thomas Griesa hasta que éstos resuelvan el obstáculo de la cláusula RUFO, para lo cual les propondrán que contraten un seguro que cubra el costo, si ésta se dispara.
“Ellos no lo aceptarán, porque saben que es un riesgo. La idea es dejarlos en evidencia de que la cláusula RUFO sí es un problema y no es inocua como dicen ellos. Si no lo aceptan, todo quedará como hasta ahora”, aseguró a LA NACION una fuente oficial de la Casa Rosada.
Así, en Balcarce 50 admiten el escenario de un default -aunque no aceptarán nombrarlo así- a partir del miércoles 30, dentro de seis días. Comenzó la cuenta regresiva.
La cláusula RUFO (rights upon future offers, por sus siglas en inglés) vence en diciembre próximo. Habilita a los bonistas que entraron en los canjes de 2005 y 2010 -el 92,4% de la deuda, que cobra con quita del 65%- a reclamar igual trato si a otros acreedores se les reconoce el 100%. Según el Gobierno, si se disparara esa cláusula, el Estado podría enfrentar reclamos por US$ 120.000 millones.
“Hasta que no se resuelva la RUFO no negociarán nada. Si los bonistas de los canjes 2005 y 2010 no cobran, no habrá default, porque Argentina les pagó, pero fue el juez el que bloqueó el pago”, dijo un funcionario a LA NACION. En línea con ese razonamiento, la Presidenta dijo ayer: “Argentina no va a caer en default, van a tener que inventar un nombre nuevo”. También ella planteó ayer que el principal obstáculo para negociar es la cláusula RUFO (ver en la página 8).
Ésta será la argumentación central en la reunión de hoy en Nueva York, según definió Cristina Kirchner con su equipo económico en la reunión de anteayer en la Casa Rosada. Les ofrecerán a Griesa y a los fondos NML Capital y Aurelius, que reclaman el pago de 1330 millones de dólares, que tomen un seguro que pague esa cifra, si ante una negociación o un pago argentino la cláusula se dispara. Se trata de una oferta imposible de aceptar por los buitres.
En esa reunión, la Presidenta resolvió que el ministro de Economía, Axel Kicillof, no viaje a los Estados Unidos. Anoche partieron los secretarios de Finanzas, Pablo López, y legal y administrativo, Federico Thea, y la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona.
La reunión de hoy será con Pollack, el mediador dispuesto por Griesa. El encuentro estaba previsto para ayer, pero se postergó hasta hoy porque anteanoche no llegaron a tomar el avión. También participarán los abogados del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton.

“Los enviados insistirán en que los buitres tomen un seguro financiero y cubran los riesgos y los costos de una eventual aplicación de la cláusula RUFO”

, dijo una fuente oficial de Balcarce 50. “Si ese riesgo fuera nulo, como ellos afirman, el precio de este seguro debería ser despreciable”, agregó.
En rigor, Cristina tiene poca expectativa de que los buitres acepten contratar ese seguro. Pero pretende obtener otra argumentación para no negociar antes de diciembre próximo. Tiene además la certeza de que NML y Aurelius le tienen pánico a un default argentino, porque les impediría cobrar, su único objetivo. Y ese temor los llevaría a ceder posiciones, pese tener un fallo en firme a favor.
En la Casa Rosada algunos señalan que ello buscaría obtener un compromiso de los fondos para negociar después del 1° de enero de 2015, cuando ya no esté vigente la cláusula RUFO. Pero casi no hay tiempo para hacer un acuerdo escrito en ese sentido.
Para los expertos en temas financieros, la Argentina será considerada en default, porque sólo depositó la plata de los bonistas, pero éstos no la cobraron. Y tras ese default éstos quedarían habilitados a juntar una masa crítica de 25% de los acreedores de cada bono -Par o Discount- y pedir la aceleración del bono: cobrar en 24 horas todo lo que se les debe pagar hasta 2033 o 2038, según cada vencimiento. Ello enturbiaría más el juicio con los bonistas, los buitres y los bancos pagadores.

LOS ENVIADOS DE LA CASA ROSADA A ESTADOS UNIDOS
Pablo López
Secretario de finanzas
Encomendados
Tanto López como el secretario legal y administrativo del Ministerio de Economía, Federico Thea, y la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona, fueron designados por la Presidenta para viajar a la reunión con el mediador judicial

El operador
Por decisión de la Presidenta, Kicillof se quedó en Buenos Aires. Pero el ministro es el operador en la distancia de la negociación..

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