EL NOMBRE EN EL MINISTERIO DE ECONOMIA, TRABADO POR LA DISCUSION ENTRE CRISTINA Y ALBERTO

GUILLERMO NIELSEN ERA EL CANDIDATO PUESTO, PERO SU EXPOSICIÓN EN EE.UU. CON ALEJANDRO WERNER NO LE CAYO BIEN A LA SEÑORA; DE TODOS MODOS NO ESTÁ DEL TODO DESCARTADO; KULFAS SE FORTALECE PERO APARECE MARTIN GUZMAN Y OTROS NOMBRES COMO EL DE ALVAREZ AGIS

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Por Mariano Obarrio

El gabinete está definido, como dijo Alberto Fernández el lunes último al salir del domicilio particular de Cristina Kirchner. Pero el único detalle que queda por resolver es, nada menos, quien conducirá el Ministerio de Economía. Y esa decisión está trabada en las diferencias de criterio entre el presidente electo y la vicepresidenta electa, y por las cuales no alumbra aún el área más sensible para una economía en emergencia.

“Lo único que está por definirse es Economía y eso forma parte de una discusión entre Alberto y Cristina, aunque no están claros los criterios”, dijo a La Nueva República una alta fuente del Frente de Todos.

Hasta hace días, Guillermo Nielsen parecía atornillado como ministro de Economía, con manejo sobre las finanzas, la renegociación de la deuda, la secretaría de Hacienda y sobre la macroeconomía. Pero todo cambio. Nielsen se mostró en Estados Unidos junto al director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, y dio importantes definiciones. Habló hasta por los codos y eso no le gustó a la Doctora.

Guillermo Nielsen

“No gustó que hablara en público en nombre del futuro gobierno. Le dicen que no hable y habla. Y a la Señora no le gustó”, confiaron cerca del equipo de Alberto. Hoy lo único seguro es que Matías Kulfas será el ministro de Desarrollo Productivo y no está definido si deberá absorber Hacienda y Finanzas o si se buscará otro perfil para ese cargo.

“Para mí es Nielsen en Economía y Kulfas en Desarrollo Productivo”, dijo dirigente del sector que suele estar bien informado. Otra voz del albertismo aportó otra lectura: “No hay información confirmada: Matías va a tener una responsabilidad importante en materia productiva y desarrollo, y todavía no está definido si absorbe Hacienda o es otra área con otro perfil para complementar la mirada económica”.

Matías Kulfas

Son más previsibles las medidas que tomará el futuro ministro que el nombre que se terminará eligiendo. Fernández buscará renegociar la deuda y patear los pagos del año próximo, aumentar las retenciones, algunos impuestos a bienes personales de personas con alta capacidad contributiva, dará rienda suelta para aumentar ingresos brutos a gobernadores, aumentará los salarios, jubilaciones y planes sociales/AUH, y buscará congelar las tarifas y los precios para reactivar el consumo y la producción. No está claro si el experimento aliviará a los bolsillos o desatará hiperinflación o corrida.  

En medio de estas incertidumbres apareció la figura del joven economista Martín Guzmán, de 40 años, admirador de Joseph Stiglitz, eminencia venerada por Cristina Kirchner. Guzmán tiene una teoría y una propuesta para resolver el problema de la deuda: no pagarla por dos años y no pedir desembolsos del FMI. La irrupción de Guzmán hizo pensar en que sería el ministro, pero hoy comenzaron a relativizarlo.

Martín Guzmán

“Lo de Martin Guzman está muy operado. Y, como sabes, si las operaciones tienen éxito, puede concretarse el nombramiento. En verdad no me atrevo a aventurar algo seguro. Mezclo información interna con chismes de los búnkeres con análisis”, dijo otra fuente del entorno de Alberto, que tiene la teoría de que Fernández se irá despegando de Cristina Kirchner con el correr del tiempo si tiene éxito en la gestión económica, algo que poner los nervios de punta a la Doctora.

