¿Actuó el Juez Rafecas bajo presión? – Programa emitido 28 – 2 – 2014

Programa emitido el sábado 28 de febrero de 2015
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Mariano Obarrio

Editorial
Mariano Obarrio

 

 

 

 

Julio Piumato
Julio Piumato

Entrevista I
Julio Piumato, Secretario General Unión de Empleados Judiciales

 

 

 

 

Ernesto Sanz
Ernesto Sanz

EntrevistaII
Ernesto Sanz, Presidente UCR, Senador Nacional 

Escuchá a Mariano Obarrio en Unas Cuantas Verdades los sábados de 10 a 12 en FM Concepto 95.5 (o hace click acá)

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Julio Alak ofreció al Poder Judicial protección para Antonio Stiuso

LA NACIÓN, Viernes 27 de febrero de 2015

El gobierno de Cristina Kirchner “puso a disposición” del juez federal Luis Rodríguez “todos los recursos” del Poder Ejecutivo para garantizar la seguridad del ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio “Jaime” Stiuso , que había denunciado semanas atrás ante ese magistrado amenazas en su contra y contra sus hijas.

La presentación fue formulada hoy por el ministro de Justicia, Julio Alak , que también ofreció al juez Rodríguez incluir a Stiuso en el Programa de Protección de Testigos e Imputados que depende de su cartera.

Luego de la sospechosa muerte del fiscal del caso AMIA Alberto Nisman , el 18 de enero último, la Casa Rosada puso la mira en Stiuso y lo acusó del extraño fallecimiento y de instigar a Nisman previamente a denunciar a la la Presidenta y a varios funcionarios por encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA.

Luego de que aparecieron llamados de Nisman a un teléfono celular de Stiuso, la fiscal del caso por la muerte dudosa, Viviana Fein, citó al agente de inteligencia a declarar como testigo, pero éste dijo que el teléfono que estaba a su nombre en realidad lo usaba el director de Análisis de la ex SIDE, Alberto Massino.

Luego de declarar, Stiuso se fue del país y su abogado Santiago Blanco Bermundez explicó que lo hizo por sentirse amenazado y que en la Argentina corría peligro su vida.

En este contexto, Alak presentó este mediodía un escrito en el que señaló que “sin perjuicio de que el nombrado (Stiuso) ha rechazado la custodia oportunamente ofrecida, resulta necesario extremar todos los recaudos posibles para brindarle la máxima protección estatal”.

La presentación agrega que el Art. 79 del Código Procesal Penal de la Nación establece que “desde el inicio de un proceso penal hasta su finalización, el Estado nacional garantizará a las víctimas de un delito y a los testigos convocados a la causa por un órgano judicial el pleno respeto” del derecho a “la protección de la integridad física y moral, inclusive de su familia”.

Alak indicó que “el Poder Judicial de la Nación es el único poder del Estado que tiene la potestad de adoptar las medidas protectivas necesarias para garantizar la integridad física de las personas intervinientes en el proceso”.

Según informó un comunicado oficial del Ministerio de Justicia, el ministro recordó “las recientes declaraciones del asesor letrado del Sr. Antonio Horacio Stiuso, Dr. Santiago Blanco Bermúdez, efectuadas a través de medios masivos de comunicación, en las cuales manifestó que su cliente está siendo víctima de ‘amenazas’ y ‘hechos de violencia'”.

Es por ello que le ofreció a la Justicia la “más amplia y absoluta disposición de todos los recursos con que cuenta el Poder Ejecutivo Nacional” para proteger al ex agente.

“Por último -agregó Alak en el escrito-, se pone a disposición también la posibilidad de incluir al nombrado Antonio Horacio Stiuso dentro del Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados, dependiente de la cartera a mi cargo, en los términos y condiciones previstos por la Ley 25.764”..

