PROPONEN EXIGIR UN EXAMEN PSICOFISICO COMO REQUISITO PARA EJERCER CARGOS PÚBLICOS

EL DOCTOR RUBEN AMOIA PROPONE UN PROYECTO DE LEY PARA DETERMINAR MEDIANTE ORGANISMOS COMPETENTES SI LOS CANDIDATOS TIENEN PSICOSIS O PSICOPATÍA. SEÑALA QUE DEBERÍA EXIGIRSE PARA TODOS LOS CARGOS EJECUTIVOS Y LEGISLATIVOS, COMO OCURRE EN EL SECTOR PRIVADO

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Por Mariano Obarrio

Como si tuviera una artillería poderosa atrás, Jair Bolsonaro ataca a Emmanuel Macron y a Alberto Fernández y le quitó la espoleta a su granada para detonar el Mercosur. Evo Morales se intenta perpetuar en el poder, comete fraudes, y sufre un levantamiento popular y un golpe de Estado. Bolivia es un caos. Cristina Kirchner dijo que “iba por todo”, quiso controlar los medios, perdió sus energías en una guerra contra el Grupo Clarin, y terminó en una crisis de inflación, déficit y recesión. Y con su impericia lo único que logró es que Mauricio Macri llegara al poder, aunque no quiso traspasarle los atributos del mando.

Macri creyó que iba a salvar al país con su buena estrella y con la lluvia de las inversiones. Pero en vez de ordenar la economía la desordenó. Y gasto parte de su tiempo en una ley del aborto para seducir a los progres que luego fue rechazada por la Ola Celeste. Finalmente no lo votaron los progres y perdió votos en la derecha: luego de un 2018 dilapidado en debates estériles, terminó con más recesión e inflación que Cristina. Bajó el déficit, sí, a fuerza de impuestos.

No contento con la ruinosa experiencia, Alberto Fernández quiere abrir otra vez la grieta del debate del aborto: perderá apoyo del peronismo celeste. Y ahí van…Nicolás Maduro aplaude desde Venezuela cualquier disparate con tal de que tenga chapa bolivariana. Rafael Correa, Alejandro Toledo y Lula Da Silva son perseguidos políticos…

Las chapucerías no tienen fin. Luego de desatada la crisis local Macri no tuvo mejor idea que polarizar contra Cristina, generó más desconfianza en los mercados y logró que la Doctora volviera con el rostro de Alberto a quien pretende vetarle e imponerle nombres. ¿Qué pasa por la cabeza y por la mente de los grandes líderes políticos? ¿No tienen filtro ni frenos inhibitorios? ¿Padecen la soberbia, egolatría e omnipotencia? ¿Dilapidan los esfuerzos del pueblo en batallas perdidas por concentrar poder? El fenómeno es mundial: Trump, Bolsonaro, Putin, Xi Jimping, Cristina, Macri…¿Son enfermos de poder?  

Ante la evidencia de que el poder puede ser una enfermedad, o puede causarla, hay que preguntarse si la salud mental no debería ser un requisito que los ciudadanos, al votar, deben conocer, así como cualquier información de interés público. Se trata de la salud de quienes conducen el avión en el cual viajamos todos adentro. Y cualquier mala decisión, la pagamos con más pobreza, hambre, inflación, recesión y cierres de fábrica. Nos estrellamos. El médico psiquiatra Rubén Angel Amoia tiene hace años un proyecto de ley que contemple como requisito para ocupar cargos públicos, legislativos o ejecutivos, cumplir un minucioso examen psicofísico realizado por un cuerpo de especialistas.

El doctor Ruben Amoia, alto directivo de la Facultad de Medicina de la Fundación Barceló

Pero una alta autoridad de una cámara legislativa le dijo alguna vez. “Doctor, esto está muy bueno. Pero no creo que nadie lo quiera votar acá”. Punto. La cosa quedó dormida. En la Argentina, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) realiza cada seis meses un examen psicofísico para que los pilotos no estrellen los aviones. Tiene los mismos estándares que la autoridad europea. Se incluyen simuladores de vuelo y las entrevistas con especialistas son muy profundas. Y las compañías aéreas son las primeras en hacerlo respetar porque pueden pagar caro el error humano. Pero en la política, el error no parece ser tan grave. Al contrario, si el Presidente se equivoca, pide perdón, y todos lo elogian. Si hubiera sido piloto de avión, morían centenares por su error.

El autor del proyecto de ley para examen psicofísico, Amoia propone también conformar un Consejo similar al Consejo de la Magistratura en la Justicia. Estaría integrado por “profesionales que posean un currículum que avale su accionar y el desempeño de la profesión”. El médico psiquiatra en cuestión es secretario de Cultura y Bienestar Universitario de la Facultad de Medicina de la Fundación Barceló, número de matrícula M N 36482, y el 7 de noviembre cumplió 50 años de graduado en la UBA. El rectorado de la Facultad de Medicina lo premió con un diploma en reconocimiento a la trayectoria profesional.

Su actividad actual es en el orden judicial: pericias de parte en los distintos fueros y en el orden particular la atención a los que necesitan y asesoramientos forenses, charlas con debate a la comunidad y orientación en la articulación de la palabra y señalamiento de gestos no verbales.

Médico clínico graduado en la Universidad de Buenos Aires en 1969, es especialista en psiquiatría y psicología médica, médico forense, psicoterapeuta y deportólogo.