La reunión entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández el lunes último pudo ser clave para la suerte de Nielsen. Aunque todavía no está dicha la última palabra en esta discusión de los dos socios de la alianza. Quizás no sea cierto que Cristina Kirchner vaya a gobernar y a ponerle los ministros, pero tampoco es cierto que ella no va a tener injerencia en los nombrfamientos.

En medio de esas indefiniciones volvió a sonar con fuerza el nombre del economista Emmanuel Alvarez Agis, aunque dicen que éste está peleado con el gobernador bonaerense electo Axel Kicillof de quien fue su viceministro hasta 2015. Sería problemático que el Ministro de Economía no pueda hablar con el gobernador de la provincia más importante y pollo de Cristina.

Emmanuel Alvarez Agis

Lo cierto es que Kulfas y Cecilia Todesca tendrán un papel preponderante. Esta última en un despacho como asesora económica en la Casa Rosada, bien cerca del Presidente. El veto de Cristina a Nielsen se complementa con otras bolillas negras puestas por la Doctora: Martín Redrado, Diego Bossio, Florencio Randazzo, José Ignacio De Mendiguren, Juan Manuel Abal Medina y Mirta Tundis. En cambio, Cristina Kirchner ya entronizó a Máximo Kirchner, su hijo, como jefe de bloque de diputados del Frente de Todos. Máximo tiene un acuerdo sellado con Sergio Massa, que le prometió apoyo.

Ese acuerdo fue atacado por el actual jefe del bloque del PJ en el Senado: “Que Máximo sea jefe del bloque en diputados es un insulto al peronismo nacional y esto es culpa del acuerdo Massa-Maximo”, dijo Caserio. Casualidad o no, Cristina Kirchner en pocas horas impuso a José Mayans como jefe del bloque de senadores del PJ y relevó a Caserio de ese lugar. Se aseguraría así el control total del Parlamento. Caserio es abiertamente anti K.

Como presidente electo, Alberto debe pivotear entre las dos bandas: por un lado, rescató a Caserio y le dará un lugar en el gabinete, aunque no se sabe cuál, y por otro lanzó la candidatura presidencial de Máximo para 2023 como una posibilidad. Una de cal y otra de arena.

Al imponer a Máximo, la Señora logró en la misma jugada que Agustín Rossi, el actual jefe del bloque del PJ, vuelva al Ministerio de Defensa para tener a raya a los militares que no son santos de la devoción de ella. La vicepresidenta electa además logró dominar el Parlamento con varias presencias: la propia, como titular del Senado, la de Oscar Parrilli como presidente provisional del cuerpo, y probablemente Carlos Zannini como secretario administrativo (manejo del presupuesto) si es que no va a la Procuración del Tesoro para defender al Estado de juicios internacionales: Cristina Kirchner quiere también que el futuro gobierno denuncie la ilegitimidad de la deuda con el FMI y con los acreedores privados ante tribunales internacionales para ganar tiempo y no pagarla.

En tanto, Alberto Fernández ya tiene definido, o casi, el resto del gabinete: Santiago Cafiero como jefe de Gabinete; Gustavo Beliz como secretario de Planificación Estratégica; Wado De Pedro como ministro del Interior; Felipe Solá en Cancillería; Claudio Moroni en Trabajo; Gabriel Katopodis en Infraestructura; Raúl Perez en Transportes; Diego Gorgal en Seguridad; Miguel Pesce en el Banco Central; Gabriel Delgado en Agroindustria; Sergio Lanziani en Energía; Pablo Yedlin en Salud; Nicolás Trotta en Educación; Daniel Arroyo en Desarrollo Social; Vilma Ibarra en Legal y Técnica; María Eugenia Bielsa en Vivienda, Mercedes Marcó del Pont en AFIP, y Malena Galmarini en el de Igualdad de Género, entre otros.