Con la mente en la Asamblea, el Gobierno lo vivió como un alivio

LA NACIÓN, Viernes 27 de febrero de 2015

El gobierno de Cristina Kirchner volvió a vivir ayer sensaciones de desahogo, de euforia y de optimismo. Todos sus funcionarios celebraron en la Casa Rosada el fallo del juez federal Daniel Rafecas como un gran triunfo político: alivió a la Presidenta porque la eximió de concurrir pasado mañana a la Asamblea Legislativa con el peso de estar imputada como posible encubridora de Irán en el atentado a la AMIA.

Por ese motivo, algunos funcionarios consultados por LA NACION arriesgaban ayer que Cristina Kirchner podría dar su respuesta en tono de desquite en su habitual discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso.

En esas largas presentaciones, ella alterna la política, las críticas a sus adversarios y el repaso del estado de la Nación. Podría encontrar el resquicio para fortalecer su denuncia contra lo que ella misma bautizó como el “Partido Judicial”, al que acusa de desestabilizar a su gobierno.

La Presidenta se liberó del peso de la imputación, aunque transitoriamente, y también sacó de esa ceremonia al vicepresidente Amado Boudou, que asistirá a la asunción del futuro presidente uruguayo, Tabaré Vázquez. Eran dos flancos complicados para enfrentar a la oposición en el Congreso.

La línea argumental en la Casa Rosada era ayer dar por esperable y totalmente lógica la desestimación del juez Rafecas de la denuncia contra Cristina Kirchner.

“El escenario es cambiante. Ahora Cristina está totalmente fortalecida por el fallo del juez Rafecas y seguramente esto será aprovechado el domingo ante el Congreso (Asamblea Legislativa)”, dijo a LA NACION un funcionario del primer piso de Balcarce 50. “Seguramente esto impactará también en las decisiones de ella sobre la estrategia electoral. Pero también Pollicita puede apelar y todo puede cambiar”, se atajaron otras fuentes oficiales.

Recién asumido Aníbal Fernández como nuevo jefe de Gabinete, aprovechó para colaborar con la jefa del Estado. “Es una aberración. El mismo fiscal dice que no hay elementos para llamar a una indagatoria. No se podía resolver de otra manera que no fuera ésta, porque es una aberración lo que hicieron”, dijo en sus primeros contactos con la prensa.

El flamante jefe de Gabinete consideró un “disparate” las denuncias de que el diputado y ahora secretario general de la Presidencia, Eduardo “Wado” De Pedro, había negociado con Rafecas la resolución como parte de una estrategia para liberar al juez de las acusaciones que pesan sobre él en el Consejo de la Magistratura.

La diputada Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, había denunciado que De Pedro, consejero por el oficialismo, había pactado el alivio a la Presidenta.

El gran interrogante en el Gobierno ayer era el camino que tomará la Cámara Federal cuando Pollicita apele la resolución de Rafecas. Algunos no desconocían que el juez pudiera haber fallado para colocar la decisión de investigar en la Cámara y así “cubrirse” y liberarse de la responsabilidad. En todo caso, también temían un posible fallo adverso de la Cámara. Por eso, había cierta cautela, pero celebraban que por un tiempo Cristina podrá argumentar que fue injustamente imputada por Nisman y Pollicita, dos supuestos exponentes del Partido Judicial “destituyente y golpista”.

En ese sentido, el ministro del Interior y Transportes, Florencio Randazzo, intentó capitalizar el fallo de Rafecas: “Siempre dijimos que la denuncia de Nisman contra la Presidenta era un disparate. Hoy lo confirmó un juez. El verdadero golpe contra la Presidenta era que el fiscal que la iba a denunciar apareciera muerto”.

En tanto, Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados, agregó: “La verdad siempre triunfa”..

Capitanich deja una gestión llena de traspiés y encontronazos

LA NACIÓN, Viernes 27 de febrero de 2015

Los resultados de la gestión de Jorge Capitanich como jefe de Gabinete se podrían medir con un ejemplo simbólico: ingresó en noviembre de 2013 como un presidenciable, para anotarse en la carrera de los grandes candidatos de 2015, y regresó ayer a la gobernación de Chaco, como candidato a intendente de Resistencia.

