La Presidenta debió suspender su viaje a Paraguay y así evitó delegar el cargo

boudouEn medio de las repercusiones políticas del procesamiento de Amado Boudou, la presidenta Cristina Kirchner suspendió ayer sus actividades por 24 horas a raíz de un cuadro de faringolaringitis, producto de un enfriamiento, que le diagnosticaron sus médicos. Debió suspender, así, un viaje a Paraguay durante el cual Boudou debía asumir la presidencia de la Nación, justo cuando toda la oposición le reclama que se aparte de sus funciones hasta que se aclare su situación judicial.
La jefa del Estado iba a viajar anoche a Asunción y tenía previsto desarrollar hoy sus actividades oficiales. Pero finalmente se quedó en la residencia de Olivos.
También debió cancelar su participación en un acto que iba a encabezar, junto al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, para anunciar el arribo al país de 72 vagones para la línea ferroviaria Sarmiento.
En la Casa Rosada todos los funcionarios coincidían ayer en que el cuadro de faringolaringitis había sido “oportuno” para minimizar la exposición del Gobierno ante las críticas de la oposición por la asunción interina de Boudou. Pero, más allá de las suspicacias, nadie tenía dudas acerca de la veracidad del mal estado de salud de la Presidenta.
De hecho, durante el discurso de anteayer por la conmemoración de los 40 años de la muerte de Juan Domingo Perón, la mandataria mostró dificultades para hablar por una tenue disfonía y congestión.
En ese contexto, Boudou regresó ayer de Panamá y no tuvo apariciones públicas. La Presidenta, según fuentes oficiales, dio luz verde a la jefa del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio, para que habilite para hoy el tratamiento de varios pedidos de juicio político a Boudou por parte de la oposición.

ORDEN PRESIDENCIAL

La estrategia del Gobierno es descomprimir la tensión en el Congreso por la causa Ciccone. Desde los bloques opositores y algunos sectores del peronismo presionan para que el caso Boudou tenga un tratamiento institucional, aunque la orden expresa de la Presidenta es que el oficialismo imponga su mayoría en la Comisión de Juicio Político y en ambas cámaras para defender a Boudou y rechazar el enjuiciamiento.
Muy temprano por la mañana, el cuerpo médico de la Presidenta informó sobre su cuadro de faringolaringitis aguda. “En el día de la fecha, la señora presidenta Cristina Fernández de Kirchner presenta un cuadro de faringolaringitis aguda, para el cual además del tratamiento correspondiente y control evolutivo, se indicó mantener reposo por 24 horas, debiendo suspender por lo tanto las actividades programadas para hoy y el viaje a Paraguay que iba a realizar por la noche”, informó la Unidad Médica Presidencial.
El comunicado fue firmado por el jefe de la Unidad, Marcelo Ballesteros, y el doctor Daniel Fernández.
Cristina Kirchner debía viajar a Paraguay para participar de un acto con el gobierno de ese país por la restitución formal de muebles incautados por la Argentina durante la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870). El viaje fue reprogramado para agosto, informó el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro.
No se reprogramó, en cambio, el acto de Randazzo en el puerto de Buenos Aires, donde recibió 72 coches 0 km para la línea Sarmiento. El lugar de la Presidenta fue ocupado por el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.

MACRI MARCÓ DIFERENCIAS

Luego de exponer en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), Mauricio Macri se refirió a las acusaciones del kirchnerismo, que equipara su situación procesal con la de Amado Boudou. “Si un cohecho es lo mismo que una falsa acusación por espiar… No, no tienen nada que ver. Quedarse con la máquina de hacer billetes es distinto que una acusación de haber espiado a mi cuñado”, afirmó el jefe de gobierno porteño, y se mostró en favor del juicio político contra el vice. Macri insistió en que Boudou vaya al Congreso y comparezca. “Tiene que ir, someterse a las preguntas y después se evaluará si hay causal de juicio político”.

La Batalla que viene en el PJ

José Pampuro

Luego de años de silencio, Jose Pampuro sorprendió a todos los peronistas y reclamó que Boudou pida licencia y libere el sillón de vicepresidente.El ex ministro de Defensa de Néstor Kirchner, luego presidente provisional del Senado, no suele hablar si antes no consulta a sus jefes políticos.Para algunos, Pampuro está distanciado de Scioli y habla para poner nervioso al gobernador. Pero es extraño en ese caso que siga siendo vicepresidente del Banco Provincia. Otros dicen directamente que Pampuro, con la venia de Scioli,
le estaría pasando un mensaje del peronismo a la Casa Rosada: no vamos a defender a Boudou ante un eventual juicio político que pida la oposición porque no lo vamos a acompañar hasta adentro del cementerio. Sólo acompañamos hasta la puerta.

Un senador como Miguel Ángel Pichetto, por ejemplo, tiene que hacer campaña en Río Negro para ser gobernador. ¿Cómo hacerla defendiendo un cadáver político como el del vicepresidente? ¿Cómo evitar que en la campaña les “tiren” con Ciccone?

