Primeros contactos entre ministros para el traspaso del mando

LA NACIÓN,  26 de noviembre de 2015
Pese a las diferencias, algunos funcionarios del Gobierno cooperan ya con sus sucesores

La controvertida decisión de la presidenta Cristina Kirchner de retacearle a su par electo, Mauricio Macri, la colaboración de sus ministros para la transición del Gobierno tomó por sorpresa a todo el gabinete kirchnerista y generó malestar en algunos ministros y legisladores del peronismo, aunque en forma individual hubo algunos contactos entre funcionarios salientes y entrantes.

Luego de la reunión de anteayer en Olivos, Macri informó anteanoche que la Presidenta le adelantó que sus ministros sólo recibirán a sus contrapartes macristas para el traspaso el 9 de diciembre próximo, pocas horas antes de dejar el poder.

Ello generó una ola de críticas a la mandataria en el macrismo y en el propio Gobierno, aunque en forma reservada hubo gestos de independencia respecto de la Presidenta. Según pudo saber LA NACION, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, llamó a la ministra designada por Macri en el área, Patricia Bullrich, y quedaron en reunirse. El ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, habló con el futuro ministro de Transportes, Guillermo Dietrich, y la semana próxima podrían encontrarse.

Pero aún Randazzo no habló con el de Interior, Rogelio Frigerio, cuyo destino se confirmó ayer.

“Florencio se va a poner a disposición para todo lo que necesiten sus sucesores, sin ninguna especulación”, dijo un allegado al ministro, que se distanció de Cristina en julio último luego de ser marginado de la carrera presidencial.

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, ya había tomado contacto con su sucesor, el actual ministro porteño del área, Esteban Bullrich, y avanzaron en varios asuntos.

Por otra parte, el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, reveló que el director de la AFIP, Ricardo Echegaray, programó el traspaso con el próximo jefe recaudador, Alberto Abad. Fernández buscó así desmentir a Macri, que había denunciado la reticencia de la Presidenta y lo acusó de montar “un show mediático”.

El propio Aníbal invitó anteanoche al futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña, a una reunión con carácter reservado y Peña la rechazó porque la quería “pública y a la luz del día”.

Fernández le respondió: “No estoy citándolo en un bar en Pompeya, sino en mi despacho”.

Por la tarde, Peña insistió en que Cristina le ofreció a Macri una reunión “clandestina u oculta”, que consideró “una falta de respeto a la transición y a lo que han votado los argentinos hace tres días; dice que no va a haber una transición, que no puede haber una foto ni un gesto de respeto por el presidente electo”.

El clima político se tensionó y la Presidenta buscó descomprimirlo al responderle al macrismo durante un discurso en el hospital Posadas, en el que prometió “colaborar” con el nuevo gobierno y que “jamás” se le “ocurriría hacer algo que dañara la gobernabilidad” y “dejar al gobierno sin presupuesto”.

Sin embargo, cerca de Macri reafirmaron que “Cristina no habilitó a los ministros hasta el día anterior a la transferencia del mando”.

Según confiaron a LA NACION fuentes del Gobierno, la Presidenta tuvo el gesto de quita de colaboración porque le molestó que Macri hiciera trascender que le pediría a ella las renuncias del presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, y del director de la Afsca, Martín Sabbatella.

Un ministro confió que la actitud de Cristina tomó por sorpresa a varios miembros del gabinete que por instrucción de ella habían comenzado a preparar los informes para los nuevos ministros de Macri. Los ministros de Justicia, Julio Alak, y de Defensa, Agustín Rossi, y de Industria, Débora Giorgi, señalaron que estaban preparados para recibir a sus sucesores.

Por eso no descartaban que en los próximos días se levante ese congelamiento que ordenó la Presidenta. En Defensa señalaron que esperan el llamado de su futuro reemplazante, Julio Martínez.

En Economía, aseguraron que el ministro Axel Kicillof “por ahora no recibió ninguna comunicación” y agregaron que en Pro “están más interesados en el show mediático que en la transición”.

Dentro de los bloques del PJ en el Senado y en Diputados generó malestar la negativa de la Presidenta.

“No se entiende. Hay muchos comentarios negativos y nos parece increíble”, dijo un legislador kirchnerista.

En cambio, Aníbal Fernández defendió a la Presidenta y atacó a Macri. “No han tenido vocación de hacer una transición. Si la vocación es hacer una transición para las cámaras, porque la intención es hacer un showcete televisivo, no es nuestra vocación. Queremos aportar datos, pero sin este gesto de chiquilines”, dijo.