En estos 16 meses pasaron muchas cosas. Para sus detractores, Capitanich pasará a la historia como el vocero más desautorizado y desmentido por su propio gobierno y, a veces, por la realidad.

Pero en Balcarce 50 se lo rescataba ayer como un verdadero “ministro coordinador” entre varias carteras, con “gran capacidad de trabajo”.

La Presidenta lo reivindicó por eso mismo. Sin embargo, los resultados fueron negativos. Capitanich anunció al asumir que eliminaría el déficit fiscal y lograría un superávit en 2014 de 2,5% del PBI. Pero el rojo no sólo se mantuvo, sino que creció hasta el orden del 7 por ciento.

Tuvo fuertes encontronazos con el ministro de Economía, Axel Kicillof; con el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y con La Cámpora, que dirige Máximo Kirchner. Quizás porque proponía una drástica reducción de gastos, de subsidios y subas de tarifas. Fue su gran pelea perdida.

También quiso eliminar gastos en Fútbol para Todos y convocó al productor televisivo Marcelo Tinelli para sanear la televisación del fútbol con publicidad privada. No pudo. La Cámpora lo acusó de quemar las banderas de Néstor Kirchner y de Cristina, y pactar con el Grupo Clarín y Torneos, a quienes acusaban de ser “los secuestradores de los goles”. Tinelli fue echado del proyecto.

La salida de Capitanich quedó sellada cuando hace un mes rompió ante las cámaras un ejemplar del diario Clarín para desmentir una noticia que finalmente se confirmó como cierta. Fue su peor paso en falso. Y la Presidenta desde China comenzó a apurar su salida.

Según pudo saber LA NACION, el objetivo de Cristina es doble: por un lado, dejar a Capitanich que busque apuntalar al PJ en Chaco, como candidato a intendente, para que empuje la boleta del candidato a gobernador.

Por otro, darle al Gobierno en su último tramo mayor capacidad de gestión política, de pelea contra la oposición, los jueces y la prensa. Y mayor facilidad de comunicación, para lo cual Aníbal Fernández ya había comenzado a superponerse con Capitanich. En eso el “Coqui” había fallado por el contenido de sus mensajes como por su oratoria recargada de tecnicismos, muletillas y frases rebuscadas.

En cambio, al jefe de Gabinete saliente se le reconocen en el Gobierno buena gestión administrativa de los expedientes, coordinación entre ministerios y buena interlocución con los gobernadores. Ahora volverá a ser uno de ellos.

Los traspiés de Capitanich no fueron pocos. En diciembre de 2013, anunció que el Gobierno enviaría la Gendarmería a Córdoba para resolver la crisis policial y luego fue desautorizado por Zannini. Finalmente, la crisis se propagó a todo el país y la Casa Rosada envió a los gendarmes.

Se hizo cargo del discurso oficial y no se privó de denunciar cuantas veces pudo “ataques despiadados y golpismo activo” de la prensa y del Poder Judicial.

También anunció “204 objetivos y 272 metas” para 2014, pero nunca rindió cuentas de ellos. En enero de ese año informó sobre un aumento al impuesto de bienes personales y Kicillof lo desautorizó.

Negó las pistas clandestinas del narcotráfico en el interior, pero el secretario de Seguridad, Sergio Berni, terminó confirmando ante el Congreso unas 500. Presentó un acuerdo de rebaja de precios en 18.000 medicamentos y nunca se hizo efectivo.

Anunció que el Gobierno importaría tomates de Brasil para evitar faltantes y luego sufrió la marcha atrás del Gobierno. Habló de cortes de luz programados hace dos veranos y fue negado por Julio De Vido (Planificación), que ya lo había corregido cuando habló de aumentos de tarifas.

También desestimó varias veces la inflación del 40% y denunció que las críticas de la prensa al Gobierno durante el último verano obedecían a un interés avieso para ocultar el éxito de afluencia de turistas a Mar del Plata. Así, su figura se fue diluyendo hasta quedar atrapada en un fuerte descrédito.

