Macri busca atraer inversiones y reinsertar al país en el mundo

LA NACIÓN, 21 de enero de 2016

DAVOS.- De buen humor, pero visiblemente cansado por el viaje de 20 horas y por su fisura de costilla, el presidente Mauricio Macri llegó al hotel Seehof, de esta ciudad, con la esperanza de poder anunciar hoy o mañana nuevas inversiones para la Argentina. ¿Puede haber novedades?, preguntó LA NACION. “Bueno, esperemos que sí. Para eso tomé todas estas reuniones. Una cada quince minutos”, bromeó, sonriente.

El primer mandatario tiene programadas más de 30 reuniones para hoy y mañana, con empresarios de primer nivel y con varios jefes de Estado que participan del World Economic Forum (WEF) en Davos, esta helada villa de esquí en Suiza.

Más de 5000 militares suizos la custodian y hay decenas de controles para detectar metales. Nieva, las calles están blancas y el frío llega a los 10 grados bajo cero.

Antes de subir a su habitación del segundo piso del Seehof, Macri se detuvo a conversar con los enviados especiales, junto a la sonriente primera dama, Juliana Awada.

Cuando LA NACION lo consultó sobre sus expectativas, se sinceró: “Estoy tratando de aprovechar la agenda al máximo porque cada reunión es una oportunidad de trabajo para los argentinos”. De todos modos, no todo será la economía.

Click Aqui
Una novedad política será el lanzamiento de una nueva etapa en la relación con Gran Bretaña, cuando se encuentre hoy con el primer ministro de ese país, David Cameron. La cuestión Malvinas estará presente. Pero Macri quiere reflotar muchas otras cuestiones de la relación bilateral, según confió la canciller Susana Malcorra.

En su encuentro con el vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, Macri también abordará hoy la negociación con los holdouts, entre muchos puntos de la agenda.

Si bien ese conflicto tiene una dimensión judicial, el Gobierno quiere generar confianza política, mostrar que hubo un cambio en la postura ideológica respecto de la ex presidenta Cristina Kirchner, y así intentar flexiblizar las duras posiciones en los fondos buitre.

Lo mismo harán, en otro plano, el ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, hoy con el secretario del Tesoro, Jacob Lew, y la propia Malcorra, mañana con el secretario de Estado, John Kerry. Dos encuentros clave en la agenda argentina.

En el mismo lobby del Seehof, el jefe del Gabinete, Marcos Peña, dijo a LA NACION que el propósito central de la participación en el WEF es marcar presencia en Davos tras 12 años de ausencia argentina durante el gobierno kirchnerista.

Poder concentrado

“La idea es aprovechar la concentración de decisores políticos y económicos para decir: «Estamos de vuelta»”, dijo Peña. El regreso al mundo es la nueva bandera macrista. Macri despertó expectativas en el foro: es “la” novedad.

“Necesitamos que vuelvan las inversiones, que vuelvan las fábricas, que la gente sepa que la Argentina volvió y que quiere ser parte del siglo XXI, aceptando todos los desafíos pero teniéndose mucha fe en las oportunidades que tenemos”, dijo Macri a LA NACION apenas arribado.

En una rueda de prensa pequeña, con tres diarios además de LA NACION, se entusiasmó: “Ha tenido muy buen eco el cambio en la Argentina, porque queremos tener relaciones constructivas e inteligentes con todos los países del mundo y que ninguna diferencia ideológica, ni interna ni externa, evite la mejor solución para los argentinos”. Y remató: “Esta buena expectativa hay que ir concretándola”.

También Macri confirmó que la Argentina pedirá el ingreso formal en la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), grupo de países ricos que monitorea las buenas prácticas en política económica y valida las decisiones. “Sí, claramente, lo estamos haciendo con Alfonso (Prat Gay)”, dijo. Y señaló que espera de ello “mayor intercambio comercial, mayor lugar para los exportadores argentinos, todo en función de mejorar las oportunidades de trabajo para la Argentina”.

El Presidente se veía cansado y algo molesto por la fisura de una costilla. El vuelo comercial por Air France resultó largo: tuvo dos tramos, con una escala en París de una hora y media. Sin embargo, desde Zurich, Macri viajó en automóvil a Davos, con un paisaje de ensueño.

Había partido anteayer a las 18 de Buenos Aires y arribó poco antes de las 18 (14 horas en la Argentina), cuando casi es de noche aquí.

Pese al agotamiento, se reunió en su hotel con Hamad Al Dhaheri, director del fondo de inversión Abu Dhabi Investment Authority (ADIA), con el indio Sunny Varkey, de GEMS Education, para el entrenamiento de maestros y profesores, y con Marcos Mindlin, de Pampa Energía, que le presentó a un grupo de inversores.

La canciller Malcorra también habló a sus anchas con los enviados de la Argentina. Tanto como el regreso al WEF, el trato de los funcionarios con la prensa, aunque perfectible, marca el cambio de época.