Interior: Frigerio asume con el desafío de reflotar las economías regionales

LA NACIÓN, jueves 26 de noviembre de 2015

La prioridad será asegurar la gobernabilidad con el peronismo. El presidente electo, Mauricio Macri, designó al economista Rogelio Frigerio como futuro ministro del Interior para que construya una fuerte relación política con todos los gobernadores, a partir del mejoramiento de la relación económica entre la Nacion y las provincias, que en su mayoría están ahogadas en el aspecto financiero.

Según trascendió de fuentes macristas, Frigerio tendrá como ministro político la prioridad renegociar la coparticipación federal con cada distrito y ajustar los giros y transferencias para las provincias. Se analizará también la redacción de un nuevo proyecto de ley de coparticipación federal, que está pendiente desde la reforma constitucional de 1994. Además, negociará recursos para las economías regionales.

Un capítulo aparte podría ser la administración de las obras públicas para los Estados federales. En la actualidad las administra el ministro de Planificación, Julio De Vido, y no se descarta que la Secretaría de Obras Púbicas, que hoy conduce José López, sea traspasada al nuevo Ministerio del Interior.

Para Macri, el trabajo de Frigerio, un experto en economías regionales y en la relación con las provincias, será clave. Trabajará en tándem con el futuro presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, el mayor operador político y territorial de Pro, de origen peronista, y armador de todas las listas de candidatos en las últimas elecciones. Monzó tendrá a su cargo la misión de conseguir los votos de diputados y senadores del PJ en el Congreso para las futuras leyes urgentes del macrismo.

Por su pasado, Monzó conserva fuertes lazos con todos los dirigentes peronistas, como los diputados Julián Domínguez, del Frente para la Victoria (FPV), o Sergio Massa, líder del Frente Renovador.

Macri es consciente de que tendrá un Congreso fragmentado y que deberá consensuar proyectos de ley con todos los bloques, especialmente el del FPV, y en las dos cámaras.

“Frigerio administrará la relación económica con los gobernadores, y Monzó, la relación política con los legisladores de esas mismas provincias y que responden a esos gobernadores; trabajarán en conjunto”, dicen en Cambiemos.

Según muchos macristas, Frigerio era el primer candidato de Macri para el Ministerio de Economía. Pero la necesidad de acordar con las provincias lo llevó a confirmar al actual presidente del Banco Ciudad en la cartera política.

De 45 años, casado y con dos hijos, Delfina y Máximo, Frigerio es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, especializado en planificación y desarrollo económico. Precisamente, en la actividad privada, fundó y dirigió hasta 2011 la consultora Economía & Regiones, presidió la fundación Federar y es consultor de Naciones Unidas y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Es nieto del recordado dirigente desarrollista Rogelio Frigerio, que trabajó al lado de Arturo Frondizi.

En 1996 asumió la subsecretaría de Relaciones con las Provincias del Ministerio de Economía durante la gestión de Roque Fernández. Y entre 1998 y 1999 fue secretario de Programación Económica y Regional, cuando tendió sólidas relaciones con dirigentes políticos del peronismo y el radicalismo en el interior.

En 2011 fue elegido diputado porteño y en 2013 presidente del Banco Ciudad, además de presidir Pro en Entre Ríos, donde Macri ganó el ballottage el domingo.

También sonó como posible candidato a vicepresidente de Macri y promovió junto con Monzó el frente Cambiemos en diálogo con la UCR y la Coalición Cívica.

Su gestión propondrá asimismo una reforma electoral y el cambio del sistema de boleta de papel y urnas de cartón al de boleta única electrónica. Podría recuperar para el ministerio la Dirección Nacional Electoral, que en mayo último pasó al Ministerio de Justicia. Se desprenderá de la Secretaría de Transporte, que será elevada a ministerio y estará conducida por el ministro porteño del área, Guillermo Dietrich.

Hasta ayer, Frigerio no había llamado al actual ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, pero lo hará en las próximas horas.

Los desafíos
Gobernabilidad

Aceitar la relación con los gobernadores de las provincias para asegurar la gobernabilidad en el Congreso. Mejorar las economías regionales e incentivar las obras públicas

Recursos

Negociar los giros y transferencias, mejorar la coparticipación federal y diseñar una nueva ley de coparticipación

Reforma política

La reforma electoral y el cambio de sistema de boleta de papel al de boleta única electrónica para asegurar la transparencia en las elecciones