Lo que intentaría determinar su proyecto de ley en ese examen es si los postulantes para los cargos ejecutivos o legislativos padecen psicosis (alteración del juicio) o psicopatía (trastorno de la personalidad). “Desde el punto de vista de la psicología tanto la psicosis como la psicopatía nos deja frente a estructuras de la personalidad que podrían afectar seriamente la suerte que corren los terceros, que se encuentran bajo una tutela, gobernada por personas que padezcan de estas psicopatologías”, dijo Amoia al fundamentar ese proyecto de ley.

“Sobrados son los ejemplos que hemos vivido a través de nuestra historia”, dijo Amoia. El proyecto, en caso de ser estudiado y considerado, será acompañado por la reglamentación que determinaría la organización y la metodología a implementarse como así también las características de las pruebas a realizar.

Los resultados de las pruebas que emanen del estudio deberán ser puesto en conocimiento como información al público para que la gente pueda acceder a las condiciones de salud física y psíquica que cada postulante tiene. “Esto no sería ni más ni menos que cumplimentar con las leyes laborales vigentes en cuanto a realización de la aptitud médica preocupacional”, dijo el profesional.

“Entiendo que se hace necesario implementar un sistema de estudio previo psico biofuncional y físico antes de acceder a la postulación de cualquier cargo político o de Estado”, dijo el médico psiquiatra. Señaló que este proyecto “está orientado a reconocer en las personas que tienen a su cargo la toma de decisiones, a tal punto que dirigen los destinos del nuestro país, y por ende confiar en la aptitud mental necesaria para confiar en ellos tan impresionante poder”. El examen que se propone tiene como fin detecta en el postulante cualquier enfermedad invalidante desde el punto de vista físico y psicológico.

El medico aseguró que como requisitos para cumplir cargos públicos se requieren dos condiciones básicas. Una es la idoneidad para cubrir la vacante y la otra es un mínimo de equilibrio psicológico y emocional, que le permitan al individuo desarrollar con equidad y sana critica la función pública. Y eso es lo que intentaría descubrir en este examen psicofísico.

MARCO DEL PONT PIDE "RENEGOCIAR LA DEUDA Y UN ACUERDO SOCIAL". ¿PODRIA SER MINISTRA DE ECONOMIA?

EN EL ENTORNO DE ALBERTO FERNANDEZ SIGUEN DICIENDO QUE SERÁ LA JEFA DE LA AFIP. SIN EMBARGO, SUS APARICIONES DAN CUENTA DE UNA VISION MAS ESTRATÉGICA. ES LA REFERENTE HISTORICA DE TODESCA Y KULFAS

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Por Mariano Obarrio

En medio de la incertidumbre sobre el futuro ministro de Economía del gobierno de Alberto Fernández, la economista Mercedes Marcó Del Pont, irrumpió con fuertes declaraciones más propias de una futura ministra que de una inminente directora ejecutiva de la AFIP. “Renegociar la deuda e impulsar un acuerdo social son desafíos prioritarios, afirmó Marcó del Pont durante el último desayuno organizado por la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), que preside.

El presidente electo señaló que el nombre del futuro ministro de Economía será la sorpresa que se guardará hasta el 6 de diciembre. Por ahora, se barajaron varios nombres para el equipo económico: Cecilia Todesca, Matías Kulfas, Guillermo Nielsen, Martín Guzmán, Emmanuel Alvarez Agis, y hasta el propio Roberto Lavagna.

La presidente de FIDE es la referente económica histórica de Kulfas y de Todesca, quienes trabajaron debajo de ella, cuando Del Pont presidía el Banco Central durante la gestión de Cristina Kirchner. Ayer sentó algunos conceptos estratégicos de la economía que hicieron dudar a muchos. Sin embargo, en el entorno de Alberto Fernández siguen diciendo que será la directora ejecutiva de la AFIP.

“Hay dos frentes prioritarios que deberá enfrentar el nuevo gobierno: la renegociación de la deuda y el impulso a un acuerdo social que compatibilice la emergencia social con un sendero de recuperación del crecimiento, reducción de la inflación y progresiva mejora de los ingresos del trabajo”, dijo Mercedes Marcó Del Pont ante sus invitados.

Del encuentro también participaron como expositores del secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo y el ex ministro de Trabajo durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina, Carlos Tomada.

Marcó del Pont prosiguió: “Las políticas públicas – financiera, fiscal y de ingresos- estarán al servicio del objetivo central de volver a privilegiar a la produccion y el trabajo“. Por ahora, la economista es mencionada como la futura directora ejecutiva de la AFIP. Sin embargo, Alberto Fernández dijo que puede haber sorpresas para el Ministerio de Economía.

En ese contexto, sostuvo que “la regulación de la fuga de capitales se transformó en un factor esencial en la estabilización del mercado de cambios, condición necesaria para ingresar en un camino de recuperación de la economía”.

Por su parte, Palazzo pidió que el acuerdo social sea en dos etapas: primero, acabar con el hambre en la Argentina, asegurar la provisión de medicamentos esenciales y mejorar la situación económica de los más perjudicados por las políticas de los últimos cuatro años. La segunda etapa  deberá lidiar con cuestiones estructurales que exigirán un compromiso constante y perdurable de todos los sectores involucrados: erradicar el trabajo en negro, promover la igualdad mediante una reforma tributaria progresiva, impulsar el ahorro interno en moneda local y mejorar la calidad educativa, entre otros.

A su turno, Tomada precisó que el gobierno de Macri “nos lega un aprendizaje social profundo, que se manifiesta en el convencimiento de que el desarrollo con inclusión social solo puede alcanzarse mediante el trabajo, y que ese trabajo debe ser formal y con derechos”.