FRASES QUE DEJÓ EL JEFE DE GABINETE

16-12-2013

“Hay un efecto contagio. Aumenta la leche y otros servicios aumentan, por ejemplo, el corte de cabello”

13-1-2014

“La seguridad es competencia de las provincias”

1-9-2014

“Queremos saber la verdad, si va a haber tomates o no”

10-9-2014

“La erradicación de la pobreza ha sido abrupta”

7-1-2015

“Se trata de un caso aislado que, a su vez, es un hecho lamentable [sobre la muerte de un niño por desnutrición]”.

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Detrás de los cambios de gabinete

LA NACIÓN, Jueves 26 de febrero de 2015

La salida de Jorge Capitanich fue la más anunciada y desmentida en los últimos seis meses del gobierno de Cristina Kirchner. El motivo de su alejamiento es doble: por un lado, el hasta ahora jefe del Gabinete estaba muy desgastado políticamente en el plano nacional luego de varias desautorizaciones y errores propios. Por otro, Capitanich buscará ser candidato a intendente de Resistencia en las elecciones del 24 de mayo próximo y necesitaba para ello reasumir la gobernación de su provincia Chaco.

Tiene un fuerte enfrentamiento con el gobernador interino, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, y necesita tiempo para acomodar los conflictos políticos en su territorio y organizar la campaña. De su triunfo en Resistencia depende que el PJ retenga la gobernación de Chaco para la cual todavía no hay candidato en el peronismo. Desde su boleta, pretende impulsar la postulación de quien se presente para la gobernación.

Estaba muy desgastado políticamente en el plano nacional luego de varias desautorizaciones y errores propios
La actual intendenta de Resistencia, la radical Aída Ayala, amenaza con arrebatarle Chaco al PJ y Capitanich no puede ir a la reelección. Necesita sin embargo, asegurar el territorio. Para ello cuenta con la venia de Cristina.

La fuerte versión de su renuncia comenzó a correr en la Casa Rosada cuando Capitanich rompió un ejemplar del diario Clarín para desmentir una noticia que luego se confirmó cierta. Ese episodio lo desgastó dentro y fuera del Gobierno. La Presidenta estaba en China y el malestar de ella se sintió en la misma comitiva. Pero ella se tomó sus tiempos.

El primer traspié de Capitanich ocurrió cuando fue desautorizado en la crisis de Córdoba, en noviembre de 2013. Contra su anuncio púlbico, el Gobierno decidió no enviar la Gendarmería al autoacuartelamiento policial en esa provincia. Luego hubo varias desautorizaciones y anuncios fallidos del chaqueño que había llegado tras la derrota electoral para cambiar la imagen del Gobierno y tener mejor diálogo con la prensa y la oposición.

Siempre tuvo un asedio constante de Carlos Zannini, el secretario legal y técnico de Cristina Kirchner, y de La Cámpora. En los últimos días, el recientemente nombrado en su cargo, Aníbal Fernández, también comenzó a disputar poder con Capitanich y se le adelantaba en los contactos con la prensa, incluso con posturas que a veces parecían reñidas con las que opinaba el entonces jefe del Gabinete.

Precisamente, Aníbal Fernandez reemplazará desde esta tarde a Capitanich, lo cual implica un crecimiento del peso político de Fernández y podría traducir en un cambio de aliados en la estructura del poder. Además, Fernández es un viejo enemigo de Antonio Jaime Stiuso, ex director de Operaciones de la ex SIDE y hoy acorralado por el Gobierno tras la sospechosa muerte del fiscal Alberto Nisman.

De ser jefe de Gabinete en el anterior mandato de Cristina, Fernández pasó a ser senador hasta hace poco tiempo. Ahora regresó a la jefatura y tiene excelente relación con Daniel Scioli, que busca ser candidato a presidente en las elecciones de octubre con la venia de Cristina, algo que todavía está por verse.