“Nadie en el PJ quiere defender esto”, dicen los hombres del peronismo no tan K. Conocedor de sus ex compañeros. Sergio Massa quiere obligarlos precisamente a eso: a inmolarse por Boudou. Por eso exige a la oposición alinearse detrás del juicio político. Cuenta a Mauricio Macri y a Elisa Carrió como aliados. Parecen haber entendido la jugada y parecen compartirla.No esta claro el resto del radicalismo. Algunos propusieron la salida de la licencia. Es justo lo que planteó Pampuro. La renuncia o la licencia le evitaría al PJ tener que pronunciarse. Los candidatos del PJ firman con los ojos cerrados. Massa considera que si tira de la cuerda, en cambio, muchos peronistas traicionarán a Boudou y por ende a Cristina. Y romperán el PJ. Otros se quedarán en la orilla K pero con un fuerte costo: serán repudiados por la sociedad independiente. Cualquier ruptura o desgaste del PJ es negocio para laoposición. Y si se quiebra el sostén a Boudou, éste podría ponerse nervioso y contar unas cuantas verdades que molesten a Cristina.

En eso seguramente se dirimirán las riñas políticas de estos días.

Nota relacionada en La Nación “Sorpremdió Pampuro con una dura crítica al vice”.

 

Cristina ordenó mantener silencio y planifica la defensa

82821670-2En el gobierno de Cristina Kirchner no sorprendió el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou, acusado de cohecho y tráfico de influencias en la causa Ciccone. Sin embargo, la noticia preocupó porque “no deja de ser muy grave” y porque la Presidenta no la esperaba tan rápido, este fin de semana , sino después de la feria judicial, que comenzará el 18 de julio. Un signo elocuente de esa preocupación fue el cerrado silencio que ella ordenó mantener a todos sus funcionarios sobre el caso, pese a que la oposición pidió a coro el inmediato juicio político y remoción de Boudou.
Según confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales, la postura de Cristina Kirchner seguirá siendo la misma: sostener a Boudou y no pedirle la renuncia ni una licencia pese al costo político que paga la Casa Rosada. De todos modos, no se descartan posibles sorpresas.
Apenas se enteró del procesamiento en la madrugada de ayer , Cristina se comunicó con el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, con quien viajó horas antes a su provincia, Santa Cruz.
“Si le piden licencia a Boudou, eso sólo lo saben la Presidenta, Zannini y Máximo Kirchner. De esa mesa no sale. Por ahora, ni renuncia ni juicio político”, dijo una fuente en Balcarce 50. “Hay un 70% a 30% de posibilidades de que lo sostengan. Y se apoyarán en el caso de Mauricio Macri, que está procesado por escuchas”, agregó un alto funcionario.
“No pedirá licencia. Sería convalidar una operación que sería replicada con el resto del Gobierno”, dijo otro funcionario cercano al vice.
No trascendió lo que conversaron Cristina y Zannini en el Sur, pero sí que se pusieron al frente de la respuesta de la defensa de Boudou.
También habrían conversado con Boudou, que se encuentra en Cuba, aunque sus voceros no lo confirmaron ni lo negaron.
Se supo que Cristina y Zannini aprobaron el comunicado de los abogados defensores del vicepresidente, Diego Pirota y Eduardo Durañona, que anunciaron que apelarán ante la Cámara Federal el procesamiento que dictó el juez federal Ariel Lijo. Contenía duras críticas al juez y sus pruebas. La letra fue acordada con Zannini.
Según confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales, la Presidenta comprobó ahora que deberá convivir hasta el final de su mandato, en diciembre de 2015, con la presión constante sobre Boudou por parte de la oposición. “El procesamiento era esperable, no sorprende, pero sí preocupa: es muy grave. El problema nos seguirá hasta 2015 y afectará a todos los candidatos presidenciales del PJ el año próximo”, resumió un ministro.
La apuesta del Gobierno es ahora obtener un fallo no tan negativo en la Cámara Federal, que puede confirmar la medida en forma total, parcial o desestimarla.
“Esperamos que la confirme en forma parcial. Sabemos que no puede desestimarla, porque le incendian Tribunales”, señaló a LA NACION un allegado a la Presidenta.
“De los dos delitos, cohecho y negociaciones incompatibles de la función, esperamos que la Cámara rechace el cohecho, el más grave, y minimice la medida”, agregó.
No se descarta que Zannini les aconseje a Boudou y a sus defensores la recusación a Lijo invocando una presunta falta de imparcialidad. Boudou acusa al juez de tener vínculos con un abogado de Nicolás Ciccone. Pero Lijo también procesó a este imputado y le quitó ese argumento al vicepresidente.
Ahora, sólo le queda a Boudou la posibilidad de señalar una amistad de Lijo con el banquero Jorge Brito, pero para recusarlo debería esperar a que se abriera la investigación por la ruta del dinero de Ciccone.
En el Gobierno tienen certeza de que Lijo apuró el procesamiento debido a que Boudou presentó anteayer un escrito para ampliar su indagatoria y el juez sospechaba que contaría algo de todo esto.
Un fantasma comenzó a circular en el entorno presidencial. Pese a la buena relación de Cristina con Francisco, Lijo fue recibido por el Papa el 7 de mayo último en Roma, se fotografiaron juntos y luego se precipitó la causa.
Los allegados a la Presidenta presienten que el apoyo papal a Cristina no se traslada a Boudou. Pero cerca de Francisco aseguraron que no habló del caso con Lijo.
El otro gran temor en el Gobierno sigue siendo que si el vicepresidente percibe que le sueltan la mano se lance a contar detalles del caso que salpicarían a otros funcionarios del Gobierno y al fallecido ex presidente Néstor Kirchner.
“Abandonarlo sería admitir la culpa y abriría una crisis institucional grave”, dicen en Balcarce 50.
No deja de inquietar en la Casa Rosada que el proyecto de ley de estatización de Ciccone, que firmó la Presidenta, podría ser interpretado como encubrimiento.

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