Con Londres, Malvinas será un eje prioritario, pero no será el único

LA NACIÓN, 21 de enero de 2016

DAVOS.- La canciller Susana Malcorra trazó de un plumazo las grandes líneas de la política exterior del gobierno de Mauricio Macri. En la nueva etapa de la relación con Gran Bretaña, el conflicto de las Malvinas será una cuestión prioritaria, pero no la única. Y en el juicio por la deuda impaga con los holdouts en los Estados Unidos, la diplomacia tendrá mucho que decir, no serán sólo cuestiones económicas y judiciales, como hasta ahora. La Cancillería quiere servir para dar claridad al pleito y lograr flexibilizar posturas.

“Nosotros tenemos un tema con Gran Bretaña, complejo, que es Malvinas. Pero centrar nuestra relación con el Reino Unido sólo en Malvinas es como quedarnos con el vaso medio vacío”, dijo Malcorra a los periodistas en el lobby del hotel Seehof, de excelente humor y predisposición.

Sobre los fondos buitre, señaló: “Expresaremos nuestra preocupación como lo hemos hecho abiertamente, entendemos que cuanto más claro y directo expliquemos nuestra posición, habrá menor chance de que haya malentendidos”.

Se refería a las reuniones que ella mantendrá mañana con su par norteamericano, John Kerry, y a las que Macri tendrá con el vicepresidente Joe Biden, de ese país, y el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, mantendrá con el secretario del Tesoro, Jacob Lew.

“La posición -agregó la canciller- es: vamos a hablar con todo el mundo y vamos a ser consistentes con lo que decimos, el Gobierno en su totalidad, primero tratando de lograr que los otros nos entiendan bien y segundo que ciertas posiciones se flexibilicen”.

Así Malcorra explicó parte de la agenda de hoy de Macri. El Presidente se reunirá con los primeros ministros del Reino Unido, David Cameron, y de Israel, Benjamin Netanyahu; con el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, y con la reina Máxima, de Holanda.

El jefe del Estado ratificará ante los más de 2500 participantes de más de un centenar de países en el foro del World Economic Forum de Davos “la firme decisión de la Argentina de volver a insertarse en el escenario internacional”.

También se encontrará con los primeros ministros de Francia, Manuel Valls, y de Holanda, Mark Rutte, y con directivos de decenas de importantes empresas multinacionales.

Malcorra señaló que “lo que se está notando es que hay un enorme interés” en que a través de estos contactos se conozca mejor el programa de gobierno y esto redunde en compromisos de inversiones.

También explicó que el pedido de incorporación a la OCDE que hará la Argentina es importante porque “es el único país del G-20 que no está en la OCDE, e implica usar todas las plataformas disponibles para hacer escuchar nuestra voz y para traer nuestra perspectiva y entender la de los demás”. Además, implica que “a nivel del G-20 se estará integrados a las discusiones que muchas veces se dan en el ámbito de la OCDE”.

Señaló que con Gran Bretaña “empezar a hablar de otros temas nos ayudará a empezar a encontrar salida al tema Malvinas”. Y señaló: “Tenemos otras agendas en común”. Dijo que “es lo que el Presidente quiere que hagamos. Impulsar el tema Malvinas, pero avanzando en muchísimas otras cosas que el Reino Unido y la Argentina pueden tener como oportunidad”.

En el caso Malvinas, añadió, “hay múltiples capas, algunas se pueden resolver más rápido que otras y sólo a través del diálogo”. No descartó avanzar en la incorporación de los isleños a la discusión. “Esas cosas se discuten con la otra parte antes de discutirlas públicamente. La Argentina tiene una visión que incluye el tratamiento de la tierra como espacio argentino. Entonces el tema isleño es muy delicado, pero no me cabe duda de que si tuviéramos intención de resolverlo, podríamos encontrar alguna fórmula. ¿Cuál? Me parece que eso más vale discutirlo potencialmente con los colegas del Reino Unido.”

La jefa de la diplomacia también se detuvo en el conflicto de los holdouts por la deuda impaga y la nueva relación con Washington. “El Poder Ejecutivo y el Judicial son independientes en Estados Unidos, pero hay también que formar opinión -señaló-. Vamos a tratar de hacer ese trabajo.”

También sobre este punto, dijo que el de “los holdouts es un tema, pero no el único tema. Obviamente es muy importante, pero no es el único tema”.

También dijo que en el encuentro de Macri con Netanyahu puede haber temas “en general y específicos, como lo que pasó hace veintipico de años con la AMIA y la embajada de Israel: conociéndolo al primer ministro, va a ofrecer cooperación, toda la cuestión de innovación y tecnología”.

El reemplazo de Alicia Castro

Mauricio Macri designó a Carlos Sersale di Cerisano nuevo embajador ante el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Así, cubrirá la salida de la kirchnerista Alicia Castro.

Sersale di Cerisano, de 65 años, tiene una larga carrera diplomática y había estado a cargo de la embajada de Sudáfrica entre 2006 y fines del año pasado. En diciembre, su nombre había circulado como posible número dos de la canciller, Susana Malcorra.

Cersale di Cerisano es un economista de formación y se unió al cuerpo diplomático en 1970, cuando inició una larga carrera como representante ante las Naciones Unidas (ONU). Entre 2000 y 2005 volvió a Buenos Aires y luego solicitó un puesto en Sudáfrica.