Otro “sciolista”, en este caso de La Cámpora, el diputado Eduardo De Pedro, uno de los máximos líderes de esa agrupación, será ahora el nuevo secretario general de la Presidencia en lugar de Fernández. Es una señal de fuerte radicalización de la jefa del Estado en su discurso y en sus banderas contra la Justicia y contra los sectores de la oposición y la prensa que ella ataca. Y también es un crecimiento ostensible de la agrupación juvenil que lidera Máximo Kirchner.

De todos modos, Fernández y De Pedro tienen buenas relaciones con Scioli y algunos en la Casa Rosada aseguran que la preferencia de Cristina por Florencio Randazzo, como precandidato presidencial, todavía no está confirmada.

El otro cambio es el de Juan Manzur, el ministro de Salud. Manzur se retira porque será candidato a gobernador en Tucumán y necesita más tiempo para asegurar un triunfo en su provincia también amenazada por el radical José Cano. Otro candidato allí es José López, secretario de Obras Publicas. Pero el interrogante es si renunciará o seguirá junto con Julio De Vido. Reemplazará a Manzur el secretario de Salud Comunitaria Daniel Gollán, lo cual no significa más que la continuidad de la gestión, pero con otro nombre.

Es posible que los cambios en el gabinete no hayan terminado acá
Es posible que los cambios en el gabinete no hayan terminado acá. Florencio Randazzo será precandidato presidencial y conduce el Ministerio del Interior y Transportes. En el Gobierno hay preocupación por la incompatibilidad de su doble condición de candidato y de ministro del Interior, que es el encargado de organizar las elecciones y de contratar a la empresa informática que hace el escrutinio provisorio. Esto lo expondría a denuncias de la oposición y de la Cámara Nacional Electoral. Es por ello que en la Casa Rosada estudian una salida para evitar estas embestidas desgastantes para un candidato que hoy tiene el apoyo de Zannini y que podría tener respaldo de la propia Presidenta en un futuro..

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La Presidenta acusó de golpistas a jueces y fiscales por la marcha del 18-F

LA NACIÓN

Domingo 22 de febrero de 2015

La presidenta Cristina Kirchner dobló ayer la apuesta en su pelea contra el Poder Judicial y elevó al extremo la escalada con los jueces y fiscales. Mediante una carta pública denunció que “el verdadero hecho político e institucional de la marcha del 18-F fue la aparición pública y ya inocultable del Partido Judicial” al que descalificó por “opositor”, “destituyente” e intentar “desestabilizar al Poder Ejecutivo y desconocer decisiones del Poder Legislativo”.

Se trató de su primera respuesta a la masiva “Marcha del Silencio” del miércoles último, convocada por los fiscales como homenaje a la sospechosa muerte del fiscal de la AMIA Alberto Nisman. La Presidenta terminó de enfurecerse por la complicación al día siguiente de varias causas judiciales que afectan a funcionarios kirchneristas.

De su puño y letra, la mandataria publicó una extensa “reflexión” en su página web y en su cuenta de Twitter mientras descansaba en la residencia oficial de Chapadmalal, de donde regresaría hoy.

“¿Viste lo que te dije sobre el Partido Judicial? Porque además de ser Partido, es opositor y destituyente del Gobierno. Pero no de cualquier Gobierno. De este Gobierno”, ironizó con su pluma Cristina Kirchner.
La particular dureza de la carta generó reacciones negativas entre los principales referentes opositores, así como entre jueces y fiscales (ver página 10).

Por el contrario, fue apoyada por las figuras oficialistas que hablaron del tema. El ministro del Interior y precandidato presidencial kirchnerista, Florencio Randazzo, respaldó la ofensiva de Cristina.”Ni el partido judicial, ni los buitres de afuera, ni los rapiñeros de adentro podrán detener este proyecto político”, dijo en un comunicado. También Daniel Scioli habló tras la difusión de la carta. “Algunos buscaron la oportunidad de un golpe político, tanto en la desgracia como en la marcha. Han querido aprovechar una situación para sembrar zozobra, desesperanza. Se han puesto muy en evidencia”, señaló. El ministro Julio De Vido y el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, también apoyaron la carta de Cristina Kirchner.

La Presidenta dejó los eufemismos de lado. “El 18-F fue decididamente una marcha opositora, convocada por fiscales y apoyada por jueces y todo el arco político opositor”, dijo en su misiva cargada de adjetivos.

“El 18-F no es el homenaje a un fiscal, ni siquiera un reclamo insólito de justicia, sino el bautismo de fuego del Partido Judicial”, arremetió.

Señaló en su ofensiva que el Poder Judicial “articula con los poderes económicos concentrados y fundamentalmente con el aparato mediático monopólico, intentando desestabilizar al Poder Ejecutivo y desconociendo las decisiones del Legislativo. O sea, un súper poder por encima de las instituciones surgidas del voto popular”.

Cristina dijo que se trata de “el nuevo ariete contra los Gobiernos Populares, que suplanta al Partido Militar en el rol que, en el trágico pasado, asumiera respecto de Gobiernos con Legalidad y Legitimidad democrática”.

“Este Partido Judicial -agregó- funciona como armadero de causas, al mismo tiempo cajonea otras.”

En su carta de 17.647 caracteres y 2985 palabras, titulada “El 18-F, bautismo de fuego del Partido Judicial”, la mandataria escribió que “la libertad de prensa, por suerte no sufre mella. La cadena nacional del desánimo y el odio, comandada por Clarín, goza del privilegio de la libre expresión los 365 días del año”.

A Clarín y LA NACION criticó especialmente por la compra de Papel Prensa y la supuesta lentitud judicial en avanzar con esa causa, y por las cifras de concurrentes que dieron de la marcha del 18-F, basadas en datos de la Policía Metropolitana y de las fuerzas de seguridad nacionales.

“Basta mirar las tapas de ambos diarios del día 19 de febrero -conjeturó sobre LA NACION y Clarín- y sus documentos fotográficos para que la cifra mencionada de ¡400.000 personas! resulte patéticamente absurda y políticamente armada” (ver página 12). “¿Por qué entonces ese evidente empecinamiento en agregarle ceros a una marcha?”, se preguntó.

Después se refirió directamente a los fiscales que convocaron a la manifestación. “No deja de ser una curiosidad que dos de ellos (los fiscales) fueron acusados por familiares de las víctimas de obstaculizar la causa Amia y la tarea del propio Nisman”, denunció.

Interpretó que la marcha “no fue para nada un acto de homenaje” y que “se pudo ver en vivo y en directo, a dirigentes políticos riéndose a carcajadas y a manifestantes llevando carteles con leyendas ofensivas e insultantes contra el gobierno”.

“Tampoco fue una marcha del “silencio”, porque el mismo fue sonoramente roto por un orador sindical integrante de una central obrera ferozmente opositora al gobierno”, dijo en referencia a Julio Piumato, que encabezó el 18-F junto a los fiscales por ser titular del sindicato de trabajadores judiciales, que hace dos años era kirchnerista.

En su ataque furioso, Cristina señaló que “fue una marcha de varios integrantes de un Poder del Estado, el Judicial, contra otro Poder de la Constitución: el Ejecutivo”. Y en su visión conspirativa, vinculó al “Partido Judicial” con “los grandes medios y grupos económicos”.

LA DEFENSA DE TIMERMAN

El canciller Héctor Timerman dijo ayer que tiene conocimiento de que el fiscal fallecido Alberto Nisman había preparado un escrito en el que pedía su detención, y afirmó que se defenderá en los tribunales contra la acusación. “Yo sé que Nisman preparó un borrador pidiendo mi arresto, yo sé que lo que él denunció no es cierto y me defenderé en los tribunales”, afirmó Timerman en una entrevista con la BBC. El canciller expresó que está preparado para defenderse ante los tribunales: “Estoy listo, puedo ir mañana, a la hora que me llamen”. “No tengo nada que esconder. Ni la Presidenta ni yo hicimos nada malo, al contrario, hicimos más que cualquier otro gobierno para saber quién cometió el terrible crimen contra la AMIA”, dijo en relación con el atentado contra la mutual judía; acusó al Grupo Clarín de estar “usando el caso” y defendió el memorándum con Irán..

Sin nexos con la Justicia, preocupa al Gobierno el avance de las causas

LA NACIÓN

Domingo 22 de febrero de 2015

El temor real de la presidenta Cristina Kirchner es que la legitimación de los fiscales y los jueces por la masiva Marcha del Silencio del miércoles último en homenaje al fiscal Alberto Nisman termine por acelerar varias de las 300 causas en trámite contra sus funcionarios y familiares y complique el regreso al llano de todos ellos a partir de diciembre próximo.

“Cristina está decidida a morir con las botas puestas. Su plan es doblar la apuesta”, confiaron a LA NACION altas fuentes de Balcarce 50. Está convencida de que esos jueces y fiscales la quieren condenar y poner en prisión luego de que deje el poder. “Hay causas complicadas y el tema de fondo es cómo irse y construir una salida del poder sin problemas judiciales”, comentó uno de sus asesores del Poder Ejecutivo.

La Casa Rosada rompió todos los puentes con los jueces. Incluso los de la ex SIDE: perdió a todos los interlocutores con ellos. Sólo le queda la pelea política y las bravuconadas. Uno de los casos que más le preocupan a Cristina es que el juez federal Claudio Bonadio podría citar a indagatoria en marzo próximo a Máximo Kirchner, hijo de la Presidenta, y al empresario Lázaro Báez por la causa de Hotesur SA, donde se investiga presunto lavado de dinero. Y la propia Cristina podría quedar imputada en la denuncia por encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA que inició Nisman y continúa el fiscal Gerardo Pollicita. Máximo Kirchner no tiene fueros y eso preocupa en Olivos.

También inquieta la posibilidad de que Bonadio involucre al ministro de Planificación, Julio De Vido, en la causa por la tragedia de Once, donde aún no está imputado.

La estrategia para enfrentar a jueces y fiscales es culparlos de “golpistas” y “destituyentes”. Mientras tanto, Cristina evalúa si en lugar de volver al llano intentará ocupar una banca con fueros parlamentarios.

El otro plan es la amenaza lisa y llana. El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, les dijo anteayer a jueces y fiscales que “ni lo sueñen, ni saben dónde se meterían” si investigan causas, en una amenaza velada que generó polémica.

El nerviosismo ganó a la Casa Rosada el día posterior al 18-F cuando se evaluó la masiva adhesión a la Marcha del Silencio y en esas horas fue confirmado el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou que lo dejó al borde del juicio oral; el juez federal Claudio Bonadio fue ratificado en la causa Hotesur y fue citada a indagatoria la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona.

Al día siguiente fue arrestado Alejandro Vandenbroele por pedido de la justicia uruguaya y un juez de Nevada resolvió difundir públicamente la ruta del dinero K.

El Gobierno no tiene en carpeta ningún conejo de la galera como los intentos anteriores de controlar la Justicia con una reforma judicial o “democratización” y un nuevo Código de Procedimientos Penales para favorecer a los fiscales cercanos.

Un funcionario confió ayer que el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, podría intentar una gestión ante los jueces de Comodoro Py. El estudio de Darío Richarte y Diego Pirota, con lazos con la ex SIDE que comandaba Antonio “Jaime” Stiuso, fue desplazada de la defensa de funcionarios, entre ellos, de Amado Boudou. “Todos los puentes están rotos”, dijo un funcionario. Incluso, el ahora jefe de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli, fue rechazado como interlocutor por los jueces. ¿Qué se le puede confiar?”, dicen allí. Un alto funcionario confió a LA NACION “que la carta de Cristina no es buena porque va a unificar corporativamente a los fiscales y a los jueces” y que “profundizará la fractura” que parece irreversible..